Mercedinos avanzan en un certamen internacional de acuarela

Juan Ferrandis y Jorge Swinnen superaron la primera etapa de selección en el Concurso Internacional de Acuarela Rápida que se lleva a cabo en Chile.

 

A la convocatoria se presentaron más de seiscientas obras de 48 países y sortearon la primera instancia trabajos enviados desde Afganistán, España, Tailandia, Eslovaquia, Alemania, India, Rusia, Australia y Cuba, entre otras naciones. Organiza el concurso la filial trasandina de la International Watercolor Society (IWS). Ferrandis presentó dos pinturas a la competencia y Swinnen solo una. “Fue una casualidad que entráramos al mismo concurso, me enteré que Juan también estaba después de haber enviado mi obra”, contó Swinnen, arquitecto y artista plástico, en diálogo con Radio Meridiano.

Jorge Swinnen. “Vacas”. Acuarela s/papel

“Una convocatoria como esta siempre es motivadora; hay pocos concursos a nivel nacional porque es escasa la cantidad de gente que se dedica a la acuarela”, comentó. Swinnen se dedica a la pintura de forma intermitente desde su adolescencia. “Soy autodidacta, aunque he hecho cursos y talleres de acuarela, técnica a la que me aboqué de lleno hace un par de años. A través de Internet hay mucho para aprender, gente que está en la cima de la acuarela muestra su forma de trabajar, y así se aprende mucho”, explicó.

Jorge Swinnen. “Gral. Las Heras”. Acuarela s/papel

Según el artista, “la acuarela es un medio antiguo que perdió popularidad a manos del acrílico y el óleo, aunque de a poco viene ganando nuevos adeptos en el mundo. Es una de las técnicas que menos permite corregir, al trabajar sobre papel no se puede tapar y es casi imposible volver para atrás. Hay que dejar que el agua haga su trabajo pero ir controlándola”, detalló sobre la técnica que hoy concentra su interés.

 

 

Los López Heredia, una vez más en Cosquín

El conjunto folklórico mercedino estará presente este fin de semana en la Peña Oficial y participará de los espectáculos callejeros en plazas y balnearios.

 

“Hace seis años que participamos de Cosquín -contó José López Lástrico, uno de los pilares de la agrupación, en diálogo con Radio Meridiano-. La primera vez fuimos sólo Rodrigo (Heredia) y yo con un bombito y una guitarra, y de a poco fuimos creciendo, yendo a mejores lugares y en mejores horarios. Que este año nos haya programado la Peña Oficial nos pone muy contentos”, comentó.

Pero no será esa su única presentación este año en la Capital Nacional del Folklore sino que formarán parte también de la grilla de espectáculos callejeros. Este jueves a las 19 hs. actuarán en el Balneario La Toma, el viernes a las 22.20 hs. en la Plaza San Martín, y el sábado a las 17.50 hs. en el ex Azud Nivelador, en estos casos con entrada gratuita.

La presentación en la Peña Oficial será este domingo a las 22 hs. en el Centro de Congreso y Convenciones de Cosquín, con localidades a la venta por Paseshow. Asimismo, el jueves y el domingo (día de cierre de la 62º edición del Festival Nacional de Folklore) Los López Heredia participarán de la popular Peña del Violinero, que bastonea Néstor Garnica en el Club Tiro Federal coscoíno.

Llevarán a cada uno de esos escenarios un repertorio compuesto de canciones propias y otras tradicionales del repertorio santiagueño. “Chacareras, zambas, escondidos, gatos…Habrá de todo”, anticipó López Lástrico (bombo y voz), quien integra el conjunto junto con Rodrigo Heredia (guitarra y voz), Víctor Agüero (violín) y Maximiliano Rodríguez (percusión).

