Otra vez un silo provocó alarma en el Molino Cores

Una fisura de más de diez metros en uno de los cilindros de cemento obligó a evacuar al personal de la compañía a media mañana del martes. Por la rajadura se escaparon varias toneladas de trigo hacia un patio interno. Debieron cortar la Av. 17 y la calle 6 ante el riesgo de derrumbe.

 

 

El hecho hizo recordar a la explosión ocurrida en 2009, cuando por una acumulación de gases estalló uno de los silos provocando serios daños aunque no víctimas porque el suceso se desarrolló de noche, cuando no había personal en la planta.

Hasta el lugar se desplazaron esta vez los Bomberos, la Policía y personal del área de Protección Civil. El silo averiado da a la calle 15, según pudo precisar Juan Carlos Schifini, al frente de la unidad móvil de exteriores de Radio Meridiano.

Un vecino de apellido Russo comentó que “son silos de muchos años y parece que uno se rajó. Ya ha pasado otras veces con silos que daban a la calle, pero esta vez no se ve nada porque el que se rajó da para adentro. Sólo se ve la montaña de trigo que hay, y sigue saliendo”.

María Agustina Loré, responsable de Protección Civil municipal, confirmó cerca del mediodía toda la información que ya se manejaba: la rotura del silo, la pérdida del cereal y el perímetro de seguridad, “solamente por prevención”. “No hay heridos ni atrapados, ningún tipo de problema”, añadió.

Dijo además que “la rajadura es lateral y lo suficientemente grande como para que se esté perdiendo todo el acopio. Ahora estamos esperando a ver cómo se comporta ese acopio: si el silo sigue perdiendo su contenido como hasta ahora o se produce una rajadura más grande. Hay que esperar”.

El cilndro dañado está ubicado justo al lado de aquel otro que estalló en 2009, confirmó la funcionaria, que también dijo que ya trabajaban en el lugar “arquitectos y responsables técnicos de la empresa”.

 

QUEJAS DE LOS VECINOS

Esta situación resultó propicia para que vecinos de la zona se manifestaran sobre los problemas que afrontan a raíz del funcionamiento de la cerealera. Una mujer de nombre Susana, domiciliada en calle 8 entre 13 y 15, consideró “una vergüenza lo que estamos teniendo que atravesar: agua estancada con un olor impresionante en 17 y 8, en las vías del Sarmiento; eso lo larga la empresa. Y en el galpón de 8 entre 13 y 15, durante el día, los ratones pasan caminando cual palomas”.