Denuncian que el Molino Cores descarta residuos nauseabundos en los contenedores callejeros

Una vecina del barrio Medalla Milagrosa afirmó que en calle 15 entre 6 y 8 el problema se repite desde hace dos meses.

 

 

 

“Antes, los del molino pedían sus propios containers pero ahora desechan las bolsas de harina, con un olor horrible, en el contenedor verde del vecindario, impidiendo que nosotros podamos sacar la basura. Dos o tres días tenemos que tener las bolsas adentro de casa porque ahí no se pueden poner”, sostuvo la mujer, de nombre Cecilia, quien vive detrás de ese centro de acopio de cereales

Según añadió, su hijo “hizo la denuncia por todos lados: fue al molino, llamó al 147…” Le dijeron que colocarían un contenedor especialmente para los vecinos de la cuadra pero todavía no llega. “El basurero pasa a la mañana y levanta la suciedad, pero al ratito nomás que ya está lleno con bolsas del molino de nuevo”, lamentó.

“Al día de hoy no sabemos dónde tirar la bolsa”, insistió la vecina.

Pero no es ese el único problema que enfrenta a Cecilia con el Molino Cores: “Hace como cuatro meses pusieron un motor justo frente a mi dormitorio y es como si tuviera un tractor en marcha todo el día, incluso a la noche. Es algo insoportable, ni con algodón en los oídos puedo dormir”.

Para peor, Cecilia ni siquiera puede salir a la vereda con sus nietas de uno y cinco años porque “está lleno de gorgojos…¡y no sabés cómo te pican! En el Molino no hacen el más mínimo mantenimiento”, concluyó.