Paro docente: el acatamiento es del 90 por ciento, según los organizadores

Pablo Demarco, dirigente de la rama Multicolor de Suteba, recordó que la medida de fuerza está fundada, principalmente, en la necesidad de una reapertura de la paritaria en la Provincia, luego del última acuerdo de aumento de un 7 por ciento en dos cuotas.

 

 

A pesar de este reclamo provincial, Demarco recordó que el paro, que también fue convocado por Ctera y el oficialismo Celeste y Blanco de Suteba, se está cumpliendo en todo el país, con movilizaciones en lugares como Córdoba y las provincias patagónicas. “La cuestión salarial atraviesa toda la Argentina porque los docentes venimos con un atraso importante. La pérdida del poder adquisitivo se remonta, al menos, al año 2025”

Por otra parte, la protesta busca la reinstauración del Fondo de Incentivo Docente (Fonid), que fue quitado por el Gobierno nacional y que a algunos docentes les representaba un monto de hasta 300.000 pesos en el salario. “Fue una pérdida directa muy grande para muchos maestros”, planteó el dirigente.

A esto se suman otras cuestiones ligadas al presupuesto educativo, como el freno de las obras edilicias. En Mercedes, particularmente, “el Instituto de Formación N° 7, que había sido una gran conquista estudiantil al lograr que después de 50 años esa institución tuviera un edificio propio, hoy está totalmente parado”, denunció.

La situación crítica del IOMA es otro punto central de la medida de fuerza. “Y la falta de nombramiento de preceptores y otros cargos”, añadió. “En toda la estructura educativa se está sintiendo el ajuste nacional, que tiene su propia traducción a nivel provincial”.

 

TAMBIÉN MAÑANA 

Demarco recordó que la medida nacional que se está cumpliendo este lunes tendrá mañana martes una continuidad a nivel bonaerense con otra jornada de cese de actividades por 24 horas. “Lo de mañana es para derrotar el acuerdo de (el gobernador Axel) Kicillof con las conducciones sindicales y para rechazar el aumento del 7 por ciento”.

“El acatamiento de hoy es muy grande, del 90 por ciento”, sopesó el sindicalista en declaraciones a Radio Meridiano.

 

Llega El Niño y avanzan las medidas preventivas

El fenómeno climático, caracterizado por lluvias abundantes, obliga a los municipios a tomar precauciones para evitar anegamientos. Y Mercedes no es la excepción.

 

 

En ese sentido, el secretario de Obras Públicas, Emanuel Pérez Carrea, ponderó la realización de la obra del Canal San María, desarrollada en la zona este de la ciudad y que beneficia a los barrios Santa Teresita, San Antonio, José Hernández, Rosedal y otros. Ese trabajo posibilitará llevar hacia el rio toda el agua que se acumule desde la Av. 1 y las vías hasta el curso de agua.

Al mismo tiempo, en coordinación con la Comisión del Río Luján (ComiLu), se viene realizando el mantenimiento de varios canales. Entretanto, la Subsecretaría de Servicios Públicos se está ocupando de la limpieza de las áreas bajo los puentes del Cañón, Amarillo y otros.

Asimismo, Pérez Carrera contó que la Dirección Provincial de Hidráulica, dependiente del Ministerio de Infraestructura bonaerense, va a realizar este martes una consulta pública para avanzar en una adecuación del cauce del río Luján a realizarse a lo largo de ocho kilómetros, desde el puente de la calle 26 hasta dos kilómetros más allá del Puente del Cañón. Superada esta instancia, de la que van a participar los bancos en condiciones de financiar las tareas, los trabajos ya se podrían licitar.

A la altura del Parque Municipal se espera, no un ensanche del río, “para evitar el impacto”, sino la construcción de un muro de contención contra las crecidas. “Esto permitirá que un eventual aumento del caudal quede contenido dentro del Parque y no pase hacia la ciudad”, dijo el funcionario.

Pérez Carrera recordó que la última gran inundación se produjo en mayo de 2025. “En un mes habían caído unos 1.000 milímetros”, mencionó. “Lo bueno de la situación en la que nos encontramos ahora es que, desde 2015 a esta parte, se han realizado varias obras en el río Luján, de la desembocadura hasta la zona media (Pilar, Luján). Esas obras ya están teniendo impacto en el río”, valoró.

