La Unidad Penitenciaria N° 5 cumple 150 años

Aunque en realidad se inauguró oficialmente el 24 febrero de 1877, comenzó a recibir internos un año antes, por lo que es esa la fecha que considera el Servicio Penitenciario bonaerense. Se trata de una de las cárceles más antiguas de la provincia de Buenos Aires.

 

 

 

Para recordar la apertura se realizó este martes un acto en la puerta misma del presidio. Presente en el lugar, el secretario de Seguridad de Mercedes, Matías Maresca, lo consideró “un hecho importante para nosotros porque siempre trabajamos con la Unidad y ellos han reparado varios móviles que pertenecen a la Secretaría, además de que compartimos varios talleres y este año tenemos la intención de agregar más”, dijo.

Entre los aportes del área de Seguridad municipal a la cárcel mencionó la construcción de un playón para los internos y el trabajo conjunto con el área de Servicios Públicos “para tener bien ordenada la Unidad”.

Consultado por Radio Meridiano sobre la posibilidad de trasladar la prisión para alejarla de una zona tan urbanizada como la que ocupa actualmente, Maresca descartó que exista esa posibilidad en el corto plazo. “Sería lo ideal pero no está en los planes“, respondió. “También el Palacio Judicial quedó en el centro de la ciudad, cerca de colegios, y cuando un interno debe presentarse a una audiencia esto a veces representa una dificultad para la seguridad en general. Pero será una cuestión a evaluar para más adelante”.

Durante el acto en el frente de la Unidad N° 5, del que participó el intendente Juan Ustarroz, entre otros funcionarios, se realizó el descubrimiento de tres placas conmemorativas y un cura leyó el saludo del arzobispo de Mercedes-Luján, Jorge Eduardo Scheinig, e impartió la bendición a los presentes.

Una autoridad de la cárcel que tomó luego la palabra (que no pudo ser identificado) la consideró “testigo de la historia” de la ciudad y ponderó los valores con los que se ha trabajado siempre en la institución: “Disciplina, vocación de servicio y compromiso con la sociedad”. Reconoció asimismo el aporte del personal penitenciario a lo largo de los años.

Se procedió luego a la entrega de ascensos de jerarquía a unas setenta personas de distintos escalafones. Ustarroz, a su turno, recordó que en el año 2002 se acercaba a la Unidad a buscar los tallarines que se producían allí para dar alimento en un comedor. Ese vinculó se profundizó, ya siendo intendente, con los internos preparando alimentos para las cenas solidarias de clubes y escuelas de la ciudad. “Hay mucho trabajo que desde la Unidad 5 se hace para la comunidad de Mercedes y eso es algo que muchas veces no se sabe”.