Otra vez denuncias por desmanes en la plazoleta Manlio Gioscio

Los vecinos del barrio Lapenta afirman que una banda conformada por adolescentes apedrea sus viviendas, los acosa en la vía pública e impide el normal descanso. Hasta una entradera dicen haber sufrido.

 

 

Una mujer de nombre María alzó la voz al aire de Radio Meridiano ante el hartazo de quienes viven en cercanías de la intersección de las calles 30 y 9. “Tienem atemorizado a todo el barrio”, acusó. “Pasan toda la noche en la plazoleta. Tiran piedras, entran a las casas, rompen los vidrios de los autos; hasta golpearon en patota a un vecino. Están todos los días hasta las cinco o seis de la mañana”.

Si bien la mujer reconoció que “cada vez que se llama el patrullero viene”, aclaró que los jóvenes se van por un rato y después regresan. La situación, de la que Radio Meridiano ya se había hecho eco el año pasado, se agravó a partir de las Fiestas, con un incidente de proporciones ocurrido el 1 de enero a la madrugada.

“Este es un barrio de gente grande, con vecinos de más de sesenta años. Y los muchachos se les ríen en la cara cuando les hablan, como también se le ríen a la policía”. Ya fue presentada una denuncia judicial y se juntaron firmas para pedir una pronta solución. “A una señora mayor ya le entraron dos veces, tuvo que subir el tapial”, agregó María. “La policía hace lo que puede, pero ahora debe intervenir la Justicia. Si son menores deberían responder los padres”.

La mujer arriesgó que los jóvenes asisten a escuelas privadas de la zona y “algunos son hijos de abogados; no son chicos que no tengan una contención familiar. Los padres están al tanto de todo”.

En cuanto a la reacción de las autoridades municipales, la denunciante dijo que “lo que le propusieron a la vecina más atemorizada fue ponerle una especie de custodia, pero eso no es viable porque cuando el patrullero se va, a los cinco minutos toman la plaza nuevamente”.

El 4 de enero último, Radio Meridiano había dado cuenta de destrozos ocasionados por los jóvenes que se reúnen en la plazoleta, que había sido recuperada por la Municipalidad en la segunda mitad del año pasado.