Otra vez se produjo la rotura de un caño maestro de agua, en este caso en la zona céntrica.
Desde primera hora de la mañana trabajó una cuadrilla municipal en calle 25 entre 14 y 16, donde hubo que abrir un pozo sobre el asfalto y, para ello, interrumpir el tránsito vehicular.
La rotura se produjo por la acción de las raíces de un árbol colocado justo encima de la tubería, confirmó Pablo Lossino, al frente del equipo de obreros que se encargó de la reparación. “Este es un caño de acero, duro, pero ya es la segunda vez que las raíces lo parten”, dijo, y agregó que “en toda la zona céntrica las plantas están arriba de los caños de agua y cloacas y las raíces los destrozan”.
La reparación consiste en colocar una junta que obture el agujero por donde se escapa el agua, tarea que, según Lossino, suele demandar una hora y media de labor. “Pero esta vez no va a ser necesario cortar el agua”, aclaró.
Consultado sobre el costo de un arreglo de este tipo mencionó que “todas las reparaciones de agua son caras, los repuestos han aumentado mucho”. De acuerdo con el diámetro del caño utilizan abrazaderas que van de 1/2 a 600 milímetros.
Desde allí la cuadrilla se dirigiría a la calle 21 entre 108 y 110, donde debía romper el asfalto para devolverle el agua a una vecina a la que las raíces le taparon las cañerías.


El apoyo oficial deviene de la seguridad de que “el deporte tiene una importancia a nivel social muy importante”, agregó Silvestre, “sobre todo en este club donde no se paga cuota social”.
“El éxito más grande que hemos tenido este año ha sido ver a la gente sentada en las gradas, bajo la lluvia, esperando la torta frita gigante”, contó. “Ayer (por el domingo) fue un día imposible para cocinarla, la mesa estaba mojada, la retrasamos y el aceite se puso demasiado caliente; pero no podíamos dejar de hacerla viendo el entusiasmo de la gente”.
“Fue muy reñida la competencia”, comentaron quienes tuvieron la difícil tarea de elegir entre las 28 torteras que participaron de esta primera edicion de carácter nacional de la Fiesta. El jurado estuvo compuesto por Fátima y Amanda Costa, Miguel y Ester Cordone, y Graciela Colicigno.
Duberti entregó tres muestras al jurado para su evaluación (dos el sábado y una el domingo). “No me tenía fe esta vez; incluso no me iba a presentar, hice todo a las corridas”, confió. Pero finalmente puso manos a la obra, amasó de manera artesanal, su madre la ayudó a hacer los bollos y estirar con palo, y así fueron saliendo las tortas fritas. Perdió la cuenta de la cantidad de docenas vendidas, pero sabe que utilizó en la elaboración cinco bolsas de 25 kilos de harina cada una. No obstante, no fue esta vez la más rendidora para ella: “en la Fiesta del Salame vendí más que ahora”, reconoció.
Le otorgaron la letra K en la competencia y se impuso con 489 puntos. En segundo lugar, con 486 unidades, quedó la tortera Marta Poltronieri, también muy emocionada. El ministro del Interior, Eduardo ‘Wado’ de Pedro, y el intendente Juan Ignacio Ustarroz entregaron los premios.