A un año del retiro del nombre Padre Cuchietti de una calle mercedina
La difusión de una denuncia a través de Radio Meridiano sacó a la luz una serie de abusos que el religioso cometió contra menores de edad y derivó en la eliminación de su nombre de la denominación de la calle 114 entre 13 y 19.
Fue el 9 de marzo de 2021 cuando el Concejo Deliberante local votó la derogación de la Ordenanza Nº 739/17, que reconocía al fundador del Instituto Parroquial Padre Ansaldo por su vasta labor educativa. Cinco mujeres habían denunciado en diciembre de 2020 ante el Consejo Pastoral para la Protección de Menores y Adultos Vulnerables, los abusos a los que el religioso las había sometido siendo niñas, mayormente en el momento de la confesión y en retiros espirituales.
“Nuestra intención fue siempre ayudar, con nuestra palabra, con nuestra acción; no sólo por nuestro caso sino por todos aquellos que están pasando por la mismo”, dijo Mariana Cáceres, una de las denunciantes, al recordar el aniversario de la derogación de la ordenanza en diálogo con Alberto Florella. “Es difícil que te crean y te acompañen cuando hacés este tipo de denuncias, y hasta es lógico que una parte de la sociedad mercedina haya dudado. Hoy, a un año del retiro del nombre y justo en el Día de la Mujer, no queremos volver sobre nuestro caso en sí mismo sino sobre la importancia de poder hablar”.

Marcela Brown, Claudia Gibelli y Liliana Alvarez, tres de las denunciantes.
“Mi abuso fue en el confesionario, era su modus operandi. A todas las denunciantes nos conmocionó la coincidencia en el patrón de acción”, confió Cáceres. Si bien inicialmente fueron cinco las mujeres que se atrevieron a revelar lo sucedido con el cura Cucchietti, la difusión de sus casos hizo que otras tantas se acercaran para contar que ellas también habían sido abusadas por el sacerdote.
“La impunidad estaba garantizada por su rol en el plano educativo y en la Iglesia. Eso hacía que nadie se cuestionara si era un abusador. Pero, justamente, ese tipo de personas de bien, cercanas, confiables, usan muchas veces ese poder para abusar”, lamentó.
Marcela Brown, otra de las denunciantes, recordó en contacto con Radio Meridiano que “el Concejo Deliberante accionó rápido” una vez que ellas presentaron la carta revelando los hechos y pidiendo el retiro del nombre de Cuchietti de la calle 114, que había sido impuesto en noviembre de 2017. También el Instituto Parroquial retiró una placa con el nombre del cura del frente del edificio. No hubo denuncias ante la Justicia (“había prescripto”, según Brown), pero las víctimas consideran que fue suficiente con la exposición de los hechos a nivel social y ante el Obispado de Luján-Mercedes.

Marcela Brown (izq.) y Claudia Gibelli, al asistir a la sesión del Legislativo en la que se derogó la ordenanza.
“Las mujeres necesitamos que se generen leyes y espacios de diálogo para poder denunciar”, opinó Brown, y reveló el caso reciente de Ana Navarro y su hija Victoria Carrión, de Carmen de Patagones, quienes luchan para que se retire el nombre de un profesor de canotaje acusado de complicidad de abuso de la denominación de una escuela deportiva de esa ciudad.
En coincidencia con el 8M, Cáceres reclamó una “reforma judicial feminista” para terminar con el sesgo machista en la composición de los tribunales y con el cuestionamiento a las víctimas. Y recordó que sólo en los primeros dos meses del año se produjeron 54 femicidios, a razón de uno cada 26 horas. “Necesitamos que los organismos del Estado estén al servicio de la mujer abusada”, reclamó.
