Desde París, donde todavía continúa la competencia en otras disciplinas, destacó el valor de haber conseguido el sexto puesto en su especialidad, el lanzamiento de clava, al competir con otras quince deportistas de todo el mundo.
“De verdad que estoy conforme”, dijo en comunicación con Radio Meridiano en el día en que otro integrante de la delegación argentina, Fernando Vázquez, sobresalió al obtener una medalla de bronce en salto en largo.
La mejor marca de la atleta mercedina en París 2024 fue 21,56 metros. Cree que pudo haber sido mejor su performance si no hubiese tenido que esperar unas tres horas para realizar su lanzamiento. “Fue mucho tiempo, muy larga la espera”, lamentó, atribuyendo el plantón a que quedó anteúltima en el orden de participación.
La competencia en clava terminó en escándalo cuando la vencedora, Roza Kozakowska, de origen polaco y que marcó un récord mundial con 31,30 metros, fue descalificada ante una denuncia de la delegación brasileña que la acusó -y luego fue confirmado- por haber utilizado una almohadilla de apoyo no permitida en el reglamento.
La Argentina lleva ganadas seis medallas en los Juegos Paralímpicos, una de oro (en natación) y cinco de bronce, cuando todavía falta que nuestros atletas compitan en lanzamiento de disco, en tenis y en carrera de 400 metros, entre otras disciplinas.
Sobre el desfile durante el acto inaugural, en cuya transmisión se la pudo ver por televisión, Romina contó que “fue una muy linda experiencia”, acompañada por sus compañeros y los técnicos de la delegación. La representación argentina está compuesta por setenta atletas. El regreso del grupo al país está previsto para el 9 de septiembre.

Hoy mismo, Mercedes está siendo sede de la etapa regional de sóftbol. “En otros deportes viajamos, y es toda una tarea armar la logística. Cada vez hay más chicos y chicas participando, y la verdad que eso nos da mucha alegría porque es a lo que apuntamos desde la Dirección: que cada vez más mercedinos y mercedinas practiquen deportes”.
“Soy de los que creen en la función social de los clubes en el barrio, en su importancia dentro de la comunidad. Trabajo para que los clubes se mantengan, quizás, como uno de los últimos refugios donde las posibilidades son iguales para todos, donde uno encuentra espacios de cuidado e inclusión, de amistad”.
Dagnino destacó asimismo a la actividad como generadora de un gran movimiento económico a partir del cuidado que requieren los animales y de los traslados originados por las competencias que se realizan mayormente de junio a noviembre. “Toda una movida organizada y controlada”, dijo.