La creación de un nuevo centro de atención primaria de salud en la intersección con la calle 5 fue primicia de Radio Meridiano.
Se trata del CAPS de mayor tamaño que, una vez concluido, va a tener el distrito. Ocupa unos 500 metros cuadrados. La inversión ronda los 170 millones de pesos y el plazo de obra es de 270 días, por lo que debería estar terminado antes de fin de año.
Esta mañana, la actividad en el terreno era intensa, con maquinarias que sacaban tierra y otras que ingresaban materiales. Ya fueron colocados los hierros que darán sustento a las columnas sobre las que se levantará el edificio. El terreno había sido nivelado y preparado por el Municipio en las últimas semanas. “La verdad es que sorprende por las dimensiones que va a tener”, subrayó Juan Carlos Schifini desde la unidad móvil de exteriores de la emisora.
El nuevo CAPS se ubica justo en la esquina de 2 y 5, “pegado a la cancha de pelota-paleta”, detalló el cronista. El predio fue cercado con maderas, aunque en el momento de mayor actividad es posible observar desde afuera los avances de los trabajos.
En la actualidad funcionan en Mercedes 18 Centros de Atención Primaria de Salud (CAPS), para una población de unos 70.000 habitantes.

En el cementerio trabaja personal municipal hasta las 19 y desde esa hora hasta el día siguiente permanecen sólo dos serenos en el lugar. La mayoría de los robos se producen en la parte más vieja del camposanto, donde se encuentra la mayor cantidad de piezas de bronce. “En el sector nuevo casi no se ven elementos de ese material, por eso no roban tanto”, remató el encargado.
El secretario de Salud, Néstor Pisapia, había asegurado a fines de marzo que “en una semana o diez días” se lanzaría la campaña antigripal 2023, al tiempo que calculó entre 4.500 y 5.000 personas la población en condiciones de ser alcanzada por el Municipio, “teniendo en cuenta que Pami, IOMA y las prepagas hacen sus propias campañas”.
Esta mañana, en el lugar podía verse la marca de las maniobras realizadas por los ladrones. “No debe haber sido sencillo sacarlas; las placas estaban pegadas y agarradas con tornillos, tienen que haber venido preparados”, dijo Estévez. “Lamentablemente son de bronce y los ladrones no se fijan en nada, pero para nosotros tienen un valor afectivo importante”.
Sobre el destino de las placas robadas, Estévez arriesgó que seguramente son fundidas para sacarle rédito económico al bronce. “Es tan delicuente el que las robó como el que, aun leyéndolas, las reduce”, lamentó.