“Nunca participamos del Pre-Cosquín porque venimos haciendo otro camino que es tocar sin competir; nos gusta verlo de ese modo -explicó el artista-. Nos sentimos satisfechos de que lo que vamos consiguiendo, como ser programados por la Peña Oficial, sea parte de un camino recorrido y no de haberla pegado con un tema. De todos modos, no descartamos participar alguna vez del Pre-Cosquín, lo hemos pensado para presentar las canciones propias del grupo; quizás sea el próximo año”, anticipó.

 

 

Yamila Cafrune celebra treinta años en Cosquín

Mañana se cumplen tres décadas desde la primera actuación de la cantante como solista en la Plaza Próspero Molina. El domingo 30 volverá a subirse al escenario Atahualpa Yupanqui para festejarlo con el público.

 

“Este será el primer Cosquín presencial después del Covid y no tengo duda que será muy especial. Para una cantora nacional y popular, como yo me considero, volver a pisar ese escenario es un momento muy ansiado. Cantar desde una computadora es lindo, está bien, pero no es lo mismo que mirarle la cara a la gente”, sostuvo la artista en diálogo con Alberto Florella por Radio Meridiano.

“Yo no soy autora ni compositora, por lo que no habrá temas nuevos en esta presentación en Cosquín. Voy a hacer canciones de mis treinta años de carrera, contados desde la primera vez que me subí al Atahualpa Yupanqui, y tendré un invitado sorpresa, un grupo que toca el folklore de otra manera, además de un homenaje a alguien que me dará gusto volver a llevar a Cosquín”, anticipó.

Hija del recordado Jorge Cafrune, figura medular en la historia del gran encuentro del folklore nacional, Yamila concedió que “ser una de sus herederas y la que siguió el camino de la música es muy emocionante, me da un orgullo muy grande. Porque cada vez que se menciona a mi papi se habla de él con respecto y cariño, y porque, como me dijo alguna vez Guarany, ‘usted cuando lo nombran a su padre no tiene que bajar la mirada’, lo cual es algo maravilloso”, agregó.

 

Yamila Cafrune reporteada por Alberto Florella en una de sus visitas a Mercedes.

 

“La gente lo veía a mi padre como un hombre valiente porque no mentía sobre el escenario. Era de la misma manera ahí arriba y cuando bajaba; él se sentía parte del pueblo”, remarcó. “Y murió por ser parte del pueblo…”, añadió Florella durante la charla, lo que dio pie a Yamila a adelantar que una vez que mejore la situación sanitaria volverá a reactivar la investigación para tratar de esclarecer las circunstancias del accidente vial que tronchó la vida del músico jujeño el 31 de enero de 1978 en la zona de Benavidez.

Al aludir al valor del sentimiento nacional que caracterizó a Cafrune padre, Yamila aportó que “vestirse de argentino es fácil, comprás una bombacha, te la ponés y ya aparentás bastante, pero la cuestión es sentirse argentino desde las entrañas. Siempre nuestras comparaciones son con Europa, con Suiza, y con ellos no nos podemos comparar, somos diferentes, somos otra cosa, y necesitamos mirar más hacia adentro”.

“Deberíamos pensar menos en las consecuencias y más en los actos. Mi papi lo hizo cuando subió a Mercedes Sosa al escenario de Cosquín y es una enseñanza que me dejó. Por suerte, a mí Cosquín nunca me impuso nada y así será también esta vez, en la que voy a acercar el folklore tomado de otra manera”, sostuvo.

La 62º edición del Festival Nacional de Folklore de Cosquín comienza mañana en esa localidad del Valle de Punilla , con transmisión a través de la Televisión Pública a partir de las 22 hs. Yamila Cafrune actuará en la Novena Luna, la de cierre, junto al dúo Coplanacu, Facundo Toro, Las Voces de Orán, Los Alonsitos y Sergio Galleguillo. En la jornada inaugural estaban previstas las presentaciones de Jairo y Jorge Rojas, que debieron ser postergadas al resultar ambos artistas positivos de Covid. El ex Nochero fue reprogramado para el miércoles 26, en tanto que a la apertura se sumaron el dúo Baglietto-Vitale y el cantor Juan Fuentes.

