Ya circula con normalidad el transporte urbano después de los problemas con los repuestos

La Línea 1, la más afectada, que había perdido la frecuencia matinal cada treinta minutos, la recuperó a partir de hoy martes.

 

 

La rotura de al menos dos unidades y las complicaciones derivadas de la falta de repuestos habían obligado la semana pasada a reducir el servicio en ambas líneas locales. Solucionado el problema en la Línea 2 (que llega a Gowland-Agote), persistía en la 1, que hace el trayecto Matienzo-Cementerio.

Pero a primera hora del martes, Daniel Zunino, coordinador del servicio de transporte mercedino, anunció que la situación había sido superada y la Línea 1 volvía a correr cada media hora, hasta las 13, como es habitual.

En el transcurso de la mañana, de lunes a viernes, la Línea 1 llega a transportar entre 500 y 600 pasajeros “con Sube”, a los que se debe agregar otro centenar compuesto por personas con discapacidad, trabajadores municipales, policías y beneficiarios del Plan Primeros 1.000 Días. A lo largo del día suman entre 1.500 y 1.800 las personas transportadas.

Zunino contó que “cuando pasamos de la frecuencia de una hora a tener colectivos cada treinta minutos creímos que el caudal de gente se iba a repartir pero sin embargo se incrementó”. El domingo pasado, Día de la Madre, “fue mucha gente mayor al cementerio, lo cual nos da la satisfacción de saber que el servicio es útil y necesario”, dijo.

También la Línea 2 ya funciona con normalidad, con un primer servicio que parte a las seis de la mañana desde Noelandia. Para el verano están evaluando sumar frecuencias hacia ese destino los fines de semana.

El costo de los pasajes es de 54, 59 y 63 pesos en las tres secciones en que están divididos los recorridos, “con un 50 o 60 por ciento de subsidio”, comentó Zunino. Las tarifas son similares a las del AMBA porque Mercedes integra la Red Metropolitana de Transporte, que abarca cien kilómetros a la redonda desde la Capital Federal.

El costo del boleto sin subsidio (unos 700 pesos de base), que anunció el Ministerio de Transporte el lunes para quienes opten por resignar ese beneficio, “sería impagable, nadie podría viajar con esos valores”, reconoció Zunino.