Más de 20 grados de amplitud térmica entre las calles arboladas y las que no lo son

La Dirección de Espacios Verdes, con la colaboración de los Bomberos Voluntarios, replicó en nuestra ciudad un estudio realizado originalmente en la provincia de Tucumán, para llamar la atención sobre los perjuicios de no preservar la foresta urbana.

 

 

El miércoles 11 de enero a las 14 hs. empleados municipales procedieron a medir la temperatura en dos cuadras diferentes sobre la calle 25: a pleno sol, entre la 14 y la 16, se registraron 61º C en pavimento mientras que a la sombra de los árboles el termómetro marcó 42º C. Sobre la misma calle 25, entre 22 y 24, sin ningún árbol, la calle alcanzaba a esa hora unos 64º C.

Darío Taramasco, responsable de Espacios Verdes municipal, atribuyó la diferencia térmica al denominado ‘efecto isla de calor’, por el cual la escasa vegetación y la actividad humana hacen subir los registros urbanos con relaciones en la zona periurbana. “La temperatura elevada influye en la calidad de vida de la gente”, reconoció en diálogo con ‘Comunicación y vida’, el programa de Alberto Florella por Radio Meridiano. Esto es así, dijo, porque -por ejemplo- la temperatura no baja por las noches, como sí ocurre en las afueras de las ciudades, lo que provoca un mal descanso, la necesidad de utilizar equipos de aire acondicionado para poder dormir, etc.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El relevamiento en la 25 se realizó con una cámara térmica (termómetro infrarrojo) cedido por los Bomberos, el mismo que se utiliza para confirmar que un incendio ha sido extinguido en su totalidad. “La presencia de árboles grandes en la ciudad genera múltiples beneficios, como reducir la temperatura del aire y de los objetos bajo su sombra”, insistió Taramasco.

Al referirse puntualmente al arbolado mercedino, coincidió con Florella en que los ejemplares que se ubican en las veredas deberían ser de hojas caducas para colaborar en bajar la temperatura en verano y favorecer la calefacción de los hogares en invierno. “Pero la mayoría de las especies de hojas caducas son exóticas”, contrastó el experto. Tal el caso del fresno americano, que a pesar de sus bondades no se puede seguir plantando en Mercedes dado que más del 70 por ciento del arbolado local ya es de esa especie. “Si sobreviniera una plaga que afecte al fresno americano nos quedaríamos sin arbolado prácticamente”, alertó.

La Dirección de Espacios Verdes trabaja actualmente en dos proyectos de forestación urbana, uno de los cuales provee de plantas, tutores, etc., a los vecinos que estén interesados en ubicarlas en sus veredas.