Sin solución al problema de los grafitis
Una vez más, la histórica Catedral Basílica Nuestra Señora de las Mercedes fue víctima del embate de improvisados artistas callejeros que dañaron con pintadas sus muros externos.
Tanto por la 27 como por la Av. 29, este complejo arquitectónico declarado Monumento Histórico Nacional en 2010 luce inscripciones realizadas por personas desaprensivas, en momento en que se realiza una restauración integral de la iglesia.
El párroco Emiliano Aguirre contó que las reparaciones comenzaron por el techo, donde “las chapas estaban caídas y se llovía. De manera que hubo que empezar por los trabajos de zinguería”. En paralelo se realizó una limpieza integral de canaletas dado que los plátanos de la ciudad tapan a menudo los desagües, dijo.
Lo siguiendo fue recuperar la entrada a la Secretaría Parroquial por la calle 22, “que estaba detonada”, según el cura. Allí se mejoraron las paredes y la pintura del lugar. En carpeta se encuentra un proyecto de mejora del Salón Parroquial, donde se dicta catequesis y se realizan encuentros sociales.
La parroquia aguarda un guiño de la Municipalidad para que preste colaboración en la limpieza del campanario y la puesta en valor de la cripta, de manera que puede empezar a incluirse en el circuito turístico del centro de la ciudad.
“Hay mucho esfuerzo y trabajo detrás de todo esto, por eso nos entristece tanto el tema de los grafitis”, confió el sacerdote, que aludió a una publicación reciente en redes sociales que pone en evidencia el estado actual de la tapa de gas, que data de 1921y fue restaurada recientemente.
“Al ser una construcción muy antigua, las cosas no se pueden hacer así nomás. Requieren de un estudio y un trabajo serio. Por ejemplo, las paredes no se pueden hidrolavar, entonces se requiere de un estudio especial cada vez que se intentan sacar los dibujos”, señaló.
El párroco contó que él mismo ha enfrentado a algunos jóvenes a los que descubrió cuando pintaban la puerta de la casa parroquial, en 27 y 22. “Me bajé del auto y les dije ‘chicos, por qué hacen esto’, y se me quedaron mirando”.
La espectacular iglesia cuenta con camaras de seguridad pero Aguirre no cree que deba perseguirse a quienes dañan el edificio sino concientizar, sobre todo a los más jóvenes. “No debemos acostumbrarnos a tener que ver la Catedral rallada. Hay que hacer un trabajo de concientización a nivel social”, postuló. Sí bien el monumento cuenta con custodia policial, esta sólo vigila el interior del edificio.
Actualmente existe un equipo de conservación pro-templo que identifica las necesidades más urgentes de la construcción y arbitra los medios para poder resolverlas. El presupuesto proviene de la recaudación de fondos que la parroquia realiza a partir de la organización de desfiles, té-bingos, etc. El cura contó que en medio de una crisis económica tan profunda del país, la colaboración a través de la limosna ha caído notoriamente.
Para el próximo año uno de los proyectos es cambiarle el manto a la imagen de la Virgen. El actual data de 1995.