 

ACCESO SUR

En otro orden de cosas, contó el secretario de Obras Públicas de Mercedes que se encuentra abocado a la adjudicación de la señalética del Acceso Sur, “para poder terminar finalmente el tramo que va de la 110 a la 132”. Esto, una vez finalizada la construcción de una rotonda en el cruce con la 110. “Nos faltan todavía la forestación y la iluminación”, apuntó.

Y finalizado el primer tramo, ¿se podrá continuar con los otros dos tramos previstos?, le preguntaron en Radio Meridiano. A lo que respondió: “Es que la inversión es muy alta, por lo que en principio no será posible porque no contamos con los fondos municipales necesarios. Estarán faltando unos 7.000 y 8.000 millones de pesos. Eso es cuatro veces nuestro presupuesto de obra pública”.

Sobre el complejo habitacional de 141 viviendas ubicado en Acceso Sur y 110, que esta semana el Gobierno nacional sacará a subasta, desvirtuando el fin social que tuvo inicialmente el proyecto, Pérez Carrera dijo que desde el Municipio “se agotaron todas las instancias, pero lamentablemente el monto que se requiere para poder adquirirlo (más de 4 millones de dólares) nosotros no lo tenemos”.

 

 

 

Polémica con la cancha de la Liga: “El problema fue la sal del agua”

El partido entre Mercedes y Estrella del Sur disputado la semana pasada bajo el agua y con el campo de juego inundado abrió interrogantes sobre los trabajos que se han venido haciendo desde hace meses para mejorar el césped.

 

 

Marcelo Mansilla, vicepresidente de la Liga, reconoció al aire de Radio Meridiano que “el resembrado de pasto no dió los frutos que esperábamos ya que se detectó en ciertos sectores de la cancha que, al encender el riesgo, se esparcía agua con demasiada sal, lo que impidió que crezcan las semillas que se implantaron”.

Es por eso que la semana pasada debió hacerse una nueva perforación, “muchos más profunda, para averiguar si a mayor profundidad encontramos agua que no contenga tanta sal para seguir adelante con las obras”.

¿Y sí así no fuera? Mansilla admitió, dolido, que si no se encuentra un agua menos salada “no tenemos muchas más alternativas para mejorar el estado de la cancha”. Entre las razones de este problema señaló la profundidad de la perforación existente y la cercanía del estadio con el río Luján. La perforación existente llegaba a los 40 metros de profundidad y ahora se la llevó al doble, 80 metros, en un intento por hallar agua más dulce.

El dirigente observó que “en algunos sectores las semillas prendieron bien, pero en otros donde evidentemente se acumulaba mucha más sal no hubo forma de que prendan, e incluso empeoró” el estado en el que se encontraba el campo de juego.

Sí la nueva perforación de agua da el resultado esperado, la Liga Mercedina debería adquirir nuevamente bolsas de la misma variedad de semillas para resembrar en los lugares más complicados.

 

RESEMBRADO

Mansilla lamentó que, ni quienes hicieron la perforación original ni el ingeniero contratado ahora para ocuparse del resembrado, se percataron de que la salinidad del agua podía ser la raíz del problema. No obstante, la gente que fue traída el año pasado para hallar una solución “se ha hecho cargo” y se encuentra a la espera de que finalice la nueva perforación para iniciar el resembrado.

¿Deberán suspender nuevamente las actividades para emprender esta nueva obra?, le preguntaron. A lo que Mansilla respondió que “no está establecido todavía, pero creo que el resembrado no nos obligaría a tener tanto tiempo la cancha parada”. En el verano, el campo de juego estuvo parado un mes por las obras, y luego, producto de una protesta, se perdió otro mes de actividades. La lluvia de las últimas semanas no ha hecho más que complicar el cronograma de finalización del torneo Apertura.

 

 

Los estatales se pliegan al reclamo de los docentes

El paro que harán este lunes es de alcance nacional, contra “el vaciamiento absoluto del Estado, que es lo que propone el presidente Milei y que es para lo que se lo votó, lamentablemente”.

 

 

Hugo Bonafina, referente de ATE en nuestra ciudad, amplió que ese vaciamiento del Estado que denuncia el gremio “nos desarma como sociedad”. Denunció asimismo que “en todos los organismos estatales que se les ocurra pensar han cesado gente. Y estamos entrando en una paralización por el desfinanciamiento. El presupuesto ha ido disminuyendo de 2023 hacia acá, y por otra parte, no se invierte todo lo que conforma el pobre presupuesto que nos queda”.

