Se encuentra ubicado en una biblioteca, fue realizado por la escultora María Gabriela Luna y su inauguración guarda una anécdota risueña.
Es sabido que el Zorzal Criollo cantó dos veces en Mercedes, en 1913 y 1933. En calle 24 entre 20 y 22, una placa recuerda una presentación suya en ese sitio. Pero su presencia se extendió también a otros puntos de la ciudad: hay un recordatorio en el Teatro Argentino y, desde 1980, la calle 43 lleva su nombre de 2 a 24.
Del mismo.modo, un busto mantiene viva su imagen en la Biblioteca Popular Domingo Faustino Sarmiento. Es obra de la artista plástica María Gabriela Luna, data de 1997 y es la única escultura pública de Gardel en Mercedes (en la casa-museo de Octimio Landi hay otro busto del Morocho del Abasto, pero no está en exhibición).
Luna realizó la obra por pedido de un grupo de vecinos fanáticos del cantante y actor fallecido el 24 de junio de 1935, hace ya noventa años. “Me contactó Fredy Cordal, de la Asociación Gardeliana, y me contó que querían hacerle un busto a Gardel. Yo había egresado de la Escuela de Arte hace tiempo, con especialización en escultura, así que acepté el pedido y puse manos a la obra”, contó la escultora.
Utilizó la técnica llamada ‘de molde perdido’. Modeló la figura en arcilla, hizo un molde en yeso en base a esa pieza, retiró luego la arcilla del interior y rellenó el hueco nuevamente con yeso. Finalmente, rompió el molde exterior para quedarse con la figura y realizar las terminaciones necesarias. La imagen fue desarrollada en base a una fotografía frontal de Gardel que le fue entregada por quienes le hicieron el encargo.
“Había mucha voluntad de esta gente pero pocos recursos. Entonces me incliné por una técnica que fuera factible y les cobré un precio irrisorio”, recordó Luna en una visita a los estudios de Radio Meridiano. En ese momento, la escultora estaba embarazada de su segunda hija, Frida, y ya tenía a Guadalupe, de seis años.
“Como no se pudo hacer en bronce por el costo, yo quería al menos imitarlo. Entonces le hice una pátina con una técnica bastante compleja. A ellos no les convenció el color. Llegado el momento de la inauguración descubro que lo habían pintado encima con un aerosol industrial, como si fuera una puerta. No me enojé, me causó mucha gracia”, reconoció. “En definitiva, los ídolos les pertenecen a la gente. Valió la pena hacerlo”.
Hace tiempo que Luna no ve la obra, pero se ofrece a restaurarla si hiciera falta. Mientras tanto, continúa con su labor docente en su taller de cerámica de calle 32 entre 35 y 37, frente a la Farmacia Bocca.








En televisión se lo recuerda como uno de los amigos de Aníbal, el imborrable personaje de Juan Carlos Calabró en ‘Calabromas’. Con Calabró filmó además la película ‘Gran Valor en la Facultad de Medicina’, de 1981.
“Escribo desde muy chica, pero con los años una se va dando cuenta que lo hace por una necesidad. Es algo que no puedo dejar de hacer. Después está la decisión de publicar o no, pero eso es al margen. Escribir es algo que me acompaña desde que aprendí las primeras letras, y ya desde chica hacía poemas. En los últimos años creció en mí el interés por estudiar y perfeccionarme. Ahora mismo estoy empezando a escribir cuentos”, le contó Lascano a Lucia Florella en Radio Meridiano.
El dúo de guitarras, bombo y voces actuará acompañado por los músicos Giuseppe Piazza (violín) y Maxi Rodríguez (percusión). Junto a ellos estará también el Ballet Santa Cecilia.

Faltaron esta vez las mascaritas (se pudo divisar sólo una) y algunos vecinos, como el exintendente Carlos Selva, siguen añorando las carrozas que ya no están. Lesionados por el Corcho salió a la 29 con casi trescientos integrantes; Ilusión Murguera, con 150; y Vatcherán y la Escuela Mercedina de Carnaval, con casi setenta cada una.
El padre falleció en 2008, siendo aún joven, pero llegó a ver en la mejor librería de Mercedes, expuesto como un best seller, el primer libro de Hernán. Tal vez haya comprendido que lo suyo eran las palabras y las ideas, y no una figura atlética y los deportes.
Sobre el tema elegido para trabajar este año contó la directora que “Alicia…’ venía dando vueltas hace muchos años pero no encontrábamos desde dónde se podía agarrar. Si bien la historia es súper conocida, tiene muchas aristas por dónde abordarla. Finalmente elegimos seguir al Conejo como una forma de caer en una madriguera y no saber bien adónde uno va”.
Esta vez y después de 18 años en el Club Comunicaciones, la comparsa cambia de sede para los preparativos del desfile: regresa al que fuera su punto de encuentro de 1995 a 1998, el comité de la Unión Cívica Radical.