 

 

Proyectan crear una asociación cultural en homenaje a Hugo Díaz Cárdenas

La impulsa en París el argelino Paul Cohen, quien trabó amistad con el cantautor y guitarrista mercedino en la capital francesa. “Fue un artista de mucho valor y merece ser reconocido”, afirmó.

 

“La idea se me ocurrió ese triste 22 de febrero (de 2019) en el cementerio Père-Lachaise de París. Muchos de los familiares y amigos de Hugo estaban presentes para acompañarlo en su último viaje. Y como sé que hay muchos latinoamericanos en París, argentinos en particular, pensé en crear una asociación que dé a conocer ese tipo de música”, contó el cantante y guitarrista aficionado.

Cohen había conocido a Díaz Cárdenas quince años antes, cuando el argentino (quien vivió en Europa los últimos 23 años de su vida) colaboraba con el taller ‘Cantar el tango’, dictado por otra compatriota, Georgina Aguerre. “Acá en París hay muchos lugares donde aprender a bailar, pero muy pocos te enseñan a cantar el tango; en uno de esos conocí a Hugo”, contó Cohen. “Tras el fallecimiento, enseguida me puse a querer armar una asociación cultural, pero me topé con la pandemia y todo se detuvo. Ahora estoy pensando que hay aquí dos argentinos que quizás puedan ayudarme. Una es María Laura, una mujer que ya tiene una entidad que organiza peñas y reuniones cultural; el otro es un músico y compositor que además conduce programas de radio. El próximo paso será hablar con ellos para analizar la posibilidad de avanzar con esta idea”, le contó Cohen a Alberto Florella en Radio Meridiano.

La relación de Díaz Cárdenas con Francia nació en 1997, cuando viajó para una primera gira que lo llevó a las ciudades de Lyon y Annecy. De a poco el lazo se fue fortaleciendo, sus composiciones y su acompañamiento fueron requeridos por músicos de prestigio y terminó quedándose. En nuestro país había formado parte del Movimiento Nuevo Cancionero junto a Tejada Gómez, Oscar Matus, Mercedes Sosa y César Isella, entre otros, y del ciclo Teatro Abierto, que marcaron una época en la cultura del país. La estela de su obra es la que ahora intenta rescatar Paul Cohen en París.

“Cenizas”

Por Mariana Cáceres

 

 

 

Me llamo Clara Ortíz y hace catorce años y un día, que no vuelvo a “La Luisa”, mi casa de la infancia.

Unas semanas atrás, recibí un llamado del único cementerio que existe y existirá en mi vida . Una voz afónica y lejana , me ofreció la cremación de los restos de mi madre antes de renovar el nicho por un año más. Acepté y luego de transferir el dinero recibí un e-mail con la fecha asignada para el trámite : un día después del aniversario de su muerte.

Hoy, 6 de enero de 2004 a las 11 a.m ya estoy aquí , después de manejar 354 kilómetros ahogados en caminos de polvo caliente.

Paso el gran pórtico y a la izquierda se encuentra la administración. Me anuncio desde la puerta y una voz detrás de un tabique de durlock me responde:

– Llegó temprano, ya la llamo.

Ese impulso automático de esperar sentada me hace caminar hacia una silla de plástico abandonada en el hall de entrada, pero no me siento. Salgo de la sombra fresca de techos altos y voy bajo el sol del camino de palmeras hasta el Cristo muerto, yacente, con María recostada sobre la gran cruz de la que cuelga el manto sagrado. Pintada de un blanco nuevo y rígido, se compone una escena indiferente a los duelos y a las lágrimas. La cara de la virgen brilla con expresión plástica y un despiadado enduido, borra el tiempo hecho grieta en la piedra caliza. En la base de la escultura se talló una inscripción: “consummatum est” . Y en el mismo segundo que la frase se traduce en mi mente, un hombre bajito se asoma a la puerta y la hace palabra:

– “Ya está hecho … el formulario , pase a firmar” .