Bonafina señaló como los organismos con situaciones más críticas al Conicet, el INTI, el INTA y el área de Energía Nuclear. “Varios de ellos ya han sido desguazados y es impresionante la cantidad de científicos que han sido expulsados por el Estado. No les ha ido mejor a las universidades, por cierto”.

El desfinanciamiento de la educación es el disparador de la medida de fuerza de ATE de este lunes, sobre todo por la desaparición del Fonid (Fondo de Incentivo Docente), que había sido creado oportunamente para marcar un piso salarial para los docentes.

Bonafina le sumó a esto que el Gobierno no convoca a la mesa paritaria y que “se acuerda con UPCN, que representa al 1 por ciento de los trabajadores nacionales”.

El problema no se circunscribe sólo a Nación, sino que a nivel bonaerense “también sufrimos un achique total al no contar el gobernador con los recursos nacionales que les corresponden a las provincias”.

 

AUXILIARES

En las escuelas, el impacto de la medida de fuerza se sentirá por la ausencia de auxiliares. “El lunes no va a poder haber clases porque estamos previendo que la mayoría (de los auxiliares) no va a ir a trabajar”, anticipó el dirigente, que cumple diversas funciones en la dirigencia de ATE desde 1999. “Necesitamos que Nación le de a la Provincia lo que le corresponde, porque es esencial para el desarrollo de los bonaerenses. Aunque también es cierto que la Provincia podría mejorar algún tipo de recurso recaudatorio. Desde antes de 2023, la Provincia viene retrasada con los salarios. No es todo culpa de este gobierno”.

 

 

Paros y movilizaciones complican el reinicio de las clases

El lunes habrá un cese de actividades a nivel nacional de los docentes nucleados en Ctera, y también de los universitarios de Conadu. Los estatales de ATE se plegarán a la medida. Lunes y martes paran también los afiliados de la rama Multicolor de Suteba.

 

 

Pablo Demarco, referente de la Multicolor en Mercedes, contó que su agrupación votó antes del receso de invierno un paro de 48 horas exigiendo la reapertura de paritarias en la provincia de Buenos Aires. El dirigente remarcó el alcance federal de la medida de fuerza, entendiendo que los problemas que denuncian los docentes de la oposición dentro de Suteba exceden al territorio bonaerense. “En Jujuy, por ejemplo, también están exigiendo el aumento salarial, y así en otros puntos del país”, dijo.

“Estamos empezando a construir un horizonte hacia una huelga general que derribe la política de ajuste de este Gobierno”, aventuró Demarco. Y agregó a este panorama la movilización prevista para el jueves 6 en contra de la modificación de la Ley de Tierras.

¿Contra quién es el paro?, le preguntaron al gremialista en Radio Meridiano, atento a que la Multicolor no estuvo de acuerdo con el 7 por ciento de aumento en dos tramos otorgado por la administración Kicillof. “Claramente, nuestro paro apunta a la reapertura de las paritarias en la provincia de Buenos Aires, porque es la Provincia la que firmó ese 7 por ciento”, respondió.

Para el martes 4 convocó a una movilización de la Multicolor a la ciudad de La Plata exigiendo que se revea el aumento. “Porque a esta altura, la Suteba Celeste, oficialista, tiene que reconocer que la paritaria que se firmó fue a la baja”.

TAMBIÉN ATE

Demarco destacó el hecho de que ATE también pare a nivel nacional en el inicio de semana “porque permite unificar la lucha de los docentes con la de los auxiliares y la de todos los estatales”. Por otra parte, para este lunes a las 11 de la mañana Suteba Multicolor convocó a un acto junto a los jubilados, frente a la oficina de PAMI local, para manifestarse en contra del vaciamiento de la obra social.

“Ojalá todo esto que haremos la próxima semana sea el inicio de la construcción de una huelga general para ponerle un freno al ajuste que se quiere implementar. La clase trabajadora de esta empezando a poner de pie contra la entrega del Gobierno nacional, pero también contra el ajuste de los gobiernos provinciales”, puntualizó el dirigente.

