Era “el sueño” de su vida y logró cumplirlo. Mara Fuaz no llegó a ganar los tres millones de pesos pero vivió una experiencia que la llenó de entusiasmo.
“Siempre me gustó jugar con las preguntas de la televisión”, contó la vecina en comunicación con Radio Meridiano el día después de que el programa grabado saliera al aire por El Trece. Sabiendo de esa pasión, una sobrina de San Antonio de Areco se encargó de anotarla; “son muchas cosas las que hay que contar, no es fácil”, dijo la participante.
Al mes de inscribirse la llamaron. Contestó bien el 90 por ciento de las preguntas que le hicieron para pasar a la instancia presencial del programa, que se grabó el miércoles de la semana pasada.
Dada la posibilidad de ganar y seguir participando, le pidieron asistir con tres conjuntos de ropa, “no negra”. La maquillaron y peinaron en los mismos estudios de la productora Kuarzo donde se graba el ciclo que conduce Guido Kaczka, ubicados en la intersección de las calles Ravignani y José Antonio Cabrera, en Palermo.
Fuaz tiene 76 años pero no le pesaron las muchas horas que debió permanecer en el lugar. Llegó a las diez de la mañana y se liberó a las 19. “Nos atendieron muy bien, son todos muy atentos y amorosos. Nos trajeron empanadas para almorzar, a los participantes y también a los acompañantes”, reveló. Era un grupo numeroso de personas al que dividieron en dos de nueve, con los que grabaron dos programas. “Hubo gente que se quedó afuera, que no pudo jugar”, agregó.
No se preparó especialmente para responder las preguntas sino que apeló a su formación general. Subió los escalones de Verdadero o falso, Ciencia y tecnología, Fotos del mundo, y se quedó en Definiciones de la RAE, no sin antes discutirle al conductor una contestación que le dieron por errónea pero que ella consideró acertada.
Aunque no los ganó, Fuaz explicó que los tres millones del premio se cobran recién a los 90 días y que si uno no acepta seguir participando debe pasarle el cheque al que quedó segundo e irse con las manos vacías.
Un dato personal de la concursante llamó la atención de la jurado Carolina ‘Pampita’ Ardohain y de todo el estudio. Guido le preguntó a Mara con quién había asistido al programa y ese fue el disparador para el relato de una singular historia de amor. “Vine con mi conviviente. Hace 17 años años que convivimos, 17 años hermosos”, dijo la participante. “¿Sabés por qué? Porque (Juan Pedro) era mi novio cuando yo tenía 18 y mi mamá no me dejó andar con él, no quería que me casara porque él no estudiaba”.
Mara contó que aquel noviecito era el amor de su vida, pero que se había casado con otro hombre que conoció siendo su secretaria. El era abogado. Tuvieron hijos y nietos. Cuando el esposo falleció, ella fue en búsqueda de aquel amor que había quedado trunco. “Quedé viuda y lo fui a buscar”, confió.
Ya sobre el final, y otra vez hablando del programa, agregó que lo ve “todas las noches y me di el gusto de poder estar. Se los recomiendo”, concluyó. ¿Fotos de Mara Fuaz con Kaczka, Pampita o Carmen Barbieri? No, no hay; los participantes tienen prohibido ingresar al estudio de grabación con su celular.

El lugar donde se inició el fuego, explicó Schifini, es una parrilla ubicada a unos diez metros de la construcción principal, “dando a la esquina”. La sequedad del material hizo que probablemente una chispa iniciara las llamas.
Guido Pisoni, quien condujo la institución desde 2019 a la fecha, agradeció el trabajo realizado por la Comisión Directiva saliente y brindó un resumen de las obras de infraestructura llevadas a cabo, los logros deportivos obtenidos y la participación de nuevas disciplinas que representaron a la institución, como básquet, vóley, y natación.
En la actualidad, la Municipalidad asume el costo económico de entre ocho y diez sepelios por mes, de familias que no pueden hacer frente al desembolso. Velar a una persona durante dos o tres horas en un cajón básico, y trasladarla al cementerio, cuesta entre 350.000 y 450.000 pesos, contó la funcionaria. Sólo el sepelio, sin velatorio y también con cajón simple, tiene un valor de $ 150.000.
En este momento, la Municipalidad ya cuenta con un coche fúnebre, una ambulancia y un coche guía para el cortejo, razón por la cual sólo falta darle los retoques finales a la obra edilicia y conseguir los empleados necesarios para poder abrir.
La propuesta se completará con el Paseo de arte Jacarandá y el Mercado sustentable, que estarán presentes en La Trocha desde las 10 de la mañana.
“Es un verdadero orgullo estar al frente de este museo. No soy mercedina de nacimiento pero llevo más años acá que en mi ciudad de origen, que es Ramos Mejía. Hace mucho tiempo que trabajo en los museos, primero en el de Ciencias y, hace doce años, acá, junto a Liliana Basualdo, que era la responsable en aquel momento. Hoy lo siento como algo propio, el Museo es como mi casa“, contó Migale.
Con relación a las visitas de contingentes de escuelas comentó que el Museo ha incorporado “objetos que pueden ser tocados, que es un modo de calmar la ansiedad de los chicos ante el hecho de que ‘nada se puede tocar'”.