Gracias a la intervención de Alejandra Soulé, mamá de Juan Bautista -y de otros cuatro hijos-, la Escuela Especial N° 503 cuenta con una sala multisensorial con profesionales asignados.
Soulé, quien es profesora de Filosofía, Psicología y Pedagogía, además de maestra normal superior, había trabajado en escuelas de educación especial antes de que, hace 27 años, “la experiencia me quemara todos los libros”, contó en un encuentro que mantuvo con Alberto Florella y Mario Oscar Mango en Radio Meridiano.
Fue entonces que dio a luz a mellizos, una nena y un varón, Macarena y Juan Bautista. El niño nació con hidrocefalia, un problema neurológico que, supo después, no guarda relación directa con el síndrome de Asperger que padece, una de las variantes del llamado espectro autista.
“Hay mucha variedad dentro de lo que se conoce como autismo. Habitualmente se lo relaciona con el chico que no se comunica o que tiene algún movimiento estereotipado, pero no siempre es así”, explicó. “No es tampoco, como se dice, que el chico ‘está en su propio mundo’; está en el mismo mundo que todos nosotros, pero hay que saber cómo llegarle”.
Del tratamiento del tema en los medios Soulé rescata la película ‘Rain Man’, que “se ajusta bien a la memoria enorme que tienen estos chicos y la obsesión por determinados temas, como a la repetición de lugares o rutinas en un esquema que les brinda seguridad”.
Ya adulto, Juan Bautista se comunica sin inconvenientes a través de la palabra oral aunque de chico, confirma su madre, “tuvo muchas conductas disruptivas”, como berrinches fuera de lo esperable para un menor de su edad, baja tolerancia a la frustración, etc. “El crecimiento fue bastante difícil”, confía Alejandra. Recién a los siete años, a raíz de un estudio psiquiátrico que le realizaron en Buenos Aires, la familia se enteró de cuál era el problema que dificultaba la adaptación social del chico.
“En ese momento, ni la escuela ni los pediatras conocían del tema. Estando Juan Bautista sin escolarizar por los severos problemas de conducta que presentaba, no existía un servicio capaz que recibir a menores con trastornos emocionales severos, como se lo llamaba en aquella época”. Fue por eso que Soulé comenzó a golpear puertas y la Dirección General de Cultura y Educación se hizo eco de su pedido dando luz verde a la instalación de una sala multisensorial en la Escuela 503, que cuenta con el apoyo de un musicoterapeuta, un terapista ocupacional y un psicólogo.
Más tarde, Juan Bautista pudo completar la escuela secundaria a través del programa Fines y se especializó en carpintería en el Centro de Formación Profesional. Si bien no consigue hacer amigos “por lo rígido que es para asimilar los cambios, se mueve bien con la familia y un grupo reducido de gente del barrio”, dice su madre.
Sobre el constante aumento en la cantidad de personas con patologías asociadas al espectro autista, la docente lo atribuye a que “hoy hay muchos más casos mejor diagnosticados”, y advierte que sigue siendo mayor la incidencia en varones que en mujeres, en una relación que hasta hace unos años era de siete a uno.

Por su lado, el presidente de la Sociedad Rural Regional Mercedes, Leonardo Fagundez, evaluó que “ha sido un éxito impresionante” la convocatoria. “El nuevo salón que tenemos nos salvó ante la lluvia porque pudo albergar a unas cuatrocientas personas; y aquellos que no pudieron quedarse a comer ahí se llevaron la comida a sus casas”.
Respecto de su área de desempeño agregó Silvestre que “el fin último no es competir en un deporte sino que el deporte sirva para que los chicos crezcan mejor”.
Asistieron a la sesión legislativa en la que se aprobó el nuevo parque chaqueño el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié (foto), y el presidente de la Administración de Parques Nacionales, Federico Granato, entre otras autoridades.