 

 

HISTORIA DE UN FERVOR SOBERANO

Por Fabián Florella

Se pregunta mi entrañable amigo Guido Tiberi, en un artículo publicado recientemente ¿Quiénes somos los argentinos cuando no estamos hablando de Inglaterra? ¿Somos capaces de responder esa pregunta a partir de nuestra historia, nuestra cultura y un proyecto propionecesitamos permanentemente a Inglaterra -como enemigo, como modelo o como referencia- para recordar quiénes somos? Y se responde, con acierto, que las Malvinas son una cuestión irrenunciable de soberanía argentina, pero que la identidad argentina es infinitamente más grande que las Malvinas.

Su reflexión tiene, por supuesto, el marco de la épica victoria de la Selección Argentina de Fútbol frente a Inglaterra en el reciente Mundial de 2026 y el fervor soberano que ese encuentro desata en todos nosotros.

Me pareció un gran disparador, no para un debate, puesto que comparto las ideas de su aguda reflexión, sino para ensayar algunas explicaciones siendo que -como Guido- también soy contemporáneo de aquellos acontecimientos del 2 de abril de 1982 y sus consecuencias que son, en gran parte, los que potenciaron nuestro apego sentimental al Archipiélago y su inmediata asociación con la idea de soberanía. No hay argentino en la faz de la tierra que no asocie directa y naturalmente esas dos ideas: soberanía y Malvinas.

Recuerdo con tristeza aquel 2 abril. Estaba en quinto año del Colegio NacionalHubo festejos y algarabía en el recreo de las 9 y tanto de la mañana. Nos dieron asueto -algo absolutamente excepcional por aquellos años- fuimos a la plaza. Cuando llegué a mi casa mi vieja estaba llorando. Despotricaba especialmente contra Galitieri. Míralo ahí en el balcón, se siente Perón ese fantoche que ni a los tobillos le llega; y acto seguido sentenció entre lágrimas: va a ser una tragedia. No lo entendí mucho en ese momento. Vaya si tenía razón.

El reclamo por la cuestión Malvinas tenía una gran intensidad muchísimo antes de aquella funesta fecha del desembarco. De hecho, cantábamos asiduamente la Marcha de Las Malvinas en los actos escolares, canción que aún hoy recuerdo y puedo cantar de memoria. Pero no puedo ser capaz de discernir si la cuestión Malvinas se nos hizo más presente luego de aquel 2 de abril de 1982.

Me atrevo a afirmar, sin embargo, que la mutación definitiva de nuestros sentimientos la provocó no ya la Guerra sino el dolor, y es esa pulsión la hemos legado a las generaciones venideras y la que nos pone a flor de piel el fervor soberano por MalvinasDolor por los muertos, por los mutilados, por soldados argentinos torturados por sus propios jefes, por la cobardía de estos jefes, por los ex combatientes suicidados, por los ex combatientes olvidados, por las condiciones en que nuestros soldados estuvieron en el frente de batalla.

Y dolor por la deshonestidad de los gobernantes, que se convirtió en fraude frente al incierto destino de las donaciones que en dinero y en bienes nos lanzamos a recolectar con desbordante devoción patriótica. Cierto fue en cambio que los miles de kilos de lana convertidos en pulóveres y bufandas, y las toneladas de chocolates, al igual que los millones de pesos entregados, jamás sabremos donde fueron a parar;aunque de lo que tenemos absoluta certeza es que se quedaron a cientos de kilómetros de lastrincheras.

¿Tal vez sea entonces el dolor de la posguerra lo que nos moviliza y nos embandera con el reclamo de soberanía por Las Islas y que ese dolor-nacido en la creciente democracia- tocó su punto más alto en junio del 86?

En cualquier caso, lo que resulta innegable es que el desembarco en Puerto Argentino y sus consecuencias nos alejaron definitivamente de las Islas del Atlántico Sur, al menos de la forma que lo pretendemos. De ser un territorio olvidado por Inglaterra, con ciudadanos de segunda, pasó a ser una base militar con un ingreso per cápita digno de los países más ricos de Europa gracias a los permisos de pesca, que no son otra cosa que la explotación de los recursos naturales de la Argentina.

