La reserva del Arroya Balta, un imán para acampantes
Instituciones educativas vuelve a elegir la zona para realizar prácticas educativas en contacto con la naturaleza.
“El proyecto del Balta sigue tomando forma y, sobre todo los fines de semana, llega cada vez más gente para disfrutar del lugar”, confirmó Juan Cruz Mendía, responsable del área de Medio Ambiente municipal, en conversación con Radio Meridiano. “En el Balta se acampa hace muchos años, y de a poco las instituciones educativas van retomando también esa práctica. El ámbito les brinda mucha naturaleza y para nosotros es un placer ofrecerles el Balta con lo lindo que está”, comentó.
Con todo, Mendía aclaró que desde el Municipio no hay acciones específicas vinculadas con el acampe dado que el lugar no cuenta con la infraestructura necesaria. “No hay baños ni luz, por lo que nosotros no estamos promocionando el acampe, pero el lugar es muy amable con el visitante y se puede acampar en cualquier lugar sin ningún riesgo”, dijo.

En otro orden, Mendía confirmó que desde el área de Medio Ambiente vienen desarrollando talleres en las escuelas en torno a la preservación de la biodiversidad y la gestión de residuos. “Desde marzo ya ofrecimos cuatro talleres y abril lo tenemos completo. Este jueves estaremos en la Misericordia y el 12 en la Escuela Agrotécnica. El 21 iremos al Jardín Nº 901 en doble turno, y el 26, al San Luis Gonzaga, también en doble turno para abarcar a todo el alumnado. Nuestra intención es, de acá a fin de año, ofrecer un taller por semana, tanto para la comunidad educativa como para cualquier otra institución que quiera recibir una charla sobre educación ambiental”.
En ese sentido, el funcionario confió que la meta es enseñar “a cuidar el ambiente de Mercedes, el arbolado, el agua, el aire. Cómo preservar los espacios públicos, sobre todo, y cómo empezar a producir pequeños cambios en la vida diaria compostando o separando los residuos”.
Consultado por Alberto Florella sobre la recolección de hojas de la foresta urbana y su posterior tratamiento, Mendía explicó que “todo lo que es residuo orgánico se traslada a la zona de La Florida. Hace dos años habíamos calculado que se juntan unas 1.000 bolsas por día de barrido de hojas. Al ser un material orgánico sin ningún tipo de contaminante se puede degradar tranquilamente, y si lo ayudamos con una chipeadora para que quede más pequeño, mucho mejor”.
