Sigue el cruce de opiniones por el cierre de salas en los jardines maternales

Después de una multitudinaria marcha de las familias por el centro de la ciudad el último miércoles, tres representantes del grupo de padres se entrevistaron con el intendente Ustarroz, sin conseguir una respuesta favorable a su pedido. Activan la instancia judicial.

 

 

 

De la reunión desarrollada este jueves participó también el secretario de Educación municipal, José Luis Pisano. “Estamos contentos de que pudimos abrir un canal de diálogo, aunque no conseguimos la respuesta que esperábamos. El intendente nos dijo que no habrá marcha atrás en la decisión respecto de la educación integral en Mercedes”, contó Rocío Amarillo, una de las mamás que se puso al frente del reclamo.

No obstante, la mujer destacó la afirmación del jefe comunal de que “tantos las docentes municipales como las monotributistas no van a perder sus puestos de trabajo. Eso nos trajo algo de alivio, pero seguimos en pie de lucha para evitar el cierre de las salas de dos años para el ciclo lectivo 2026″.

La expectativa de máxima de las familias es que las salas de dos años de los jardines maternales municipales no se cierren, si bien en un primer momento trascendió que el pedido era que al menos no se cierren para los niños y niñas que ya habían sido inscriptos para el año 2026.

Amarillo dijo ahora por Radio Meridiano que “la intención de la comunidad educativa es no perder esas salas”. De todos modos, reconoció que a Ustarroz se le pidió expresamente “cumplir con el contrato social que uno firma con el Municipio cuando anota y lleva a nuestros niños, que para nosotros era por tres años y ahora lo bajan a dos”.

“Hay ahí un acuerdo que ahora, de manera unilateral y abrupta, se interrumpe. Se lo manifestamos al intendente, que estuvo muy abierto a escucharnos, pero lamentablemente su postura es que no hay vuelta atrás”.

Sin posibilidad de negociar con las autoridades comunales, los padres piensan recurrir ahora a la Justicia. “Estamos viendo de qué manera hacerlo. Ya le dijimos al intendente que íbamos a seguir en la lucha por los derechos de nuestros niños, que ellos no consideran que vayan a ser afectados pero nosotros sí”.

En ese sentido, Amarillo mencionó que a mediados de septiembre las familias recibieron a través de los cuadernos de comunicados el formulario de reinscripción para 2026 de los niños que entrarían a las salas de dos y dos años y medio. “A la semana siguiente se confirmó esa vacante y, de repente, el 14 de noviembre nos anoticiamos de que esas salas ya no van a estar más, sin pensar en cómo afecta esa decisión a las familias”.

Los padres no descartan solicitar la banca participativa ante el Concejo Deliberante, sobre todo porque varios ediles ya se manifestaron en apoyo a su reclamo. “La negativa que recibimos del intendente, lejos de hacernos bajar los brazos nos puso mucho más fuertes entendiendo que vamos por un camino que va a hacer que los derechos de nuestros niños sean respetados”, remarcó Amarillo.

 

A SUS CASAS

Mientras tanto, algunos de las familias afectadas por la decisión de Ustarroz comenzaron a buscar vacante para sus hijos en los jardines provinciales, a la vez que las instituciones privadas rearman sus propuestas para poder recibir también a los niños y niñas que se quedan sin sala.

De hecho, el Colegio San Antonio acaba de anunciar este jueves la apertura de una sala de dos años. “Se lo dijimos a Josi Pisano: lamentablemente, muchas de las 89 matrículas que estamos discutiendo no se van a ir al Estado, se van a ir a sus casas, con chicos al cuidado de algún familiar; y el resto se irá al sistema privado”, se quejó la mamá, que pertenece al Jardín Maternal N° 1.