Ponele (Sobre tu voto)

Por Fabián Florella 

Ponele que vos te informás por los llamados medios tradicionales; que lees Clarín, La Nación, Infobae y ves tele en los canales “que siempre están puestos en todos lados”.

Ponele que vos no leíste el libro de Pablo Duggan y no sabés que todas las pruebas del expediente del caso Nisman indican que fue un suicidio y que la manipulación mediática de este caso y del que involucraba a Aníbal Fernández en el triple crimen de General Rodríguez fueron minuciosamente planeados para incidir decisivamente en la elección de 2015.

Ponele que no escuchaste jamás hablar del tráfico de las armas a Bolivia para apoyar un golpe de estado, que no tenés idea del Caso Correo Argentino y la estafa al Estado que quieren perpetrar, ni te enteraste del tema de las autopistas por el que pagamos mil millones de dólares que no se debían para favorecer a los de siempre, a los de ellos o a ellos mismos.

Ponele que tampoco te enteraste del caso de los Parques Eólicos ni de quien se benefició con ese negocio. Que no supiste que espiaban a la oposición, a los jueces, a los referentes sociales, a sindicalistas y hasta a los propios.

Ponele que no sale en ningún medio de los que vos consultas que nos endeudaron escandalosamente en una cifra que algunos dicen 85 mil y otros cien mil millones de dólares en 4 años hipotecando el futuro para siempre; y que tampoco leíste que posibilitaron que todos los dólares que ingresaron se fueran del sistema financiero nacional ya que se permitió comprar y luego fugar a quienes solo pueden hacerlo, ellos.

Ponele, además, que nunca escuchaste que ellos tienen empresas y plata en paraísos fiscales, que hicieron una ley a medida para blanquear los millones que ganaron fraudulentamente y que la ceguera del fideicomiso transparente fue una mentira espeluznante.

Ponele que tampoco  tuviste conocimiento de que persiguieron a opositores y que las causas Memorándum con Irán, Dólar Futuro, Obra Pública Santa Cruz, Gas Natural, Qunita, Oil Combustibles, Ruta del Dinero K y Cuadernos fueron, entre otras, producto del lawfare (armado y manipulación de causas judiciales con el apoyo de los medios de comunicación y jueces), impulsadas por fiscales o jueces abiertamente partidarios, con peritos truchos, testigos truchos, cuadernos fotocopiados que no aparecen y se queman, periodistas en complicidad con agentes de inteligencia y fiscales, aprietes y sobornos a supuestos arrepentidos y que, por otra parte, jamás escuchaste que los jueces que debían fallar en esas causas iban a visitar al presidente a Olivos antes de cada decisión que debían tomar. O que, finalmente, tampoco que enteraste que esos jueces (u otros) hablaban por teléfono con sus operadores judiciales y eran escandalosamente apretados para que resuelvan a favor de seguir encarcelando y procesando a opositores.

Ponele que la información a la que accedes no te permite saber que otra vez destruyeron la industria nacional, que con ellos subió la pobreza, la indigencia y el desempleo, que bajaron los salarios y las jubilaciones; que por otra parte no recordás que cuando asumieron el dólar estaba a 9,85 y que lo dejaron a 62,99 (539% por ciento de aumento) y que la inflación durante diciembre 2015/diciembre 2019 fue más del 300 por ciento.

Ponele que nunca te enteraste de nada, de buena fe, por colgado, por ingenuo, porque no te interesa, porque leíste “las noticias que lee todo el mundo”; que tuviste la suerte de conservar tu trabajo cuando ellos gobernaron, que no te dijeron que eras grasa militante, ni te limpiaron de la administración pública, ni tuviste que pagar la luz y el gas que durante el gobierno de ellos aumentaron entre 3.400% y 5.500% la electricidad y entre 1.300 y 1.500% el gas, con picos de 1.900% en algunos casos.

Ponele también que sinceramente creíste que Alberto nos encerró, que tuvimos la cuarentena más larga del mundo, que no podés salir a comer, o ir a bailar o a tomar algo con amigos y eso molesta; que nunca cobraste una IFE ni el sueldo gracias a los ATP y que tuviste la dicha de no necesitar ninguna ayuda del Estado durante la pandemia y el aislamiento; que a pesar de todo desconocés que los índices de vacunación de la población contra el Covid 19 son altísimos en nuestro país, que la pandemia ha sido manejada exitosamente a partir del análisis de la comparación de muertes ocurridas en años anteriores y que jamás faltó aquí un respirador o una cama; ni sabés tampoco que la situación económica de la Argentina producto de la pandemia no es peor que la de países infinitamente más ricos y desarrollados que nosotros.