Su particular estatura me hace recordarlo; no su cara, no su nombre que nunca conocí. Y ahora, al saber que siempre estuvo aquí, me sorprendo al sentir una extraña y familiar tranquilidad. Pasaron los años pero no tantos todavía: el hombrecito aún existe y yo también.

Buscando un bolígrafo en la cartera, toco el llavero de la casa hundido en el fondo del bolsillo y pienso en todo lo que quedó allí atrapado, al igual que en estas bóvedas abandonadas sin muertos, con cadenas y candados encerrando un pasado que también se desvaneció.

Firmo la autorización para que lo hagan sin mí y me avisen cuando tenga que pasar a retirar las cenizas. El hombre tiene una vieja Parker verde en su mano.

– ¿Va a visitarla ? No vino el florista hoy.

– Ya me voy, gracias y buenos días – le respondo con la confianza de no ser juzgada.

Antes de irme , le saco una foto a la lámpara apagada símbolo de la vida eterna y de fondo a la copa de las palmeras con un cielo celeste sin nubes. Tengo sed . Se desploma el calor del mediodía sobre los últimos doce kilómetros que me faltan recorrer. Lleno la botella con agua del dispenser que está al lado de la silla de plástico y salgo para “La Luisa” sin pensar para no arrepentirme.

El último tramo es el camino de las alamedas, refresca un poco bajo esta sombra tupida de verano. De lejos lo veo al casero, que levanta la mano para saludarme. Toco bocina y sigo. Sigo sin pensar para no retroceder. Me detengo unos doscientos metros antes de llegar, con la idea de caminar consciente esos pasos que di tantas veces en sueños y también en pesadillas.

Tomo las llaves, la lapicera mas una libreta que compré especialmente y avanzo con todo en las manos.

Hace catorce años, con el amanecer, llegué a La Luisa cuando mi madre acababa de morir. Ese mismo día, por la tarde, se hizo el sepelio. Volví a la casa a recoger mis cosas y algunos documentos necesarios para trámites. Del resto se ocuparía el casero. A modo de despedida recorrí las habitaciones, el comedor, la sala de estar y de la cocina me llevé una lata antigua de té Mazawatte .

No me animé en ese momento a leer todas las palabras que mi madre había escrito en las paredes de la casa, palabras que se iban debilitando en su memoria, que perdían significado día tras día y necesitaba retener de algún modo. No quise descifrar los recorridos de sus pensamientos, ni enterarme de lo que fue importante para ella y se resistía a olvidar. No pude o no quise llevarme a Buenos Aires esas palabras que nunca serían mías, las dejé ahí como quien deja una radio prendida, pensando que tal vez algún día , volvería a buscarlas.

Ese día es hoy. Pongo la llave y entro dejando la puerta abierta para no sentirme tan en soledad con la historia que había quedado encerrada allí. Abro las ventanas para que los sonidos de afuera (un pájaro, el molino de viento o un tractor a lo lejos ) me rescaten del silencio de la casa por si me pierdo en él como en un laberinto.

Abro mi libreta y empiezo a anotar : “Cora la mujer de Pedro el casero” , “ veterinario Santiago ”, “La Luisa es mi casa”, “me sale bien la tarta de manzana” , “ Louis Armstrong”, “Perdoname Ernesto” , “viví en Madrid siete años“, “mi perro Rex” , “Clara, Amelia y Toto“, “Toto murió“ , “salamandra”, “me llamo Mercedes Acuña” ,“Olavarría” , “Acacia negra”, “Clara es mi hija”, “Mecha y Toto”, “me gustan primavera y otoño”, “nació el 4 de marzo de 1970”

No puedo imaginar la soledad que sintió cuando las palabras escritas en la pared ya no le recordaron quién era y se olvidó de si misma. Cuánto desconcierto al descubrir que sus anotaciones ya no la ayudaban a regresar al lugar conocido y de certezas que había intentado retener: su propia vida.

