Reconocimiento a Guillermo San Martín en el 150° aniversario de la Suprema Corte de Justicia bonaerense
El abogado mercedino integró ese cuerpo en 1983, al recuperar el país la democracia, acontecimiento del que el próximo domingo se cumplen 40 años.
El tributo a San Martín se dio en el marco de un homenaje más amplio a la Constitución provincial de 1873, que fue la que creó la Suprema Corte de Justicia, hasta entonces conocida como Superior Tribunal.
“En el ’73 se produjo una profunda reorganización de la provincia de Buenos Aires a partir de la sanción de una nueva Constitución, lo que dio paso a la creación de la Suprema Corte, que entonces cumple ahora 150 años”, comentó el letrado en conversación con Lucía Florella por Radio Meridiano.
El acto reunió a los doctores Laborde, Penna y San Martín, que son los sobrevivientes de aquella primera Corte, y a otros juristas que en diferentes etapas formaron parte del máximo tribunal. Guillermo San Martín fue ministro de la Corte bonaerense durante 18 años. En ese lapso, dos veces llegó a ser presidente del tribunal, el órgano máximo del Poder Judicial. Se había iniciado en Tribunales en 1961 como practicante.
El abogado, padre de la concejala electa Mariana San Martín (UxP), manifestó el orgullo que siente de “haberla criado en un hogar democrático, en el cual hay libertad de opinión y de orientación política”. A él también, dijo, le gusta la práctica política, “aunque mi trabajo en la Justicia me impidió dedicarme a ella durante muchos años”.
Consultado sobre el estado actual del sistema judicial, dijo el experto que “la Justicia no es ajena a la crisis que atraviesa el país. No es una isla, claro está, aunque lo que pasa en ella repercute con más fuerza porque debería ser un ejemplo. Es la que controla a los otros poderes y, por tanto, debería ser impoluta”.
“Sabemos que eso es imposible porque los hombres somos falibles y cometemos errores, pero deberíamos tratar de aproximarnos a una Justicia verdaderamente independiente e imparcial. Como eso no pasa, nuestra responsabilidad como ciudadanos es hacer las denuncias pertinentes. Y la política, por su parte, debería dedicarle más tiempo, más ideas y mejores leyes al funcionamiento del Poder Judicial”.
En este punto, San Martín juzgó “imprescindible una mejor capacitación, que antes se adquiría en la práctica pero que ahora no alcanza. Deben funcionar las escuelas judiciales, a todo nivel pero sobre todo a nivel de los aspirantes a magistrados“, postuló.
