Denuncian discriminación verbal por parte de un asesor presidencial

El uso del término “mogólico” como insulto, atribuido a Santiago Caputo, fue cuestionado en una carta abierta por el periodista Marcelo Lopardo, padre de una hija con síndrome de Down.

 

 

El profesional, vecino de la localidad de Chivilcoy, dijo no poder “entender el lenguaje que se está utilizando hoy, ya no sólo entre los políticos sino también entre los colegas periodistas. Es una cosa horrible, algo que uno ha tratado de inculcarles a los hijos que no se debe hacer”.

Caputo utilizó el término ‘mogólico’ como insulto en un mensaje publicado en la red social X. Lo hizo al referirse a una cuenta atribuida a un sector de la interna del oficialismo vinculada a Martín Menem, en el marco de una disputa política dentro del propio espacio de gobierno. Escribió el asesor de Javier Milei: “Borrar la cuenta lo único que confirma es que es de ustedes, mogólicos”.

“La verdad es que me dió mucha bronca, por eso escribí ese texto”, dijo Lopardo. En la nota, el profesional de la comunicación sostiene que “hay palabras que no deberían usarse jamás como agravio. No por corrección política ni por temor al qué dirán, sino porque detrás de esas palabras existen personas reales, familias reales y vidas reales. Por eso genera indignación escuchar que un funcionario tan cercano al poder como Santiago Caputo utilice el término mogólico de manera despectiva”.

“Como padre -añadió-, sinceramente, no logro entender qué es lo que alguien quiere expresar cuando usa esa palabra para humillar a otro. ¿Qué se supone que están diciendo? ¿Qué una persona con síndrome de Down vale menos? ¿Que merece burla? ¿Que debe ser asociada a algo negativo? Es imposible no sentir dolor frente a semejante nivel de desprecio naturalizado. Ojalá Santiago Caputo fuera tan mogólico como mi hija. Ojalá tuviera su capacidad de amar sin maldad, de abrazar sin interés, de besarme todas las mañanas a sus 23 años con una ternura que muchos normales jamás conocerán. Ojalá entendiera que hay personas con una humanidad infinitamente más grande que la de quienes usan el odio y la descalificación como herramienta cotidiana”.

 

DESAHOGO

“Me ha dado muchas satisfacción dar a conocer estas ideas porque recibí el apoyo de mucha gente. Sé que no voy a cambiar nada y que Caputo no se va a molestar por lo que yo pueda decir, pero fue un desahogo porque realmente me hizo calentar”, dijo Lopardo por Radio Meridiano.

Desde Mercedes, Lucía Florella le recordó que el uso de ese tipo de términos va en línea con el desfinanciamiento en el área de salud y discapacidad. “Es así, mi hija cobra una pensión de 120.000 pesos; no sé si es mucho o poco porque tenemos la suerte de no necesitarlo. Pero ni un remedio se paga con eso. Ahora iniciamos los tramites ante IOMA para recibir los medicamentos, no tanto por el presente sino pensando en lo que será su futuro”, sostuvo el periodista.

“¿Por qué tenemos que bancarnos que se use esta condición como un insulto, por qué soportar que se apele a esta forma de hablar? Es mucho el destrato que estamos sufriendo como ciudadanos. Yo quise visibilizar lo que estamos viviendo, y con eso se me fue la calentura. No pretendo que echen a Caputo, tampoco salir en la tapa de ningún diario. Simplemente quiero que se hable y que reflexionemos sobre esto”.

Lopardo confió, por otra parte, que no se siente un luchador de la causa por la defensa de la discapacidad pese a tener una hija con síndrome de Down. “No lo hago porque no veo que mi hija sea una persona distinta al resto. No me doy cuenta que a veces es necesario salir a luchar contra estas cosas”.