Jubilaciones: sanción de la ley y veto del Presidente

El exdiputado nacional Carlos Américo Selva calificó la reacción de Javier Milei ante la aprobación de la reforma previsional en el Senado como “una provocación”.

 

 

 

“El ajuste se lo han hecho pagar a los jubilados, de eso no hay dudas. La pérdida del poder adquisitivo de los jubilados ha sido del 28 por ciento desde la llegada de Milei al Gobierno; es el salario más castigado. Con ese dinero ha financiado el Presidente eso que llama ‘déficit cero’, que es pagarle a los argentinos, no con crecimiento sino con una depresión como no se vio nunca en la historia de la Argentina”.

El político de origen mercedino consideró incluso que el tema previsional va a ser “aún más grave porque no da la cuenta. Es sabido que se necesitan cuatro trabajadores en actividad para sustentar un haber jubilatorio. Pero desde la llegada de Milei el trabajo registrado perdió 212.000 puestos. Eso hace cada vez más inviable el sistema previsional”.

El fin último de esta decadencia, cree Selva, es “que se privatice el sistema previsional, que volvamos a las AFJP”. 

Es consciente el exlegislador de que “sostener el sistema jubilatorio es difícil, lo es a nivel global, pero todos los países del mundo cuidan por sobre todas las cosas el empleo, algo que acá no pasa”, dijo. La segunda preocupación más importante para los argentinos es hoy, justamente, el desempleo.

Lo aprobado por el Congreso es un aumento del 8 por ciento en las jubilaciones por única vez (por un desfasaje que se produjo en los primeros meses de esta gestión) y un piso posterior para el haber mínimo que esté 0,9 por ciento por encima del nivel de indigencia. “Es eso lo que Milei va a vetar, que los jubilados estén por debajo de la línea de indigencia”.

Si, tal como anunció la administración Milei, el Presidente veta la ley de reforma jubilatoria, harán falta dos tercios de los legisladores para aprobarla nuevamente. Esa proporción de votos ya se dio en el Senado y Selva cree que en Diputados también se va a alcanzar.