Posiblemente la coyuntura, la importancia estratégica en cuanto a su ubicaciónhubieran terminado de todos modos por convertirlas en un enclave militar; pero, de no mediar la Guerra, hubiera sido muchísimo más difícil militarizarlas y convertirlas en una base estratégica para la OTAN en su disputa por el liderazgo mundial con China y Rusia.

Sin esa dolorosa guerra estaríamos sin dudas más cerca, los habitantes de Las Islas nos seguirían necesitando y respetando, aunque más fuera como vecinos incómodos.

Y tal vez hasta hubiéramos conseguido compartir la soberanía e izar las dos banderas en la Perdida Perla Austral, algo que no es lo que queremos, pero que hubiera significado un paso y una victoria.

Pero, por otra parte, nuestra idea y nuestra militancia respecto de la soberanía no debe limitarse a Malvinas, como tampoco nuestra argentinidad debe mirar a Inglaterra para ser tal, como bien dice Guido.

Y ello no ocurre. Cualquier cuestión de soberanía -educativa por ejemplo si nos ceñimos al financiamiento de la universidad pública– no concita el interés masivo multitudinario, no tiene ni por asomo el consenso que logra la cuestión Malvinas.

Lo mismo ocurre con la deuda externa, la pobreza, la desindustrialización o la destrucción de la Patria por parte de los gobiernos antipopulares que hoy tenemos o que supimos conseguir; que preocupan y generan mucho menos consenso que la cuestión Malvinas.

Tan cierto es todo esto que se pretende votar una ley -que cínicamente y para esconder su verdadera finalidad nuestros cipayos más profundos pretenden llamar Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada- que va a permitir a los extranjeros comprar toda la tierra que quieran en Argentina, incluso en las zonas de frontera. Tan cierto es que se están apropiando de nuestros recursos naturales y nuestra agua.

Y eso moviliza a pocosLas movilizaciones que se llevarán a cabo en contra de lo que lisa y llanamente es una ley de extranjerización de tierras o también una Ley de Resignación Absoluta y Perpetua de Nuestra Soberanía y Nuestros Recursos Naturales, no van a juntar ni un décimo de las personas que estuvieron festejando el triunfo contra Inglaterra el glorioso 15 de julio pasado.

Hoy un 5% del territorio nacional está en manos extranjeras. Equivale a la superficie de la Provincia de Santa Fe o, paradójicamente, a la superficie de Inglaterra. Tierras productivas, tierras con reservas enormes de agua, litio y tierras raras; tierras que quieren los extranjeros -y también algunos nacionales- para especular y someter. A nadie le importa. Pero si les importa a todos, más que nada en el mundo, que en el fútbol le ganemos a Inglaterra.

No es casual. Gramsci define a la hegemonía como la capacidad de una clase social dominante de ejercer una dirección intelectual, moral y política sobre el resto de la sociedad, logrando que las clases subordinadas acepten su visión del mundo como algo natural e inevitable.

Pero ello solo tal vez no alcance, porque nuestra obsesión contra Inglaterra se limita al fútbol ¿Será entonces porque el fútbol es quizá el único ámbito en donde podemos presumir de tener cierto poder, ciertas credenciales, frente a ese país rico, desarrollado, hegemónico y hegemonista? ¿Será que el fútbol es la guerra por otros medios?

No pasa en el boxeo cuando se enfrentan púgiles de ambas nacionalidades, ni en el hockey, el básquet o en cualquier otro deporte. Y menos aún en el rugby donde, lejos de la salvaje rivalidad, parece un partido entre amigos.  

ninguna cuestión de soberanía se nos pasa por la cabeza si miramos la Premier League, o escuchamos a Los Beatles y nos conocemos de memoria sus canciones. No nos moviliza la rabia por el empréstito Baring Brothers o las Invasiones Inglesas; menos aún por la firma del -para muchos desconocido- Tratado Roca Runciman. Y no nos conmueve ni un poco pensar que durante años se llevaban a precio de ganga nuestras materias primas para devolvérnoslas como manufacturainfinitamente más caras.

Pasa entonces con el fútbol, extrañamente o no. Una historia que para muchos empezó con Rattin y ese banderín del corner con los colores de Gran Bretaña estrujados por la mano de capitán argentino. Pero que se resignificó con el Mundial 86, tan cercano en el tiempo a la Guerra de Malvinas y al dolor de la posguerra que tan fuerte latía en aquel entonces.

