Lo hicieron el lunes, en un número importante y “para mostrar más que nada cuál es nuestra realidad”, dijo Elizabeth Merlini, una de las personas que se manifestó.
La convocatoria a la Plaza surgió luego de que un grupo de jubilados y pensionados juntara firmas en el marco de la Fiesta Nacional de Salame Quintero para repudiar el veto presidencial a una mejora de los ingresos de la clase pasiva. Merlini aseguró que la situación de muchos de ellos es acuciante y que, si bien llama la atención que ante tantas malas noticias la sociedad no explote, quizás sea porque “estamos todos esperando que algo se pueda solucionar”.
En el Parque Municipal, dijo, no se obligó a nadie a firmar la solicitada “y todos estuvieron de acuerdo, casi nadie se negó, e incluso algunos venían a pedirnos que los dejemos sumarse”. En la concentración del lunes en la Plaza se reunió además “muchísima gente y nos acompañaron Suteba, la CGT y otras entidades”, comentó.
Si no hubo más gente en la Plaza, consideró Merlini, es porque subsiste “un poquito de miedo en la gente de ir y poner el cuerpo. A mí me parece que a veces los argentinos no tenemos memoria. Lo que está pasando, el hecho de que los jubilados estemos de esta manera, es un hecho político. Pero los jubilados no quieren hablar de política. Entonces hablemos de nuestra realidad: una persona que cobra jubilación y pensión recibe 225.000 pesos. Esto es un hecho, y el que no lo quiero ver, bueno…que no lo vea”.
“Siempre digo que hay que tener paciencia, pero lo hago en sentido figurado. En el fondo creo que nosotros molestamos, pareciera que quieren hacer un exterminio”, lamentó la mujer de 76 años. “Para que nos paguen bien los haberes, los jubilados necesitamos que existan cuatro trabajadores en blanco. Pero hoy nos enfrentamos a un ‘industricidio’, al constate cierre de pymes y a una enorme cantidad de empleados públicos que están siendo despedidos, 70.000 más o menos. Por toda esa gente que trabajaba en blanco nosotros podíamos seguir cobrando. ¿Y ahora? ¿Qué va a pasar?”, se preguntó Merlini.
Con todo, lo que más le preocupa a la vecina es “la sensación de frustración y angustia con la que vivimos. Hemos perdido la dignidad teniendo que ir a pedirle plata a nuestros hijos. Y eso no es justo”.
Los jubilados y pensionados mercedinos volverán a reunirse este martes a las 19 hs en la Plaza San Martín para manifestar su bronca.
* Foto meramente ilustrativa.

El responsable de Turismo dijo haberse visto sorprendido por los “miles y miles de personas que vinieron a la Fiesta”. Incluso, miembros de la Subsecretaría de Turismo de la provincia de Buenos Aires, que viajaron para montar un dispositivo de promoción, tuvieron que alojarse en Luján ante la imposibilidad de conseguir plazas en nuestra ciudad.
Ante un comentario sobre la cantidad de gente que descendía de las unidades de la Línea 57 en Av. 40 y 29 y se trasladaba a pie hasta el Parque Municipal, Dinova rescató como un factor muy valioso que “Mercedes tiene una conectividad en transporte público muy fuerte; tenemos el colectivo, el tren… Mucha gente viene a Mercedes a hacer turismo, quizás un turismo más económico pero turismo al fin, y en esa materia nos estamos consolidando”.
Lejos de pensar en las bodas de oro de la Fiesta Nacional del Salame Quintero, Dinova arrancará ya esta semana con los preparativos de la Fiesta de la Cerveza Artesanal, que se hará en octubre, y la de la Tradición, prevista para noviembre. En el horizonte aparece también la Fiesta Nacional del Durazno, los primeros días de diciembre. “Hay muchos vecinos muy entusiasmados con lo que viene”, dijo.
Suárez se mostró sorprendido por “la tranquilidad de la gente, la pasividad en realidad. Se entiende sólo porque el que votó a este Gobierno piensa que todavía hay que esperar un poco más, y el que no lo votó cree que cualquier cosa que haga no va a cambiar demasiado la situación”, analizó.
Mónica Garro valoró que el número de productores vaya en aumento, aunque más no sea lentamente “Ayer lo comentábamos con el resto de la gente mientras esperábamos abajo del escenario para la premiación. Lamentablemente la producción de cerdo fue cayendo en nuestra zona. Ojalá que con casos como el nuestro la gente se anime más”.
La premiación se produjo al caer la tarde del domingo, con un marco impresionante de público. La familia Garrón compartió el centro del escenario con el senador nacional Eduardo ‘Wado’ de Pedro, que fue ungido como nuevo Embajador de la Fiesta.
A media mañana del viernes se trabajaba febrilmente en la instalación de una pasarela móvil sobre el río, paralela al tradicional puente, para agilizar el traslado del público entre los sectores nuevo y viejo del Parque Independencia.
“Al Congreso lo fuimos armando con los deseos y necesidades de los propios docentes”, comentó Pisano. Los organizadores contaron, claro, con el apoyo de la Dirección General de Escuelas bonaerense, “donde por suerte hay gente con mucho conocimiento, no son paracaidistas”, valoró.
En cuanto a la grilla artística, el funcionario comentó que ya no se puede traer a las primeras figuras que engalanaron el escenario otros años. “La Sole (Soledad Pastorutti) o Luciano Pereyra te cuestan hoy 50 millones de pesos, es imposible tenerlos. Antes, esas actuaciones las financiaban la Nación o la Provincia, pero esta vez la Provincia nos financia la presentación de Bruno Arias en el cierre del día domingo”, explicó.