“Como toda familia argentina, Mercedes se fue comiendo los ahorros que tenía, todo lo que habíamos conseguido en diez años de una administración eficiente”, reconoció el secretario de Economía, David Valerga.
Mayores demoras en el pago a proveedores, una emergencia económica en ciernes y la necesidad imperiosa de que los grandes contribuyentes cumplan con sus obligaciones en tiempo y forma. La administración de Juan Ignacio Ustarroz atraviesa momentos de zozobra en sus finanzas, y de profundos replanteos para encarar un 2026 que ya llega, sin grandes expectativas de mejoras a nivel país.
El estado de situación de la comuna al cierre del presente año fue comunicado este lunes a los trabajadores del Municipio durante una reunión que en un primer momento se pensó para el personal del área de Economía pero que finalmente terminó integrando a trabajadores de Obras Públicas, Turismo, Cultura y Gobierno. Esta misma reunión se mantuvo unos diez días atrás con concejales de los distintos partidos. “Queremos que todos conozcan cuál es la situación real que atravesamos porque son ellos los que gestionan el día a día”, justificó Valerga en comunicación con Radio Meridiano.
Por ejemplo, amplió, “con los trabajadores de Recaudación hablamos claramente del impacto que tiene cada tasa y cada impuesto que cobra el Municipio. Qué representan esos ingresos y cuánto de coparticipación nos llega. Qué pasó en los últimos dos años, y sobre todo este 2025, con la recesión económica que ha hecho que impuestos como el IVA, Ingresos Brutos y Ganancias se hayan caído”, enumeró el funcionario.
David Valerga, secretario de Economía municipal.
En el fondo, la intención de las autoridades es poner en blanco sobre negro la cantidad de ingresos de menos que viene percibiendo la Provincia y, por ende, el Municipio, que más pronto que tarde va a terminar repercutiendo en el funcionamiento de la comuna. Con todo, Valerga consideró que “Mercedes es una isla porque de 135 municipios que hay en la provincia de Buenos Aires, más de ochenta están con dificultades para hacer frente a los aguinaldos que deben pagar a fin de mes”. Y varios de ellos, incluso, ya han declarado la emergencia económica, una medida que la administración Ustarroz todavia tiene en estudio.
DEUDORES
El desafío de Valerga al frente de Economía es lograr más ingresos sin que eso implique un incremento de tasas mayor al que estaba previsto, dijo. “Estamos viendo que hay contribuyentes con poder tributario que al momento de pagar miran para otro lado”, aseguró en ese sentido. “Entonces debemos trabajar más sobre ellos”.
La coparticipación representa hoy el 60 por ciento de los fondos que el Municipio necesita para funcionar. El 40 por ciento restante proviene de la recaudación propia. “Antes estábamos 70-30. Hemos ganado mucho en recaudación propia por la política fiscal que venimos llevando adelante. Pero aun así no alcanza porque la coparticipación es cada vez menor”.
De hecho, en concepto de coparticipación de noviembre el Municipio esperaba recibir 2.300 millones de pesos y terminaron siendo 2.215 millones, $ 85 millones menos, “lo que no es poca plata”.
“Como toda familia argentina, Mercedes se fue comiendo los ahorros que tenía, todo lo que habíamos conseguido durante diez años de una administración muy ordenada y eficiente, con superávit la mayoría de los años (salvo 2019). Todo ese ahorro, este año, mes a mes, nos lo fuimos comiendo para poder pagar proveedores y salarios”, lamentó.
Valerga reconoció en este punto que se están ralentizando los pagos a proveedores, que acostumbraban hacerse a los quince días de la facturación. “Ya estamos pagando a 30 o 35 días”, admitió. Esto, “para poder seguir abonándoles a los trabajadores su salario”.
Su prioridad, afirmó, es mantener la calidad de los servicios para todos los vecinos del distrito, sobre todo en esta época del año donde se suman gastos ocasionales como las colonias de verano. “Con los secretarios seguimos tomando medidas para hacer más austeros todos los gastos”, puntualizó.
AGUINALDO
A pesar de este panorama gris que se cierne sobre la economia de Mercedes, Valerga garantizó en un primer momento que se pagarían en tiempo y forma los salarios de diciembre, aguinaldos y el bono prometido a los empleados municipales. Aunque de inmediato matizó su afirmación: “Garantizados, con la proyección que hacemos de los ingresos por coparticipación más lo que paguen los contribuyente. Esa es la realidad. Si me preguntan si al día de hoy tengo la plata para pagar los sueldos…y, no, la verdad que no”.
Según el cronograma pactado, el viernes 19 de diciembre debería abonarse el bono de 100.000 pesos a cada trabajador municipal (quedando afuera la planta política, unas 78 personas). El 23 de diciembre se pagarían los aguinaldos y el martes 30, los salarios.
FERIA
Sobre la posibilidad de decretar una feria en el Municipio durante el mes de enero, que él mismo había mencionado semanas atrás, Valerga la desactivó parcialmente. “El Municipio va a permanecer abierto. Tal vez la figura de la feria, siendo Mercedes una ciudad con juzgados, no sea la más adecuada. Aunque habrá un receso que va a estar saliendo por decreto en unos días”, adelantó.
De este modo, no será obligatorio para el personal hacer coincidir sus vacaciones con ese período del año, “aunque los estaremos instando a que lo hagan”, reconoció finalmente.
En otro orden, dejó entrever que sobrevendrán recortes en los eventos culturales y sociales que acostumbra organizar el Municipio. “Lo estamos hablando con la gente de Cultura, Turismo y Producción. Necesitamos que los eventos se puedan seguir desarrollando pero con otra impronta, en la que el sector privado haga un aporte, porque en definitiva también se ve beneficiado”.
Cree Valerga que una mayor articulación entre los sectores público y privado puede colaborar en el sostenimiento de ciertas actividades, “porque en los últimos diez años pareciera que todo evento tenía que estar a cargo de Papá Municipio, y no es así”. En este punto mencionó de qué modo la organización de fiestas populares como la del Salame Quintero y los tradicionales Corsos Mercedinos derraman sus ganancias en toda la comunidad sin que ningún sector económico participe de los gastos.

En efecto, el móvil de Meridiano pudo constatar luego que en el acceso a García ya se ven avances en los rulos de acceso al futuro puente, aunque la estructura del cruce aún no ha sido colocada, como sí pasó en Suipacha.
El costo se incrementa sustancialmente en aquellos casos en que el pasajero tenga la tarjeta Sube sin registrar a su nombre. Para ellos el boleto cuesta $ 1.046,92, $ 1.166,27, $ 1.257,71 y $ 1.346,04 en cada una de las cuatro secciones.