No tengo una explicación, simplemente ensayo algunas. Tampoco tengo explicación para el orgullo que sentimos por nuestra Selección mientras todo se derrumba, mientras nos están quitando a la vista de todos y sin ningún escándalo las últimas esperanzas de ser una Nación digna y soberana (también justa, por supuesto). No lo sé, pero a mi también se me va la vida en esos partidos. Porque ganarle a Inglaterra, como dijo aquel legendario título de El Gráfico, es ganar mil veces.

MALVINAS Y LA IDENTIDAD NACIONAL

Por Guido Alberto Tiberi

Hay cuestiones históricas que uno puede estudiar en los libros. Y hay otras que forman parte de la propia vida.

Para quienes vivimos la guerra de Malvinas en 1982, las islas no son solamente una cuestión diplomática o territorial. Son también un recuerdo personal. Forman parte de una experiencia que difícilmente pueda ser comprendida del mismo modo por quienes nacieron después. Yo viví aquella guerra y quizás por eso me cuesta aceptar la forma en que, con el paso del tiempo, las Malvinas fueron convirtiéndose en un elemento casi obligatorio de la identidad nacional.

Recuerdo demasiado bien cómo empezó todo. No fue una epopeya nacional espontánea, sino una decisión tomada por una dictadura militar que gobernaba un país atravesado por una profunda tragedia política, institucional y humana. La recuperación de las islas despertó un sentimiento patriótico genuino en millones de argentinos, pero ese sentimiento fue inmediatamente utilizado por un régimen que encontró en Malvinas una oportunidad para recuperar legitimidad. Durante un tiempo lo consiguió. El país volvió a sentirse unido.

La guerra, sin embargo, mostró rápidamente la distancia entre el patriotismo de los discursos y la realidad de los jóvenes enviados a combatir. Mientras ellos luchaban en las islas, la vida cotidiana continuaba. Se jugaba el Mundial de España, los campeonatos locales seguían disputándose y el país no detuvo completamente su rutina. No lo digo para condenar a nadie. La vida continúa incluso en medio de las tragedias. Pero esa simultaneidad revela que el patriotismo real suele ser mucho más complejo que el que luego construye la memoria colectiva.

La derrota dejó otra contradicción todavía más difícil de explicar. Los soldados regresaron, pero durante años fueron prácticamente ocultados. Aquellos jóvenes que habían sido enviados a combatir en nombre de la patria pasaron a convertirse en un recordatorio incómodo de un fracaso que la sociedad y el Estado parecían querer olvidar. Primero fueron exaltados; después, silenciados. Esa contradicción continúa siendo una de las heridas más profundas que dejó la guerra.

Con el tiempo, la cuestión Malvinas adquirió una nueva dimensión política. Mientras la reivindicación soberana permanecía como uno de los grandes consensos nacionales, la Argentina avanzaba, en muchos otros aspectos, hacia formas crecientes de dependencia económica, financiera y política. Esa convivencia entre un fuerte discurso soberano y una realidad marcada por condicionamientos externos plantea una pregunta incómoda: ¿puede una sociedad ser profundamente nacionalista respecto de un territorio y, al mismo tiempo, profundamente dependiente en otros aspectos decisivos de su vida? La experiencia argentina parece demostrar que sí.

Quizás por eso Malvinas terminó ocupando un lugar tan central en nuestra identidad. Es una de las pocas cuestiones capaces de producir una sensación inmediata de unidad nacional. Allí desaparecen, al menos por un instante, las diferencias políticas, sociales e ideológicas. Todos pueden coincidir en una misma afirmación: “Las Malvinas son argentinas”. Pero esa coincidencia no alcanza para construir una identidad nacional. Una nación no se define únicamente por aquello sobre lo que todos están de acuerdo, sino también por el proyecto común que es capaz de construir respecto de su educación, su justicia, su economía, su cultura y su democracia.

Siempre me llamó la atención que la cuestión Malvinas reaparezca con tanta intensidad cada vez que la Argentina enfrenta deportivamente a Inglaterra. El fútbol carga esos partidos de un simbolismo que parece convertirlos en una revancha histórica. Sin embargo, los jugadores actuales no combatieron en la guerra y muchos ni siquiera habían nacido cuando ocurrió. Si necesitamos permanentemente a Inglaterra para reafirmar nuestra identidad, entonces Inglaterra sigue ocupando un lugar demasiado importante dentro de esa identidad.