Anoté en la libreta todas sus voces para sacarlas de la casa y reunirlas al fin con mi madre en forma de cenizas. Mucho antes de su muerte se habían separado, y ya era hora de que se volvieran a encontrar.

“Soy Mercedes”, “laurel”, “guitarra”, “alameda“, “Clara en su bicicleta roja”.

 

 

Este fin de semana, ritmos urbanos, rock y cine bajo las estrellas en La Trocha

“Con estos eventos estamos tratando de recomponer el tejido social recuperando parte de lo que nos quitó la pandemia”, afirmó el intendente interino Matías Dematei al anunciar las actividades.

 

Hoy desde las 18.30 hs. habrá música en la reapertura del Galpón de la Juventud con el evento denominado ‘Mercedes Hip Hop’. “Va a estar repleto de artistas de diferentes artes y lo haremos un poco adentro (música y dj’s) y un poco afuera (grafitis y feria americana)”, anticipó Lucila Villoslada, quien está al frente del área de Juventud del Municipio. “Sabemos que el trap, el rap y el hip hop son géneros que atraen mucho a los preadolescentes de 12, 13 o 14 años, que pueden acercarse con su familia ya que se va a armar un ambiente lindo, ameno, donde se podrá escuchar y conocer a los artistas locales que tenemos”, agregó.

Mañana sábado, en tanto, se realizará un evento bautizado ‘Rock en el Galpón’, desde las 21 y con entrada libre y gratuita. Por desarrollarse en un espacio cerrado será obligatorio presentar el pase sanitario para poder ingresar.

Por otro lado, el domingo a las 21 hs., en el sector de La Trocha cercano a la Av. 29, dará comienzo el ciclo ‘Cine bajo las estrellas’ con la película ‘La odisea de los giles’, de Sebastián Borensztein, con las actuaciones de Ricardo Darín, Verónica Llinás, Luis Brandoni y Chino Darín, entre otros. Los vecinos pueden acercarse con sus sillas y reposeras para disfrutar de la proyección, que es posible gracias a un convenio firmado entre el Municipio y el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa).

“Queremos que el vecino vuelva a compartir su alegría”, dijo Dematei. “Mercedes se ha convertido en un polo turístico al que se acerca mucha gente, y ya sabemos que eso trae generación de empleo”, evaluó.

 

 

Los nuevos desafíos de Julio Lagos

El respetado periodista y conductor retornará a su gran amor, la radio, a partir de enero. Conversó con Radio Meridiano sobre su trayectoria y las características de este regreso.

 

Desde el 3 de enero, de lunes a viernes de 21 a 23 hs., Lagos hará “La radio sos vos” por AM630 Rivadavia. El mismo día en que festeja 77 años de vida abrirá la puerta a un nuevo ciclo en el que estará acompañado por Hernán Rapela (folklore y tradiciones populares), Gabriel Soria (tango), Cristina Saavedra (jardinería), Diego Dodici (cultura biker), Daniel Artola (libros), Juan Carlos García Bisio (música), Silvia Rojas (milongas) y Aníbal Pastor (cocina), entre otros columnistas. Lo entusiasma pensar que su voz resonará en más de ochenta emisoras de todo el país y que incluso traspondrá las fronteras de la patria (“de 19 a 21 hs. nos podrán en Miami, por ejemplo, siempre en vivo”).

“Estoy muy entusiasmado con este regreso”, confió Lagos en diálogo con Alberto Florella. “Siempre ha tenido una curiosidad que me hizo avanzar. Este nuevo programa tendrá características personales, por supuesto, pero también voy a tratar de hacer algo distinto de lo que he hecho hasta ahora”, anticipó.

Parte de la columna vertebral de la radiofonía argentina, Lagos recuerda como un hito en su carrera el ciclo “Trasnoche Segba”, de 1972, tal vez el primero en convocar a la audiencia ya entrada la noche, “que demostró que la vida transcurría intensamente las 24 horas”.

