Vinculan los problemas en rutas cercanas con el desarrollo de Vaca Muerta

Oscar Jorge Lasala, perito en siniestros y vecino de la localidad Suipacha, dijo no haber tenido acceso a un reciente informe técnico, lapidario, sobre el deterioro de la red vial, “pero no me sorprenden los resultados”, reconoció.

 

 

De acuerdo con el relevamiento realizado por la Federación del Personal de Vialidad Nacional (Fepevina), casi el 70 por ciento de las rutas nacionales se encuentran en un estado “regular o malo” de conservación a raíz de la falta de inversiones.

Lasala contó que sólo en los últimos días, a causa del recambio turístico de verano, se produjeron siete muertes en la Ruta Provincial 7 y otras de cercanía. Cuatro de los fallecimientos tuvieron lugar sobre la 7 a la altura de Junín; dos en la Ruta 46, en Bragado; y uno más en Alberti. Además de estas muertes por choques, el experto agregó que ha habido varios despistes.y vuelcos. Por ejemplo, en la Ruta 33, que viene de Santa Fe y va hacia el puerto de Bahía Blanca. “Está tan mal que nuestra Ruta 5 es un billar al lado de la 33”, comparó.

Más allá del dolor por las muertes, el perito consideró que no tiene demasiado sentido que las familias inicien juicios contra el Estado porque “se extienden en el tiempo y nunca llegan a nada”.

 

VACA MUERTA

Sobre la Ruta Nacional 5 puntualmente, Lasala analizó que muchos siniestros se producen, no porque se haya deteriorado tanto su estado sino porque la infraestructura sigue siendo la misma pero el volumen de tránsito se incrementó notablemente por la logística vinculada al desarrollo de Vaca Muerta.

“Pasan cada vez más camiones cargados con arena en las bateas hacia el sur. Hace poco se elevó el límite de kilaje que pueden transportar, que ahora es de 55.000 kilos, con un eje más. Y además se autorizaron algunos bitrenes, que ya pasaban por otras provincias y ahora también se los ve por acá”.

Al aumento en la cantidad de kilos transportados debe sumarse, observó el experto, el flujo constante de esa cantidad extendida de camiones. “No es lo mismo que pasen uno o dos a que lo hagan cincuenta. Tenemos datos brindados por las cabinas de peaje que confirman hasta cien camiones de esos por hora”.

Entre los camiones que trasladan arena, los hay de YPF y otros privados. Los de YPF tienen la velocidad máxima controlada de 75 kilómetros por hora. “Ahora, llegan acá y tienen adelante un camión cerealeros que va 60 kilómetros, y los camiones de arena se empiezan a encolumnar detrás porque por el flujo de tránsito no lo pueden pasar. Eso incrementa los riesgos”.

Cuando arman un tren, los camiones de gran porte no respetan la distancia mínima entre sí, y a los autos les resulta dificultoso y sumamente riesgoso colarse entre uno y otro. Si bien se mantiene vigente la restricción de circulación de camiones en determinados días cercanos al recambio turístico, Lasala confió que no ha traído beneficios -aunque tampoco perjuicios- a la Ruta 5.

 

LAS CAUSAS

El perito señaló como las principales causas de los vuelcos en ruta la velocidad y la distracción humana. También las banquinas descalzadas, como las de la Ruta 33. “Por más que haya falta de infraestructura, el factor humano está presente siempre”, remarcó.

Lasala le pidió a los automovilistas que tomen en cuenta el estado de las rutas al planear un traslado, y que ajusten los tiempos “para no tener que correr. Antes, en 15 minutos viajabas de Mercedes a Suipacha. Hoy tenés que calcular 35 o 40 minutos para hacer el mismo tramo”.