Existe además otra paradoja. En la Argentina abundan los discursos contra el colonialismo y la dependencia, mientras muchas veces se admira automáticamente todo aquello que proviene del exterior. Se supone que lo importado es mejor, que los modelos ajenos son superiores y que el reconocimiento extranjero constituye una medida de nuestro propio valor. Pero la dependencia no consiste solamente en obedecer; también consiste en mirar permanentemente hacia otro para saber cuánto valemos. Una nación puede rechazar el colonialismo territorial y, al mismo tiempo, conservar formas mucho más sutiles de dependencia cultural.

Por eso creo que las Malvinas deben ocupar un lugar importante, pero no el lugar central de nuestra identidad nacional. Son una cuestión irrenunciable de soberanía. Son parte de nuestra historia. Son el recuerdo de una guerra absurda y, sobre todo, de los jóvenes que fueron enviados a combatir y que durante demasiado tiempo no recibieron el reconocimiento que merecían. Pero no deberían convertirse en la única manera de sentirnos argentinos.

La Argentina también es su lengua, su literatura, su ciencia, sus universidades, su música, su cultura, su enorme territorio continental y su capacidad de creación. Es, asimismo, sus fracasos, sus crisis, sus dictaduras, sus errores y sus contradicciones. Una identidad nacional madura no se construye únicamente con aquello de lo que uno se siente orgulloso; también debe ser capaz de reconocer aquello que hizo mal. Quizás la verdadera independencia consista precisamente en empezar por allí.

Yo viví la guerra. Viví el entusiasmo inicial, la derrota, el regreso de los soldados y el largo silencio que vino después. Por eso me resulta imposible mirar Malvinas como una simple consigna. Para mí, Malvinas es también una pregunta sobre la Argentina: sobre su historia, sus gobiernos, sus guerras, sus dependencias y, sobre todo, sobre su identidad.

Porque todavía debemos responder una pregunta esencial: ¿quiénes somos los argentinos cuando no estamos hablando de Inglaterra? Si somos capaces de responderla a partir de nuestra historia, nuestra cultura y un proyecto propio, entonces tendremos una identidad nacional. Pero si necesitamos permanentemente a Inglaterra —como enemigo, como modelo o como referencia— para recordar quiénes somos, tal vez el problema no esté solamente en las Malvinas. Tal vez el problema esté en nosotros.

Y quizás la verdadera independencia consista en poder afirmar, al mismo tiempo y sin contradicción, que las Malvinas son una cuestión irrenunciable de soberanía argentina, pero que la identidad argentina es infinitamente más grande que las Malvinas.

Elevan a naranja el alerta meteorológico para hoy

La previsión de tormentas para este viernes se agravó respecto del pronóstico que había emitido 24 horas antes el Servicio Meteorológico Nacional. ¿Qué precauciones tomar?

 

 

El alerta naranja abarca una vasta región de la Provincia, incluido Mercedes, y advierte sobre la posible caída de granizo y fuertes ráfagas de viento. Podrían darse precipitaciones de gran intensidad en períodos cortos de tiempo.

Entre las localidades que podrían recibir lo más duro del temporal figuran también Suipacha, Navarro, Lobos, Roque Pérez, Saladillo, General Alvear y Las Flores. Y hacia el norte, Pilar, San Andrés de Giles, San Antonio de Areco, Exaltación de la Cruz y Zárate, entre otras.

El SMN aclaró, no obstante, que el alerta naranja está vigente sólo para la noche del viernes, mientras que se mantiene el amarillo para el resto de la jornada.

En los municipios donde la caída de agua será mayor se prevén entre 40 y 80 milímetros de precipitación, mientras que en las zonas con pronóstico amarillo el agua acumulada podría rodar los 30 a 50 mm.

¿Qué precauciones tomar? Desde el área de Protección Civil de la ciudad de Mercedes recomendaron tratar de no salir de los hogares de no ser necesario, asegurar macetas, tenders y cualquier otro objeto que se encuentre en balcones y terrazas; manejar con precaución en caso de ser necesario, evitar salir a la ruta con lluvia intensa y no tocar postes, árboles o carteles que se hayan caído producto de la tormenta.

