La atleta paralímpica tuvo su debut en los Juegos de Tokio quedando en quinto lugar, superando su propia marca personal y logrando el récord continental. El primero puesto se lo llevó Polonia, seguido por Ucrania, Argelia y Marruecos.
En una competencia dura, Romina Fernández, la única americana en la categoría F32, se quedó con el quinto lugar en lanzamiento de clava con una marca de 19,71 metros. La mercedina compitió en séptimo lugar y por un buen rato nos mantuvo expectantes de la posibilidad de conseguir un tercer lugar y el bronce. Sin embargo, Kozakowska Roza, su colega polaca, quien lanzó en noveno y último término marcó 28,74 metros logrando el primer puesto y también la mejor marca a nivel mundial. En segundo, tercer y cuarto lugar le siguieron Anastasiia Moskalenko (24,73), Mounia Gasmi (23,29) y Hind Froiua (20,42).

Con seis intentos, nuestra atleta y representante local, si bien no consiguió la medalla, logró mostrar su perseverancia y poder de superación llegando a lanzar 19,71 metros, contra los 19,43 que registró como récord anterior, y así consiguió la súpermarca americana en la disciplina paralímpica. Lamentablemente, si bien desde la organización sólo transmitieron la competencia masculina, pudimos seguir el paso a paso de la misma y sentir la emoción y expectativa del momento.
Su profesora personal, Daniela Libares, dijo al aire de Radio Meridiano que Romi es “una grande”. “Es un gran orgullo. Estoy muy contenta por mella y por todo el equipo que trabajó en conjunto”. Su madre, María Angélica López de Fernández, que siguió de cerca la competencia acompañada de la barriada y su familia, contó que se dieron fuerza con la bandera argentina mostró su emoción y alegría. “Estamos muy contentos. Logró lo que ella quería, superar su marca”, contó su mamá.
Romina, ya se prepara para la próxima fecha donde competirá en lanzamiento de bala el próximo 1 de septiembre a las 7 AM.


















