La remodelación del Museo de Ciencias Naturales no estaría lista para las vacaciones de invierno

El secretario de Obras Públicas, Emanuel Pérez Carrera, calculó que faltan al menos dos meses de trabajo para su reapertura.

 

 

Según contó el funcionario, se avanza actualmente con la instalación eléctrica, para la que se deben comprar todavía algunas artefactos, y recién después se iniciaría la etapa de pintura.

La obra, financiada por el ex Ministerio de Cultura de la Nación y que comenzó a mediados de 2022, tiene por objetivo mejorar la accesibilidad al edificio y dotar de mayo tecnología a las salas de exposición. Es de imaginar que, una vez concluida la parte edilicia, habrá modificaciones también en la narración que el Museo propone a los visitantes.

Entretanto, por iniciativa del Grupo Hábitat y del propio Museo de Ciencias Naturales Carlos Ameghino, el artista local Ricardo Bartolomeo inició los trabajos de construcción de una megaescultura de un gliptodonte. “Va a ser una pieza parecida a la que ya está en el Museo” ubicado en 26 y 21, confirmó. “Comencé hace muy poco con la cabeza, que es la parte que voy a hacer en arcilla, y el resto lo haré con cemento”.

“Estoy escuchando mucho a Jorge (Petrocelli), que es el que sabe de esto, y me referencio en dibujos y planos con los que cuento. Me va a llevar varios meses terminarlo”, adelantó Bartolomeo, que calcula que la pieza finalizada puede llegar a pesar casi 500 kilos.

“Además de que quede bien, tengo que pensar en que no se vaya a romper, en reforzar las patas, los puntos de apoyo, son muchas cosas. Va a medir unos tres meses de la cabeza a la cola“, mencionó.

Aparentemente, la escultura va ser instalada en la reserva del arroyo Balta, en la zona donde fueron encontrados varios fósiles en años recientes. Si bien por ahora trabaja en su domicilio, el escultor admitió que en poco tiempo más deberá buscar otro sitio donde poder continuar con el resto del trabajo, que requiere de un espacio bien amplio.

Para empezar a trabajar, Bartolomeo se internó en el Museo durante varios días: sacó fotografías, tomó medidas. “La cabeza de este animal medía 30 por 30 centímetros, era casi cuadrada. La cola también pudimos medirla, así que va a ser bastante fiel al original”, dijo.

El artista se confesó “fanático desde chico de andar en el río buscando huesos. En el año ’92, en el primer safari náutico, encontramos los restos de un gliptodonte que tiempo después pudimos recuperar”, recordó.