Empleados de la firma EDEN que se encontraban colocando unos postes para reemplazar un cableado, dañaron, sin intención de hacerlo, una tubería de distribución domiciliaria.
El hecho se produjo en la calle 109 entre Av. 2 y 4, y requirió la intervención de una dotación de los Bomberos Voluntarios. Al llegar al lugar, el equipoi se encontró con un enorme árbol caído y cables en el piso. Los obreros de EDEN estaban abocados al reemplazo de una línea convencional de luz (que había sido dañada por la planta) por un tendido preensamblado nuevo.
Cuando los trabajadores de la empresa EDEN cavaban para instalar los nuevos postes, sin saberlo, rompieron un caño de gas. “Estamos acá por prevención, a la espera de que venga la compañía (prestataria del servicio)”, confirmó ante Radio Meridiano el segundo jefe del Cuerpo Activo de Bomberos mercedinos, Alejandro Mazza.
Por lo general, dijo Mazza, la empresa Naturgy “suele tardar entre una y dos horas desde que le avisamos” de alguna rotura o emergencia en el servicio. Como ventajas ante este hecho puntual citó el bombero que “hoy es un día con viento y esto ocurrió en una calle con poco tránsito, lo que nos da la chance de que no se acumule gas, lo que implicaría un riesgo”.
En toda la cuadra, la tormenta hizo que se cayera el tendido convencional de energía eléctrica. Los empleados de EDEN trabajaban cerca del mediodía del jueves en terminar las bajadas a cada vivienda para poder restablecer el servicio de luz en la zona.
Por fortuna, el terreno más cercano al lugar donde se averió el caño es un baldío, y en la casa contigua no se encontraban moradores. La cuadra se mantuvo cerrada al tránsito vehicular hasta la llegada de la cuadrilla de la empresa de gas.
Consultado desde estudios por Lucía Florella, Mazza confirmó que los bomberos no reciben ninguna retribución económica de parte de Naturgy por actuar ante una emergencia de gas. Antes, recordó, los invitaban a alguna capacitación pero ya no, e incluso les piden que no hagan nada más que vallar la zona dado que “a veces otros bomberos, por querer solucionar un problema, han provocado otros”.
(Foto ilustrativa)

Se priorizó la entrega sin cargo a aquellos productores de escasos recursos que se anotaron en un registro abierto por la Municipalidad la semana pasada. Pero la vacuna ya se encuentra en venta al público en veterinarias. Quienes no hayan recibido las dosis para sus caballos y las necesiten todavía están a tiempo de anotarse en la Secretaría de Salud y entrar en una lista de espera.
Respecto de las donaciones, y luego de que el lunes dijera que eras escasas, manifestó ahora que “están re bien. De hecho, las pocas velas que conseguimos llegaron a través de los vecinos. Estamos guardando algunas para la zona rural pero sabemos que es la que va a recuperar la luz más tarde”.


De la camioneta estacionada fue retirado el hombre con algunas contusiones, pero sin daños de gravedad. De todos modos, lo trasladó una ambulancia. Tampoco el conductor que provocó la situación resultó con heridas de importancia.
En cuanto a las donaciones, hasta ese momento habían sido pocas. La Municipalidad compró ciertas provisiones que se distribuyeron de inmediato, pero no sé conseguían velas ni agua en los comercios de la zona. Entretanto, se siguen recibiendo ropa, lavandina, velas, colchones y frazadas, agua y bidones vacíos y limpios en el ex Instituto Unzué, en el CIC (10 y 65) y en la sociedad de fomento de Gowland-Agote, que es, quizás, la zona más afectada.
Consultada sobre si hubo cierta imprevisión por parte del SMN, la funcionaria no lo consideró así ya que el organismo “había lanzado un alerta naranja por vientos de hasta 100 kilómetros por hora; la venía emitiendo desde hace tres días e incluso la subió de categoría, de amarillo a naranja, en el momento que debió hacerlo, y nosotros lo comunicamos internamente y a través de nuestras redes en tiempo y forma, casi 12 horas antes de la ocurrencia del evento”.
Los daños, insistió el intendente, “han sido muchos, en toda la ciudad, pero contamos con el apoyo de muchos vecinos que se pusieron al frente para solucionar los problemas en sus barrios, al igual que los trabajadores municipales. La situación ha sido dramática, de mucho nivel de estrés y mucho dolor en nuestra gente”, admitió.
“Que mucha gente haga perdido muchos bienes en un contexto económico tan difícil complica aún más la situación”, lamentó. Un comité de crisis viene funcionando en el ex Instituto Unzué (Av.47 y 26), donde se reciben donaciones para los damnificados: agua, ropa, velas, cloro o lavandina, colchones, frazadas, bidones vacíos y limpios.