Llega una nueva película inspirada en una historia de Casciari: ‘Canelones’

Protagonizada por Verónica Llinás, Dario Barassi, César Bordón y Agustín ‘Rada’ Aristarán, tendrá su premiere este jueves en el Cine Mercedes.

 

 

 

El filme se rodó en nuestra ciudad y está basada en un cuento del destacado escritor, que fue adaptado al cine por Josefina Licitra y por otro mercedino -al igual que el autor-, Christian Basilis.

“Es una película tremendamente mercedina”, contó Casciari en diálogo con Mario Oscar Mango por Radio Meridiano, al hablar de la cinta dirigida por Basilis y Ana Laura Gussoni. “Tiene escenarios y dirección mercedina, y está basada en una historia de un mercedino. ¡Qué más!”, remarcó.

‘Canelones’ es una comedia negra inspirada en hechos reales, que narra el secuestro de Chichita, la madre de Casciari, a manos de Daniel Olesnik en 2015. Olesnik buscaba saldar una deuda de sangre: vengar una broma adolescente de Hernán y su amigo Chiri (Basilis) en 1987, que empujó a su propia madre al suicidio. “Una ineludible espiral de venganza, asfixiante y fatal, que transcurre en una única noche”, la describe el parte de prensa.

Al abundar sobre la trama, el autor contó que “en esa época éramos bastante boludones y yo llamé a una señora y le seguí el juego cuando ella creyó que estaba hablando con un hijo suyo que vivía en el Sur y que hace tiempo no veía. Cuando se dió cuenta de que la comunicación era demasiado buena para ser que el muchacho estaba en Comodoro Rivadavia le mentí que había vuelto para verla, que estaba en la Terminal. Ella se emocionó mucho. Entonces le dije que en una hora estaría en su casa, que me prepare canelones”.

Eso nunca pasó. Casciari no sabía adónde había llamado, “pero al cortar me invadió una angustia tremenda”, recuerda. En 2005 escribió aquella anécdota, aunque recién en 2013 la leyó por radio, en el programa de Andy Kusnetzoff, y la historia se hizo conocida. Tanto, que llegó a oídos del hijo de aquella mujer, que entonces vivía en Rio Grande, Tierra del Fuego.

Esa persona, Olesnik, ya fallecido, se obsesionó entonces con Casciari y trabó relación con su madre, que recién había enviudado. Lo que al principio fue una relación virtual, a través de Facebook, mutó luego en algo real. En octubre de 2015, estando Casciari de visita en La Trocha para una presentación, Olesnik secuestró a Chichita durante unas horas para devolverle al escritor aquel chiste pesado que tanto afectó a su madre.

Toda la película transcurre, pues, en una noche, la del 15 de octubre de 2015. “En mi vida he tenido la suerte de tener buenos adaptadores, gente que llevó mis cuentos a la pantalla o al escenario con enorme talento, convirtiendo lo mio en algo mejor y que funcione en otros formatos”, celebró.

Sobre su presente, Casciari contó que atraviesa un año sabático, recluido en su casa de San Antonio de Areco. “No estoy yendo ni a Buenos Aires: tampoco viajo para leer en otros lados. Estoy en un impasse”, mencionó. Aunque cada tanto se llega a Mercedes para visitar a Chichita.