Repelentes: proponen fórmulas caseras, con ingredientes naturales

El precio de un producto para combatir los mosquitos no baja de los 3.000 pesos, y piden hasta $ 34.000 si se lo compra a través de Internet. Pero existen recetas fáciles para fabricarlos, con plantas como ingrediente principal.

 

 

Macarena Pocaresi, miembro de la Dirección de Espacios Verdes del Municipio, comentó que la citronella, conocida por su utilización en sahumerios y otros preparados, es una buena opción para fabricar repelentes caseros. “Se trata de una planta bastante rústica, que uno puede obtener en los viveros locales. Es una herbácea de perfume alimonado y flores rojas”, detalló. Con las hojas frescas de esa planta, alcohol etílico (96 grados) y clavos de olor, colocados en un recipiente de vidrio, se pone a fermentar la mezcla en un lugar oscuro por el lapso de diez días. Luego se filtra y se coloca en un atomizador para su uso como spray sobre el cuerpo.

Otra opción interesante, que no lleva alcohol sino aceite, es a base de lantana, un arbusto de hojas ásperas. “Si no lo tienen, en los viveros lo pueden conseguir. Se trata de una especie nativa también conocida como ‘flor española’ por sus colores”, describió la experta.

En este caso, se mezcla la lantana con aceite de cocina (girasol, oliva) o de coco. Tanto las flores como las hojas son aprovechables. El procedimiento es similar al anterior pero la maceración demanda quince días de estacionado. La preparación se unta luego sobre el cuerpo y ahuyenta los mosquitos por espacio de una hora aproximadamente.

Por último, Pocaresi recomendó un repelente fabricado a base de aguaribay, “un arbolito bastante grande y lindo, que tiene unas ramas colgantes y que forma parte del arbolado público y del Parque Municipal”. No obstante, aclaró que el derivado de esa planta puede ser potencialmente nocivo para las personas alérgicas.

En este caso se mezclan las ramas y las hojas de la planta con alcohol o aceite de almendras. El proceso de fabricación es similar a los anteriores y se pueden añadir los clavos de olor. La maceración demora al menos cinco días. Se filtra y se coloca en un atomizador.

Sobre la posibilidad de quemar maples de huevos para ahuyentar a los mosquitos, la especialista no le restó efectividad a esa opción (“es el humo el que los ahuyenta, como a las abejas”) pero alertó sobre la peligrosidad de esa práctica. “El ideal es hacerlo en una parrilla o espacio controlado”, dijo.