Panorama dispar en los centros de testeo, que amplían su horario de atención
Mientras en el Hospital Blas L. Dubarry se observaba una fila de casi cien metros a primera hora de la mañana, en el CAPS de Agote la espera era de apenas diez minutos, con tres a cuatro personas aguardando ser atendidas.
En el CAPS San Martín, en calles 2 y 61, en tanto, se agotaron los cuarenta turnos asignados durante la mañana y se prevé que ocurra lo mismo a partir de las 14 hs., cuando se repartan otros tantos. A media mañana, unas 20 a 25 personas aguardaban para realizarse el testeo en ese lugar.
En el CAPS de Agote, frente a la vieja estación, atienden sin turno y por orden de llegada. En una recorrida por el lugar, Lucía Florella pudo averiguar que el martes se realizaron allí 94 hisopados. “El movimiento de gente ha sido intensísimo”, confirmó el concejal Julián Inzaurgarat (FdT), referente de esa zona, en diálogo con Radio Meridiano. “Llama la atención la cantidad de gente con síntomas que se acerca a hisoparse. Por suerte tenemos todo bien organizado y las personas cuentan con las comodidades necesarias”, señaló aludiendo a que se las provee de agua mineral y cuentan con sillas a la sombra en caso de que se prolongue el tiempo de espera.
La Secretaría de Salud municipal dispuso que desde hoy los centros descentralizados de salud amplíen el horario para los hisopados, que ahora se realizan de lunes a viernes entre las 8 y las 18 hs. “Son 10 horas de corrido en distintos puntos de la ciudad para hisoparse en dependencias municipales”, anunció el titular del área, Néstor Pisapia.
En el Hospital Dubarry la atención se brinda entre las 7 y las 13 hs. de lunes a viernes, y los sábados, domingos y feriados de 8 a 13 hs. Entretanto, a la Clínica Nueva Cruz Azul se puede concurrir a través de la guardia, aunque el hisopado allí no es gratuito sino pago por tratarse de un laboratorio privado.
En otro orden y respecto de la falta de agua que venía afectando al CAPS Agote, Inzaurgarat aclaró que el problema está en vías de solución. “Se rompió una bomba y ya se compró otra nueva, pero falla el presurizador, que es lo que la hace funcionar. De todos modos, agua hay. Hoy se regó la huerta y tenemos diez bidones de agua potable y otros tantos de agua de la canilla a disposición. Los tanques cisterna que alimentan la dependencia están bajo tierra pero ya hablamos como Servicios Públicos para colocar uno en una torre para no volver a tener este problema”, explicó el edil.
