En el marco del día internacional de la mujer rural, donde cada 15 de Octubre se valora el lugar de la mujer en el trabajo rural de nivel internacional, en Mercedes, el conjunto de mujeres rurales, tiene preparadas diferentes actividades para reforzar las redes y compartir los saberes. Susana Castagneto nos contó qué habrá.
La cita comienza el viernes 22 a las 19h en la Plaza San Martin donde las mujeres rurales realizarán una ofrenda a San Martin. Como invitada estará la banda de gendarmería. Promete ser pintoresca y emotiva.
Por otra parte, el sábado 23 en el Complejo Cultural La Trocha desde 11 hasta las 16 horas aproximadamente realizarán un encuentro donde habrá talleres. Armado por mujeres y pensados para toda la familia, podrán tomarse talleres de manualidades, pintura y decoración en vidrio. Además, habrá visita internacional. Si bien el Encuentro es nacional y de las américas, Perú, Ecuador y Panamá, asistirán de manera virtual. Mientras que Bolivia tendrá sus representantes locales y desde Isla Negra, Chile, vendrá un grupo de mujeres rurales a compartir su experiencia. También habrá realización de mermelada rápida en pailas de cobre, escabeche y vinagretas. “Todo estará pensado para ser degustado y compartir, respetando los protocolos”, contó su referente en la ciudad Susana Castagneto.
PORQUÉ Y DE DÓNDE SURGE ESTE DÍA
El Día Internacional de las Mujeres Rurales se celebra cada 15 de octubre tras una decisión de la Asamblea General de la ONU. Este día se estableció con el objetivo de reconocer el trabajo de la mujer y su contribución en el desarrollo rural y agrícola, la erradicación de la pobreza y la mejora en la seguridad alimentaria, señalaron desde la organización.
La ONU destacó que hay desigualdades de género como leyes y normas sociales discriminatorias. “También se suma el panorama económico, tecnológico y ambiental que cambia rápidamente, limitan su pleno potencial, situándose muy por detrás de las mujeres urbanas y los hombres”, destaca el informe.
ALGUNOS DATOS
La Organización de las Naciones unidas detalla que conseguir la igualdad de género y empoderar a las mujeres no solo es lo correcto, sino que es un ingrediente fundamental en la lucha contra la pobreza extrema, el hambre y la desnutrición.
En promedio, las mujeres representan algo más del 40% de la fuerza laboral agrícola en los países en desarrollo, pudiendo llegar a más del 50% en determinadas partes de África y Asia.
Sin embargo, se enfrentan a una discriminación significativa en lo que respecta a la propiedad de la tierra y el ganado, la igualdad de remuneración, la participación en la toma de decisiones de entidades como las cooperativas agrarias, y el acceso a recursos, crédito y mercado para que sus explotaciones y granjas prosperen.
Todo ello se traduce no solo en el empeoramiento de su calidad de vida, sino en un obstáculo mundial para acabar con la pobreza y el hambre ya que, si las mujeres tuvieran el mismo acceso que los hombres a los recursos, la producción agrícola en los países en desarrollo aumentaría entre 2,5 y 4% y el número de personas desnutridas en el mundo disminuiría aproximadamente entre un 12% y un 17% (FAO, 2011).




Cristian, acompañado por su familia, es de Villa del Parque y cuenta que para ellos es una visita obligada cada año: “el año pasado estuvo complicado. Pero nos encanta”. Si de complicaciones alguien puede saber son los propios trabajadores del municipio: luego de más de un año y medio sin poder organizar los típicos eventos a los que estamos acostumbrados, con un 2020 repleto de despedidas y el extrañar del encuentro, desde la gobernación local decidieron lanzarse a organizar este festival en menos de dos meses. Con los números de contagios en niveles mínimos y un plan de vacunación con un gran porcentaje de aplicación, el riesgo valía la pena.
Con la arboleda del parque como trasfondo y refugio, los artesanos y artistas locales también celebran el evento: para muchos fue su primer gran posibilidad de venta después de mucho tiempo. Con el escenario ubicado en diagonal, con el Río Luján de fondo y los diferentes puestos a su alrededor, generando un círculo de encuentros e intercambios con el pueblo, familias y amigos se disponen a descansar y absorber la energía del sol que tanto queremos. Como Gabriela, que llegó de Merlo y junto a parejas amigas suman una decena que disfrutan de una cremona y pan de campos recién comprado dentro de las fronteras mercedinas. O como otro grupo que llegó a las 9:45 directo de Gran Bourg para que a las 10:20 de la mañana ya estén entrenando su paladar a pura picada: “Es lo mejor que hay, lo mejor. Estábamos esperando esto hace dos años”. Otros de Navarro, también eligieron “optimizar el tiempo”, “llegamos bien tempranito” cuenta el visitante. Los locales, atentos y cancheros en el agolpe de personas que podría haber más tarde eligen también asegurarse su porción de salame: “Compré dos”. Poco para el día, pero como buen mercedino sabe que podrá tener más al siguiente.
“El Patota Aschero vino a agradecerme con lágrimas en los ojos por esto”, cuenta Capaccio. Mientras tanto, Ezequiel Iglesias, cantante y líder de la banda Mamá Bora, dice: “estamos realmente muy contentos. Además de poder estar, encontrarnos y compartir escenario con amigos”. José Lopez Lástrico y Rodrigo Heredia, integrantes de Los Lopez Heredia, también celebran tanto la calidad en la producción del evento como el encuentro en sí: “Ya probamos sonido, todo impecable. Muy pero muy contentos, sinceramente”. Rulo Godar, voz y líder de Rulo Godar y Nación Whipala comentó que “es una alegría gigante poder volver a cantar y sentirnos cerca otra vez. Hay que valorarlo”, reflexionó.





