La oferta del Centro de Formación Laboral (CFL) N° 401 incluye cuarenta opciones entre informática, turismo, gastronomía, idioma inglés y oficios varios. Ya hay 1.800 anotados.
Sebastián Minadevino, director del establecimiento, confió que “habitualmente tenemos muchos inscriptos, todos los años la gente se acerca, pero esta vez hay algunos cursos desbordados. Estamos muy contentos por eso”.
El curso con menos interesados hasta el momento bordea las 35 personas. El pico es un curso con 198 anotados. La especialidad Jardinería y paisajismo, por ejemplo, que hasta el año pasado tenía pocos alumnos, ya cuenta con 80 inscriptos. Los cursos de gasista, soldador y plomero son muy demandados. Los de gastronomía (cocinero, panadero, elaborador de alfajores) cuentan con más de un centenar de interesados cada uno.
En el caso de los cursos de informática, el de programación es el más requerido. Otro muy demandado es el de guía de turismo local. “Se ve que la gente quiere y necesita formarse, perfeccionarse”, analizó el directivo. Según una encuesta, casi el 70% de quienes se acercan al Centro de Formación Laboral 401 lo hacen para conseguir trabajo o encarar un emprendimiento propio. En ese sentido, hay también un curso sobre herramientas y habilidades para emprender y no fracasar en el intento.
Pese a la cantidad de interesados, la inscripción continuará abierta al menos hasta el 1° de marzo, con lista de espera ante la eventualidad de una baja entre los ya registrados. Por el momento no existe la posibilidad de contar con más de una comisión por curso, pero en algunos casos ya se están dictando clases virtuales. En las especialidades de gastronomía y carpintería, por razones de seguridad las comisiones no pueden exceder los 20 alumnos. La mayoría de los cursos tiene una duración anual y toda la enseñanza es gratuita.
Los cursos presenciales se dictan en la sede del CFL, en calles 24 y 37. También en la Unidad Penitenciaria; en la Comunidad La Grandiosa, camino a Altamira; y en la Comunidad Raíces, en 10 y 65, donde la oferta es abierta a toda la población.
Como requisito para la inscripción se exige mayormente el nivel primario completo. Sólo algunos cursos, como el de gasista o programador, requieren acreditar el secundario terminado. La edad mínima para empezar es de 17 años. La inscripción se realiza a través de la página web del CFL 401, o entrando en su perfil en redes sociales. Para evacuar cualquier duda, los interesados se pueden acercar a la sede del Centro de Formación Laboral diariamente de 17 a 21 hs.
De los 1.800 inscriptos, Minadevino calcula que podrán entrar este año unas 900 personas. El año pasado tuvieron 500 egresados. “Es sabido: los años de crisis, de mayor incertidumbre, crece el número de inscriptos. Aquel que hacía changas y ya no las tiene viene buscando otra posibilidad. No podemos garantizarle a nadie un trabajo, pero sí le damos herramientas para que lo intenten. En el caso de nuestros electricista, por ejemplo, salen todos trabajando”.

El primer jueves se acercaron a la olla popular unas 200 personas, mientras que esta semana el número subió a 300. “Se sumaron muchas familias numerosas, de hasta ocho integrantes, algunas llegadas desde otros barrios”, comentó Chavero, que en su vida diaria se desempeña como docente de Lengua y Literatura. Para unificar y poder brindarles a todos una misma comida, el Colectivo solicita donaciones de fideos guiseros o arroz. Ha podido sumar dos cajones de pollo cada jueves para enriquecer el alimento, y también algunas verduras. “Y a medida que lleguen más donaciones podremos brindar un menú más variado”, dijo.
Puesto a rememorar, Draletti recordó a los repartidores que recorrían las calles de la ciudad en carros, “llevando incluso la vaca y el ternero”. Hoy, el escenario ha cambiado mucho. “El tambo tiene el problema de que se paga poco por la materia prima, es muy difícil negociar mejores precios porque estamos desparramados, lejos uno del otro. El 90 por ciento de la leche proviene de tres provincias, y cinco provincias concentran la producción total. No es como en una fábrica que se ponen todos de acuerdo y paran. Acá eso no sucede, y hoy las remuneraciones son vergonzosas”.
En paralelo, la institución ofrece talleres vocacionales para aquellos que no están interesados en cursar una carrera completa. La asignación de cupos depende de la cantidad de alumnos inscriptos en cada caso y se define una vez que los cursos se cierran.
En los últimos años se realizaron en Mercedes ocho sorteos de terrenos que beneficiaron a 520 familias, en un momento en el que alquilar una vivienda se ha vuelto muy cuesta arriba. Según Buzzalino, el próximo sorteo podría realizarse antes de fin de año y para eso trabajan en una mecánica de inscripción virtual, ya no presencial, para evitarles colas y pérdida de tiempo a los vecinos.
De todas maneras, el pediatra recomendó no exponer a los menores de edad a los espacios abiertos y sugirió que los adultos utilicen pantalones largos y camisas con mangas, además del uso constante de repelente. El problema suelen darse por infecciones de las picaduras en personas con diabetes o problemas en la piel. “La fumigación es un paliativo, pero es imposible que no haya mosquitos”, insistió el funcionario.
También está pensado armar una suerte de ‘espacio de la memoria’ sobre el fenómeno que afectó a la ciudad el último 17 de diciembre, “para tomar conciencia de la magnitud de daño”, agregó.
Puntualmente, los ladrones se llevaron tableros eléctricos que habían sido dispuestos para que los feriantes tengan luz en sus puestos durante las fiestas populares. Y también varios metros de cables.