Ponele que jamás te anoticiaste de que ellos cerraron escuelas públicas, que dejaron a medio construir centenares de ellas solo porque las había iniciado el gobierno anterior; ni tampoco llegó a tus oidos que se jactaron de que no hay que abrir universidades públicas porque pretenden que los pobres, los laburantes, nunca van a llegar a la universidad.

Ponele que desconocés absolutamente que ellos regalarían o venderían Las Malvinas y el resto de las islas del Atlántico Sur.

Ponele además que ignorás, por cualquier causa, que de un lado hay un proyecto político que pretende un país más justo, inclusivo e industrializado y del otro lado solo eslóganes efectistas, falsas noticias,  premisas engañosas, agresión y odio; y tampoco sabés de ese mismo lado del odio están ellos, que le sacaron los remedios gratis a los viejos, las pensiones a los discapacitados y mintieron diciendo que iban a sacar el impuesto a las ganancias de los trabajadores.

Ponele que, aunque pasó hace poco, te olvidaste que ellos te decían que las vacunas eran veneno.

Ponele que no te importa la política ni nada y pensás que nadie va a cambiar nada.

Aún así. ¿Quién crees que va a defender mejor tus derechos?

¿Quién crees vos que va a hacer lo imposible por que mejoren el salario, la distribución de ingresos, el acceso a la vivienda y a la educación?

¿Quién pensás que va a intentar, a través de las herramientas legales de regulación que posee el Estado, que los poderosos no hagan lo que quieran fijando precios, salarios y condiciones de venta a su antojo para sacar la máxima ganancia posible?

¿Quién crees que va a tratar de proteger a la población y construir un estado presente que te permita acceder y gozar de tus derechos?

¿Crees que van a ser ellos que son quienes te van a pagar el salario y quieren pagarte el sueldo más bajo posible para ganar cada vez más, y a su vez no quieren que nadie labure en el Estado porque el Estado paga salarios dignos que van a poner en evidencia la miseria que quieren pagar a los trabajadores?

¿O crees que va a ser la fuerza política que desde 1945 ha gobernado para mejorar las condiciones de vida y los derechos de la población; que le permitieron a tantos millones acceder a la educación (en todos los niveles) en forma gratuita; a la vivienda y a todos los derechos laborales que hoy aún, a pesar de ellos, siguen vigentes?

¿Quién crees que va a defender mejor los intereses del país? ¿Los que quieren tener soberanía política e independencia económica e hicieron lo posible y lo imposible para tener una industria nacional, desendeudar al país y defender cada porción del territorio o los que nos endeudan con el FMI para que estos nos impongan sus recetas neoliberales de hambre, ajuste y miseria, los que quieren entregar las Malvinas y cualquier otro bien público o del estado puesto que a ellos solo les importa la (su) propiedad privada?

¿Quién va a defender tu vida, tu libertad y tus derechos individuales? ¿Quienes cuando gobernaron ampliaron y otorgaron todos los derechos posibles para la mayoría y proclaman que donde hay una necesidad hay un derecho o aquellos que te meten preso por pensar distinto, te espían y protegen a los asesinos de las fuerzas armadas y policiales?

Podría seguir, mucho más, pero estoy seguro que vos sabés lo que te quiero decir y lo entendiste. Ellos van a gobernar para ellos, su plan es para hacer negocios con el Estado y enriquecerse más ellos. Y vos no sos ellos, vos sos nosotros.

Y nosotros queremos y votamos a un proyecto nacional y popular, un país para todos. Porque a nosotros nos importa el otro y por eso nos queremos salvar todos juntos y crecer todos juntos.

No esperamos que ellos nos digan que hicimos méritos y entonces nos suban a su barco que tiene lugar para pocos y, en el mejor de los casos, si te suben, te van a llevar donde ellos quieran.

Ponele que ya sabés a quien vas a ponerle tu voto.