Para recibir asistencia de cualquier tipo, los vecinos deben comunicarse a la Línea 147.

 

 

Robaron cables en una estación de bombeo cloacal en el barrio San Justo

Desde allí se impulsa el desagüe de los líquidos cloacales de siete barriadas de la ciudad, los ubicados desde la Av. 40 y 45 “hasta la 73, de ahí hasta el fondo”, se lamentó el secretario de Servicios Públicos.

 

 

Ya el jueves, Radio Meridiano había dado cuenta de los trabajos que una cuadrilla municipal realizaba en la 40 entre 49 y 51, donde se debió clavar un pozo de siete metros de profundidad para poder darle solución al problema. Este viernes, Luis Ponce confirmó la situación y amplio que el hurto del cableado se produjo la semana pasada.

Los barrios afectados fueron La Amistad, Marchetti, San Justo, Hipólito Yrigoyen, Malvinas Argentinas, Unidad y Progreso, y Soldado Balvidares.

“Sufrimos el robo de todos los cables de la estación de bombeo y esto hizo que subieran los niveles y se produjera un tapón en ese mismo lugar desde donde se da impulso a los desechos. Por suerte, ya el jueves a última hora pudimos darle una primera solución al asunto, pero tenemos que seguir trabajando en el lugar, más allá de que lo peor del problema en los barrios afectados ya fue resuelto”.

Ponce identificó a Fernando Ballardo como jefe de la cuadrilla que puso manos a la obra ante las consecuencias del robo, quien es además el responsable de las estaciones de bombeo. De la búsqueda de una pronta solución participaron también Alfredo Renalduano, responsable del mantenimiento de las líneas cloacales, y Carlos Romero, a cargo de las construcciones de hormigón. Ese mismo equipo se encontraba realizando la obra de 32 y 11, y debió desdoblarse ante el problema de la 40″, dijo el funcionario.

“Durante cuatro días trabajaron para darle una solución al tema antes de la llegada de las lluvias. Es para felicitarlos”, aseguró.

 

La Sociedad Rural acompaña al sector industrial capacitando pymes en IA

A través del denominado ‘Espacio Industria’ se ofrecen módulos de formación para emprendedores. Participan de la iniciativa el Sector Industrial Planificado, la Cámara Económica y la Municipalidad de Mercedes.

 

 

Leonardo Fagundez, presidente de la Sociedad Rural local, contó que, en realidad, la convocatoria no es nueva y en reuniones anteriores se abordaron cuestiones como el financiamiento empresario. Ahora se abordará el avance de la Inteligencia Artificial y las posibilidades que ofrece a los sectores industrial y rural. El encuentro previsto será el miércoles 5 a las 10 de la mañana en el SUM del Sector Industrial Planificado, sobre la Ruta Provincial 41, kilómetro 232,5.

“Las herramientas que brinda la IA son infinitas y lo importante es ver cómo la aplicamos. A nosotros nos interesa, sobre todo, de cara a la próxima Exposición Rural, que haremos el último fin de semana de septiembre, cuando tenemos previsto armar también algunas capacitaciones o charlas relacionadas con la IA apuntada al agro”.

“Nos preocupa que los chicos, la gente joven, use la Inteligencia Artificial de buena manera, y no simplemente para tareas básicas. Esto puede cambiar muchas cuestiones y nos suma poder ir viendo cómo se puede aplicar en cada caso”, añadió el dirigente en comunicación con Radio Meridiano.

Fagundez contó de una situación que vivió semanas atrás, en la que “el veterinario consultaba la IA y enseguida salía con algo interesante para tener en cuenta, acompañando su rol, claro, que es tan importante”, observó. “La IA es útil también para realizar cálculos en el campo, o para identificar especies. Nos va a modificar muchísimo”.

La capacitación en IA del próximo miércoles es de acceso gratuito pero requiere inscripción previa para la reserva de lugares. (Ver flyer)

Respeto de la próxima Exposición Rural, Fagundez contó que en esta edición el sector industrial va a acompañar fuertemente la movida, así como la gente del campo colabora en las capacitaciones que organizan los industriales durante el año. “Estamos haciendo una gran labor en equipo, el sector agropecuario, el industrial y el comercial, para que lo que hemos venido trabajando durante el año se pueda ver plasmado en la muestra”, remarcó.

 

 

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