La obra permitirá retirar el agua que se acumula en el centro de la ciudad y trasladarla hacia el río Luján. Demandará al menos seis meses de trabajo y tendrá una profundidad de 8,5 metros.
Junto al zanjón de la 15, un enorme pozo que empezó a ser cavado en las últimas horas llamó la atención de los vecinos de la zona. Las primeras versiones daban cuenta de una extraña “pileta” que alguien estaba construyendo en el lugar, pero no era así.
El capataz de la obra, llamado Armando, le confirmó a Radio Meridiano que se trata del inicio de la construcción de una estación que, por bombeo, dada la diferencia de altura de los terrenos, trasladará líquidos hacia la planta depuradora. El pozo que se está haciendo tendrá una extensión total de 17 por 10,5 metros, con un talud de tres metros para evitar desmoronamientos.
La estación de bombeo conectará con la planta a través de cañerías que ya empezaron a ser colocadas en Av 29 y 42, y cuyo recorrido ya está llegando a la 46.
Las tuberías pasarán por debajo del zanjón de la 15, a una profundidad de al menos diez metros, lo que da cuenta de la envergadura de la obra que se está llevando a cabo. En la mañana del miércoles, maquinaria pesada se hallaba presente en el lugar donde estará ubicado el futuro punto de bombeo y algunos obreros avanzaban con los trabajos.

Por otra parte, el taxista reconoció que el flujo de pasajeros bajó considerablemente en el último tiempo, “pero no por culpa nuestra. Sacaron miles de planes sociales, dieron de baja la obra pública, la gente no tiene plata en los bolsillos. Los pibes, que antes salían los viernes y sábados, ahora lo hacen un solo día, y los llevan los padres”, lamentó.
Lucía Florella.
Mario Mango saluda a una vecina a través del ventanal del nuevo estudio de la radio.
‘Maneco’ Schifini, listo para salir a recorrer la ciudad.
El operador técnico, Matías Mansilla, encargado de que la magia de la radio suceda.
En la voz de Gabriela Florella, todas las novedades culturales que interesan a los mercedinos.

El tema fue motivo de análisis en la mañana de Radio Meridiano y Lucía Florella contó el caso de una familia que volcó sus hojas embolsadas en el container más cercano. A la mañana siguiente, el contenedor había sido vaciado por personal municipal y las bolsas, sacadas y apiladas junto a él para que otro camión las retire.
“El tema es que el vecino quiere que se lo retiren inmediatamente, no aguanta que las bolsas quedén ahí muchos días”, matizó el movilero de Meridiano Juan Carlos Schifini, siendo que no suele ser un residuo que atraiga alimañas ni genere olores nauseabundos en lo inmediato.