La importancia de un abordaje integral ante la falta de atención

A propósito de la conmemoración, este lunes, del Día Internacional del TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), la licenciada en Psicología Viviana Medina analizó, a pedido de Radio Meridiano, los alcances de esta patología y la mejor forma de abordarla.

 

 

La profesión marcó, en un primer término, que la presencia de la hiperactividad en el cuadro puede estar o no presente, como así también la impulsividad en el paciente. “Se trata de un trastorno del neurodesarrollo; no implica una mala crianza ni una falta de límites, sino que representa un desafío en la autorregulación de las funciones ejecutivas. Todo aquello relacionado con anticipar, planificar y poder ordenar el manejo del tiempo, favorece a este tipo de personas”, explicó.

El trastorno empieza a verse en niñas y niños desde los 12 años de edad y permanece a lo largo de la vida. Es por eso que la psicóloga juzgó “importantísimo” poder diagnosticarlo cuanto antes, para encuadrar mejor la desorganización, los olvidos frecuentes, la verborragia de esta clase de personas y su necesidad de movimiento constante. La patología requiere de un trabajo integral entre el médico, el psicólogo, el psicopedagogo, la escuela y la familia , postuló Medina, quien también es maestra jardinera.

En la escuela se busca darles a quienes padecen TDAH consignas cortas y actividades más breves, acercándoles las pautas de ejecución de a una “para que no se pierdan”. Además, se trabaja con el llamado “refuerzo positivo”, que es marcarle al alumno aquello que realizó con éxito, que le permitió adquirir un conocimiento, o cuando supo respetar un turno.

 

DIAGNÓSTICO

El TDAH puede venir acompañado de otro tipo de trastornos como depresión, ansiedad, problemas en el aprendizaje o en el sueño; “por eso es tan importante el diagnóstico temprano”, insistió la psicóloga. “Ese diagnóstico no se alcanza con un análisis de sangre o una resonancia, sino que requiere de un estudio clínico integral de la persona y su familia”.

Ante la pregunta de si en estos tiempos tan tecnologizados “todos sufrimos en alguna medida de falta de atención”, reconoció que es posible, pero que no por ello hay una mayor incidencia de este trastorno en toda su complejidad. “Puede haber falta de atención, la persona se distrae más fácilmente”, pero no más que eso.

Recomendó Medina, sobre todo en los niños, que las actividades que se les proponen duren, tal vez, media hora, con quince minutos posteriores de descanso, para garantizar la atención. Según la profesional, en algunos casos se puede requerir de una toma de medicación (prescripta por un psiquiatra) para favorecer la concentración, sobre todo en las primeras horas de clase.

De cualquier modo, la licenciada contrastó que las personas con TDAH poseen grandes fortalezas, como la creatividad, la espontaneidad, el pensamiento divergente y la curiosidad. “Cuando algo los atrapa, es increíble como pueden sostener ahí la concentración”, celebró.