“Charlando las noticias”, “El programa es usted” y “La mañana de Julio Lagos” (desde 1979), en radio; “Sábados circulares”, “La campana de cristal” y “El show creativo” en televisión, son algunos de los títulos que jalonaron su paso por los grandes medios. Ganador de los premios Konex, Martín Fierro, Ondas, Argentores y Santa Clara de Asís, entre más, se asoma ahora a un nuevo desafío que asume como un acto conjunto. “Nadie es quien es por sí solo”, concluyó.

“El 24”

Por Mariana Cáceres

 

¿Dónde te encuentra el calor silencioso de la siesta? Recorriendo aburrida el techo, las molduras, los caireles de la araña: redondos, alargados como gotas, biselados con forma de rombo y envueltos en olas de olor a pollo que llega de la cocina.

Afuera, el cielo brillante encandila las calles insoladas y vacías.

La luz del sol enciende el asfalto y entra por las rendijas de la celosía entreabierta como tus ojos. Viajás adormecida por las miles de partículas que flotan en esa claridad filtrada.

Son tres los que se recostaron en la cama de la abuela, el cuarto más fresco, las almohadas más tiernas. Hay colchones en el piso y un catre viejo en la salita.

La prima creció, tiene piernas largas, cola firme de jugar al volley y las uñas de los pies pintadas de rojo. Te encanta. No se tapa con la sábana, no tiene tu vergüenza. Escuchás el zumbido afónico de todos los ventiladores de la casa: los de techo, los de pie, los de piso, y uno chiquito de mesa que desde la cómoda te tira aire a los tobillos y a ella le hace volar el pelo largo sobre su espalda perfecta.

Prendieron el aire acondicionado para refrescar y ya lo apagaron. Alcanza con los ventiladores, dicen las mujeres, mientras sudan el patriarcado del horno encendido.

La mayonesa casera que solo se prepara para Navidad llenó hasta el tope la licuadora grande de vidrio que ahora se detuvo,  el cuchillo picando sobre la tabla de madera también se detuvo, alguien cerró el toldo para oscurecer y echó flit. Pasa una moto quebrando la calma pueblerina… Escuchás a lo lejos el pedalear destartalado de una bicicleta con un timbre que suena en cada pozo sin que lo toquen. Te preguntás quién es, hacia dónde va, con quien pasará esta noche. Desde el centro de la manzana llega el chapoteo en una pileta vecina. Mientras una cabeza se hunde en el agua fresca enmudeciendo todos los sonidos, vos estás acostada panza abajo mirando los regalos que asoman por la puerta entornada del ropero. Los esconden esperando sorprender cuando ya nadie cree en nada, pensás. Los esconden quizás para recuperar algo de cuando sí se creía. Días llenos de rituales que van desde no poder abrir la heladera o cortar la banana al final para que no se ponga negra, hasta actualizar la marca de estatura en la pared y confirmar que el tiempo pasa.

Los manteles se lavaron y tendieron a la mañana. Ya estarán secos flameando en el alambre al fondo del patio.

Un auto estaciona cerca de la ventana a la sombra de los tilos. Son ellos, cuatro golpes de cuatro puertas que se cierran. Ya estamos todos, susurrás entre los barrotes de la cama. Llegaron temprano este año. Son los últimos en llegar porque vienen de lejos. Dos timbres cortos y conocidos. De la llave puesta en la cerradura, cuelga un llavero con una campanita que suena al abrir la cancel. Se corre el toldo, se abre la heladera para servir limonada fresca en los vasos largos, los verdes. Se cierra la cocina para que el calor no salga y al fin prenden con ganas el aire acondicionado. Llegó el hijo mayor, el que preside la ceremonia de armar la mesa grande con la fuerza del legado y el mandato. Se descuelgan los manteles y se planchan, se sacan los cubiertos y se enciende la radio.

