Alegrías y pesares de los panaderos en su día

En la esquina de 24 y 13, frente a la Plaza San Luis, la panadería del mismo nombre abrió sus puertas para contar por Radio Meridiano algunos de los secretos de la actividad.

 

 

Ramón Vallejos, responsable del comercio, recibió el saludo de la emisora líder de Mercedes en el Día del Panadero y comentó que allí todavía trabajan con horno a leña. Aunque ya no se festeja tanto esta fecha, el hombre recordó con nostalgia las grandes fiestas que se organizaban en Buenos Aires tiempo atrás.

Hace ocho años de Vallejos está en Mercedes y la está “luchando, como todos ahora. Hay que laburar mucho”, reconoció. Los clientes han recortado la cantidad de pan que consumen. Sólo los que vienen “del campo siguen llevando de a tres o cuatro kilos, o si no, cuando hay alguna fiesta. Pero el resto pide: ‘dame 1.000 pesos de pan, o $ 1.500’. Hay quien se lleva tres galletitas también, que no son ni 500 pesos”, contó.

El rubro está en crisis en todo el país, muchas panaderías han cerrado. Según Vallejos, “el problema económico se siente bastante. Porque además de que la gente ya no compra tanto, a nosotros nos aumentan la harina y todas las materias primas. Cuando subimos un poco los precios es porque no nos dan los costos”, confesó.

El próximo domingo, la Panadería San Luis estará presente la Fiesta de la Galleta de Campo, que se llevará a cabo en Tomás Jofré. Este martes por la noche Vallejos participará de una última reunión preparatoria.

La esposa del panadero es la encargada de la atención al público. Fue ella quien contó que el comercio es de tradición familiar. Dos hijos de la pareja también trabajan allí, junto con otros empleados. El local que ocupa la panadería es alquilado, como lo era también otro en el que funcionaron durante dos años al llegar a Mercedes, en calle 12 entre 9 y 11.

A diferencia de otras épocas, el horno ya no permanece encendido durante todo el día. Funciona durante la mañana y a partir de las 17 hs. “Es que ahora se cocina con el horno apagado”, contó la señora. “El horno mantiene la temperatura y así es mejor la elaboración”.