En cuatro días hubo tres movilizaciones de adultos mayores en Mercedes

Siguen reclamando que les restituyan el beneficio de los medicamentos sin costo y una mejora en los ingresos. Este lunes a la mañana, otro grupo se manifestó ante las oficinas de Pami.

 

 

Jubilados y pensionados ya se habían concentrado en ese mismo lugar el viernes, y lo hicieron también el sábado en inmediaciones del Complejo Cultural La Trocha, donde se desarrollaba la Fiesta Nacional del Durazno. Desde la esquina de 25 y 16, Micaela Amadori, una adolescente de 16 años que acompañó el reclamo, comentó este lunes que en el lugar “aplaudimos y hacemos un poco de ruido para pedir justicia porque creemos que es necesario luchar por estos derechos”.

Con carteles invitaron a los automovilistas a tocar bocina para apoyar la iniciativa de los adultos mayores, que -cabe decirlo- esta vez fueron menos en cantidad que en convocatorias anteriores. Algunas de las frases que los jubilados escribieron en cartulinas de colores fueron: “Merecemos una vejez digna, basta de ajuste”, “Milei, no le saques los derechos a los jubilados”, “Basta de ajuste, nos quieren exterminar”.

Amadori dijo que en ese momento había frente a Pami “unas quince personas esperando afuera, y otras tantas adentro”, tratando de averiguar la manera de poder mantener el beneficio de los medicamentos gratuitos, que ha quedado reservado a quienes cobran el ingreso mínimo, tienen una única propiedad y no cuentan con prepaga, entre otras condiciones.

“Es terrible lo que está pasando, hay tratamientos prolongados que tendrían que seguir cubriéndolos sin dar tantas vueltas“, se quejó una mujer que esperaba ser atendida para averiguar por el caso de su madre, que percibe la jubilación mínima y gasta 38.000 pesos en remedios, “sin retirar la totalidad de lo que realmente necesita”.

Dada la cantidad de consultas, el sistema informático de Pami presentó fallos en algunos momentos de la mañana, lo que demoró aún más la atención al público.

Una mujer que salía luego de ser atendida respiró aliviada al enterarse de que le mantendrán el 80 por ciento de descuento en el precio de los remedios que debe consumir. “Cada caso es un mundo, no se puede meter a todos en la misma bolsa”, dijo. “Lo que sí es cierto es que antes había un despilfarro de medicamentos, era algo vergonzoso”.