La prima aparece en el comedor saludando en bombacha y con ese único gesto de confianza, deja en claro que estamos  en familia consiguiendo así, que el concepto de cotidiano cambie su frecuencia de diario a una vez por año.

Y vos la seguís tímida caminando en patas por el pasillo, pisando las luces del árbol que se reflejan en el mosaico  brillante. Tu vestido recién planchado para la noche cuelga de una percha en el tirador del placard. Oís la ducha prendida en el baño, la banana ya está cortada en la ensalada de frutas con cubitos de hielo y el horno, apagado.

Brilla el aceite del Sapolán en el agua quieta de la pileta vecina. Bajó el sol.

Alguien riega la vereda para refrescarla. Y entonces, justo antes de saludar a todos, respirás profundo y te guardás para siempre ese perfume a tierra mojada.

 

* Publicado en la revista Sinécdoque.

“Todos tenemos una semilla dentro, pero sólo algunos la cultivamos”

Micaela Chauque, artista multifacética nacida en la comunidad Finca Santiago, cercana al encantador poblado de Iruya, estrenó un nuevo tema y repasa su carrera de más de dos décadas.

 

A propósito del lanzamiento de la canción “Tinku de paz”, que grabó junto al jujeño Antonio Olarte y que llega hoy a las plataformas digitales, la vientista, compositora, cantante y bailarina conversó con Radio Meridiano desde Tilcara, donde se encuentra radicada. “¿De dónde viene mi interés por la música? Eso es algo que nace con nosotros; todos tenemos una semilla dentro, pero sólo algunos la cultivamos. Yo fui una de ellas. El arte siempre estuvo presente en mi vida”, afirmó.

Creadora del Encuentro Nacional de Mujeres Artistas de la Quebrada, colaboradora habitual de bandas como Divididos y La Delio Valdez, y ganadora de un Premio Gardel en 2019, Micaela desborda de orgullo cuando cuenta que fue la primera mujer a la que el Consejo de Ancianos de su comunidad le permitió tocar sikus y quena en las fiestas ceremoniales. “Yo tenía la experiencia del escenario, pero esto es distinto. En la comunidad hay determinados roles establecidos, y poder ingresar ahí me convirtió en una integrante más”, confió.

Lleva editados tres discos, desde el inaugural “Instrumental de la quebrada”, de 2003, pasando por “Quenas y sikus en vivo” (2008) y el más reciente “Jallalla”, lanzado en 2018. “Un disco con otro tipo de producción, con el que quise que mi música trascienda las fronteras del folklore”, lo describió. Fue por este último registro que ganó el Premio Gardel en el rubro Mejor Álbum Folklórico de Artista Femenina.

Todos los discos de la artista salteña se encuentran disponibles desde este año en las plataformas digitales. “Hay que aprovechar todas las herramientas de que disponemos para la difusión”, reconoció, invitando a escuchar “Tinku de paz” en el que juzga un tiempo propicio para compartir su mensaje.

Música que baja de los cerros

El espectáculo “Vamos pal’ Norte” invita a embarcarse en un viaje musical entre ritmos andinos y aroma a albahaca.

 

Mañana desde las 21, un grupo de destacadas artistas locales, junto a invitados especiales, se presentarán en La Cultural Dumer (calle 10 entre 31 y 33). Son ellas Virginia Altube (llegada recientemente desde Córdoba), Mariel Solari, Alejandra Ahumada y Marilina Erramuspe. En la travesía que emprenderán por el rico paisaje musical del Noroeste argentino las acompañarán Thiago Camerano (de San Andrés de Giles) en charango y Marcelo ‘Tano’ Giorgione en percusión.

“Es la tercera vez que me convocan a sumarme y estoy más que entusiasmada. Vamos a pasar una noche muy linda, musicalmente muy rica”, contó Ahumada en diálogo con Radio Meridiano.

Las entradas anticipadas se consiguen al valor de 500 pesos llamando al 2324-693869. O bien el día del show, en la puerta de La Dumer, a 600 pesos.

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