El dueño del local donde ocurrió el hecho lo consideró “un atentado a la memoria, la verdad y la justicia”. En tanto, el responsable de arrancar el cartel sobre la restitución de un nieto secuestrado asumió la responsabilidad, criticó que lo escracharan en redes sociales y redobló la apuesta al hablar de “la historia incompleta”.
La situación que derivó en un cruce de declaraciones tuvo lugar el fin de semana en Casa Balero, el bar ubicado en 23 y 26. Mariano Heredia, propietario del lugar y él mismo con una historia familiar ligada a la dictadura militar, contó al aire de Radio Meridiano que no estuvo presente la madrugada del domingo en el local pero que al llegar el lunes descubrió que faltaba uno de los dos afiches que recordaban la restitución del nieto 140, impulsada por las Abuelas de Plaza de Mayo.
Al chequear las cámaras de seguridad descubrió que un hombre lo había arrancado “con disimulo, riéndose y con total desprecio”. La imagen era muy nítida pero Heredia no conocía a esa persona. Entonces tomó la decisión de hacer una publicación en redes sociales “por la gravedad del hecho, no por la rotura de un afiche sino por lo simbólico que hay detrás, lo que representa y la forma en que lo hizo”.
El dueño de Casa Balero todavía no realizó la denuncia policial, aunque dijo que la está preparando junto a su padre. Entretanto, Agustín Badano, responsable del hecho vandálico, dió la cara a través de un mensaje enviado al teléfono del bar. Allí reconoció que actuó después de “haber tomado un poco de más (lo cual no justifica)”, aclaró, y pidió disculpas. Pero contraatacó quejándose de que “un lugar donde uno pretende divertirse esté rodeado de imágenes ideológicas que perpetúan ideas nefastas que han tenido lugar en nuestro país”.
“Nada en contra del nieto aparecido, repudio la desaparición de personas llevada a cabo en la década del ’70, (pero) la de ambos lado de la historia, pues debemos hablar de la historia completa”, escribió. “Es entonces mi accionar un gesto contra la simbología de una fundación que ha representado la manipulación de una causa noble en pos de intereses económicos personales”, se despachó.
Y añadió: “Creo en la memoria, velo por la verdad y la justicia, pero una verdad completa y una justicia equitativa y para todos por igual”.
HISTORIA
Mariano Heredia es hijo del abogado Marcelo Heredia, uno de cuyos hermanos fue desaparecido durante la dictadura. En el mismo lugar donde hoy funciona Casa Balero, Marcelo Heredia y su padre “escribieron muchísimos habeas corpus de gente detenida-desaparecida en aquellos años, además de que la propia casa fue reventada en alguna oportunidad”, contó Mariano.
Es la primera vez que se produce un hecho de las características denunciadas en ese lugar. Sobre la respuesta de Badano, el propietario del bar la calificó de “triste” porque justifica los hechos “de una manera terrible. No lo considero un tema personal sino un emergente social que no hay que dejar pasar”.
El afiche roto va a ser reemplazado por otro, anunció Heredia. “Parece que molesta pero lo volveremos a colgar”. También anticipó que Badano ingresó en una “lista negra” de Casa Balero y que se le impedirá el ingreso al local. “Y ojalá que otros locales hagan lo mismo”, planteó.

Mientras tanto, en Av. 29 entre 42 y 44, personal municipal trabajaba este lunes haciendo el pavimento en un sector donde había sido retirado para instalar cañerías cloacales.
Aunque durante el lapso del remate no habrá recorridos guiados, de todos modos se podrán visitar los corrales y ver los animales. Fagundez descuenta que no tendrán que suspender la reunión por lluvias, aunque admitió que “al suelo le está costando mucho absorber 30 o 40 milímetros. Se encharca todo y tarda en secar. Pero con una llovizna no hay problemas”.
El fenómeno climático estaría concentrado en horas de la mañana y mediodía del viernes, por lo que a la tarde y durante el fin de semana no habría riesgo de tormentas sobre nuestra ciudad.
Respecto de los avances en la costa del rio Luján, Demergasso aportó que se sigue trabajando en la limpieza del área ribereña luego de la última crecida. “Nos va a quedar un paseo hermoso para la ciudad y los vecinos ya lo están empezando a ver y a aprovechar”, dijo.