Carlos Mahiques es uno de los magistrados de la Cámara Federal de Casación Penal que interviene en la investigación sobre la titularidad de una mega quinta de Pilar que se atribuye al número dos de la AFA, Pablo Toviggino. El año pasado había sido escrachado en nuestra ciudad.
La sombra de sospecha que se cierne ahora sobre el juez surge porque, según versiones, habría festejado su último cumpleaños en la misma quinta sobre la que ahora investiga y deberá dictaminar. El camarista cumplió 74 años el 1 de noviembre pasado y junto a otros jueces, fiscales, funcionarios y miembros de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) habría pasado un momento de lujo y distensión en el predio de 5,5 hectáreas del barrio Villa Rosa en Pilar, con helipuerto y amenities de primer nivel.
Según publicó el diario La Nación, “Mahiques niega que esa fiesta haya ocurrido, aunque después desafía con una pregunta: ‘Y si fuera cierto, ¿cuál sería el inconveniente?’ Y agrega: ‘No siento que sea algo por lo que deba excusarme'”.
La Cámara Federal de Casación Penal es la que debe definir si la investigación para determinar quiénes son los verdaderos dueños de la quinta queda en el fuero federal, como quieren los acusados, o en el fuero en lo Penal Económico, donde estaba.
La fiesta de cumpleaños, dice La Nación, “acaparó elogios y envidias hasta que a fines de 2025 estalló el escándalo que sacude al titular de la AFA, Claudio ‘Chiqui’ Tapia, y a su mano derecha, Toviggino, sospechado de ser el verdadero dueño de la quinta por medio de testaferros. Desde ese momento, los elogios mutaron en incomodidad entre los asistentes y la envidia se transformó en alivio entre quienes no fueron invitados”.
El juez Carlos Mahiques (Foto: La Nación)
Desde 2017, Mahiques es miembro de la Cámara Federal de Casación, un órgano clave en el organigrama judicial, por donde circulan los expedientes más sensibles para la política nacional. Nacido en Mercedes el 1 de noviembre de 1951, supo ser ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires durante la gobernación de María Eugenia Vidal. Justamente en La Plata obtuvo el título de abogado el 30 de julio de 1974.
PANFLETOS
El 16 de junio del año pasado, cientos de volantes sin firma fueron esparcidos en la vía pública, en la zona de Plaza San Martín y los tribunales locales. De unos quince centímetros de ancho por diez de alto, impresos en tinta negra, los volantes rezaban: “En Mercedes está la mafia judicial. Familia Mahiques”, y estaban ilustrados con las fotos de tres integrantes de ese conocido clan de juristas: Carlos Alberto (padre), Ignacio y Juan Bautista (hijos).
De manera extraoficial se atribuyó la volanteada a seguidores de Cristina Kirchner. “Los tres, en diferentes momentos, estuvieron en la mira del kirchnerismo por sus movimientos judiciales”, escribió en aquel tiempo la revista Noticias.
“Ignacio Mahiques es, tal vez, el más odiado por Cristina. ¿Por qué? El 12 de mayo del 2016, apenas cinco meses de llegado el macrismo al poder, fue designado fiscal ad hoc para colaborar con el fiscal Gerardo Pollicita en causas contra la expresidenta y su familia. Un ejemplo: el único juicio que llegó a tener a CFK en el banquillo de los acusados fue por obra y gracia de Mahiques en conjunto con el juez Julián Ercolini y el fiscal Pollicita. Fue en la causa por corrupción en la obra vial de Santa Cruz. Otro ejemplo, y tal vez uno de los más sensibles en términos personales, es la causa Hotesur. En ese expediente la acusación no se redujo solo a Cristina sino también a Florencia y Máximo Kirchner. En una de sus pocas referencias a ese expediente, la hija de CFK ha dicho que su enfermedad fue provocada por la persecución judicial. Ignacio Mahiques también estaba en ese equipo”, añadió la publicación de Editorial Perfil.
La confirmación de la pena de seis años de prisión a la expresidenta por la llamada ‘causa Vialidad’ pareció haber avivado el encono de sus seguidores con aquellos jueces a los que consideran responsables de la persecusión que denuncian.

El recorrido en forma de postas le insume a las familias unas dos horas de su tiempo, “pero se van con un control muy muy completo”. El servicio está disponible para cualquier niña o niño, con o sin obra social, aunque el sistema de atención prioriza a aquellos que no la tienen. Hay que concurrir con la libreta sanitaria, donde se asientan los resultados de los controles que se requieren para iniciar la cursada escolar. Todas las prestaciones del CAPS son gratuitas.
En lineas generales, los niños revisados se encuentran “muy bien” confió la profesional de la salud. “Si se detecta algo que atender, de acá se van con la derivación para sacar un turno y hacer la consulta que sea oportuna”.

“Así como estamos no llegamos a fin de mes, no podemos pagar el alquiler. Son un montón de cosas que nos están enfermando, porque el hecho de tener miedo de perder el empleo hace que uno se angustie y se enferme mentalmente'”.
En el resto de la ciudad, además de la atención normal en las oficinas de Anses y PAMI, se observó la presencia sólo de jefes en la Defensoría del Pueblo y la
Al respecto, Selva agregó en comunicación con Radio Meridiano que “hay dos aspectos muy graves que son de los que menos se habla. Junto con la estigmatización de las enfermedades crónicas aparece la posibilidad de reducir salarios, de discutirlos a la baja, y el aumento de la jornada laboral a doce horas”.
En lo que respecta a las escuelas provinciales, el acatamiento del paro es de un 75 por ciento por parte de los docentes. Se suma a eso una alta adhesión de los auxiliares. Las titularizaciones previstas para hoy fueron reprogramadas para el mañana viernes.
