Persiste el reclamo de los martilleros de la Provincia contra la desregulación del mercado inmobiliario

Diputados provinciales de La Libertad Avanza presentaron un proyecto de ley para desregular el sector en territorio bonaerense. Si bien luego dieron marcha atrás y lo bajaron, los profesionales del sector no relajan la guardia.

 

 

El mercedino Luis Colao, presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Público de la Provincia, confirmó que el diputado Juan Osaba, uno de los autores, retiró de la Legislatura “un proyecto que lo que hacía era legalizar la ilegalidad, porque ponía en un plano de igualdad a profesionales universitarios, como lo somos los martilleros y corredores, con cualquier otra persona, tanto humana como jurídica”, señaló.

“Era un despropósito que pareciera que luego de haber reflexionado, ahora han retirado. Pero esto no quiere decir que debemos quedarnos quietos. Nosotros vamos a seguir hablando con distintos sectores para seguir reafirmando lo que creemos: que las profesiones tienen que tener su marco regulatorio. Lo cual no es sólo en beneficio de los profesionales sino también de la sociedad toda”.

Colao aclaró que la posición de los martilleros bonaerense es similar a la de todos los profesionales del ramo en el resto del país, a través del Consejo Federal de Colegios Inmobiliarios. “Lo que pretendemos es ser respetados como profesionales, con nuestras incumbencias y nuestro expertise, que logramos a través de un título universitario”, insistió.

El proyecto de ley libertario equiparaba a cualquier persona con un profesional del mercado inmobiliario. “Si mi tía cura el empacho y la ojeadura, uno no la puede comparar con un médico”, mencionó Colao llevando la situación al extremo. Y volvió a decir: “Nosotros somos universitarios, tenemos un título, nos capacitamos permanentemente”, al tiempo que aludió a la “responsabilidad profesional, personal y patrimonial” que martilleros y corredores asumen ante sus clientes.

 

CRÉDITO HIPOTECARIO 

En otro orden de cosas, Colao confirmó la pronunciada caída de las escrituraciones y la virtual “desaparición” del crédito hipotecario. “Es que cuando se tiene una sociedad con tan magros ingresos, donde no existe el ahorro y donde el crédito es caro, no se puede mover el mercado inmobiliario. Este mercado necesita del crédito para ser dinámico, un crédito blanco y accesible. Pero con estos niveles salariales es imposible que la gente aspire a algo”, opinó el martillero.