El futbolista fue dado de alta luego de permanecer internado unas horas en Río de Janeiro a raíz de la lesión que le provocó un codazo involuntario de su compañero de equipo Marcos Rojo en el Maracaná.
El odontólogo Adrián Sparks, quien atiende regularmente a nuestro convecino, comentó que si bien está confirmada una fractura en el rostro “todavía no está claro si es del maxilar superior, del malar o del arco cigomático. Por eso, hay que hacer una intervención urgente. O no sé si la palabra es ‘urgente’, pero sí en el día de hoy (jueves) o mañana”.
La premura responde a que, “si bien a veces el hueso se hunde por el traumatismo y resulta sencillo sacarlo hacia afuera, la cosa ya es más grave si se trata de una fractura en el arco cigomático o algo por el estilo”.
El arco cigomático es la estructura ósea que une el hueso del pómulo con el cráneo, en tanto que el hueso malar es aquel que da forma al pómulo y a parte de la órbita ocular. Aún no está claro qué profesional estará a cargo de la operación de Sosa ni en qué centro de salud se llevará a cabo.
El diagnóstico preliminar que llega desde Brasil, de un impreciso “traumatismo maxilofacial”, no le permite a Sparks hacer mayores consideraciones al respecto ni tener real dimensión del daño hasta tanto se lo pueda estudiar con mayor profundidad.
La lesión se produjo en una de las últimas jugadas del partido de ida de las semifinales de la Copa Libertadores entre La Academia y Flamengo en el Maracaná. Sosa y Rojo saltaron en busca de una pelota alta y el ex Boca terminó golpeando con toda su fuerza en el ojo derecho del capitán de Racing.
El odontólogo contó que se comunicó con el ingeniero Juan Alberto Sosa, padre del futbolista de 26 años, luego de que lo vio mordiendo una gasa aún dentro del campo de juego. “Pensé que se había roto algunos dientes y nada más -dijo-, pero no: era algo un poquito peor”.
Sparks adelantó que después de ser intervenido Sosa no estaría en condiciones en jugar el partido de vuelta contra Flamengo, el próximo miércoles en el Cilindro de Avellaneda. “Si bien a veces los deportistas usan una máscara, en este caso creo que no va a ser posible”, aventuró.
Sobre la virulencia del golpe, el médico dijo que es normal porque se produjo con la punta del codo de Rojo y estando Sosa en el aire, lo que le impidió aminorar el impacto. “Pero Santiago es de huesos muy fuertes, es un chico bien formado, por lo que creo que no tendrá mayores inconvenientes”.
La recuperación de una operación de este tipo, agregó Sparks, depende de la real gravedad de la lesión: “Si fuera sólo el maxilar, con una técnica se vuelve a sacar para afuera el hueso y tiene una recuperación rápida, de unos quince días. Ahora, si es el arco cigomático hay que cuidarlo más para que los huesos se vuelvan a unir bien”.
De cualquier modo, ‘Santi’ Sosa llegaría en óptimas condiciones a una eventual participación de Racing en la final de la Copa Libertadores, que se disputará el 29 de noviembre.