El médico veterinario se refirió a la elección en la que fue superado por Leonardo Fagundez, y a la manera en que, a su criterio, fue malinterpretado.
Aristi aprovechó un contacto telefónico con Radio Meridiano para responder a una publicación que habló de que “se había terminado la época de los patrones”, en referencia a que la lista opositora había sido superada por el oficialismo. “Por empezar, yo nunca fui patrón. Los que dicen eso, por lo general quieren llegar a serlo. Pero lo que sucedió acá, y la razón por la que por primera vez se presentaron dos listas, es que yo le propuse a Fagundez armar una lista conjunta y él se negó”.
“Lo que nosotros le reclamamos a Leo y a (José Luis) Casaretto es que la Sociedad Rural no es sólo el salón de fiestas o la exposición. Esos son los medios con los cuales tratamos de sostener a la Sociedad Rural. Pero la gente malinterpretó que yo quería que no se use más el salón. Nada que ver. En cuanto a la feria, es el mayor ingreso que tenemos, es lo que sostiene a la Sociedad Rural. También sobre eso dijeron un montón de pavadas”, comentó.
“Lo que les reclamamos (a la comisión directiva) es que la entidad retome el sentido original, que es el agropecuario. Que no pierdan el fin de defender al pequeño, mediano y gran productor de Mercedes. Todo lo demás está bárbaro”, insistió.
“Yo le agradezco al Gobierno (anterior) la plata que nos dio para que podamos terminar el salón que habíamos empezado a hacer con mucho sacrificio. Pero eso no implica que tengamos un compromiso con nadie. Hace tiempo que no escuchamos a la Sociedad Rural alzar la voz. Porque no basta con quejarse hacia adentro sino que hay que dar a conocer esa posición”.
El candidato opositor atribuyó el triunfo de Fagundez al hecho de que “ellos empezaron a trabajar hace cuatro meses de cara a esta elección, mientras yo, como un pobre ignorante, esperaba poder llegar a un acuerdo. Y recurrieron a los productores locales, que sabían que les iban a prestar atención. Yo me enteré hace un mes que no habría una lista de unidad”.
De cualquier modo, Aristi aclaró que no hay ruptura de relaciones en el seno de la entidad ruralista. “¿Cómo puedo tener problema si a Leo y a José Luis los llevé yo a la Sociedad Rural? Ahora lo que les pido es que no pierdan el verdadero sentido de la institución”, concluyó.

“El grupo que hemos conformado es muy lindo, con el doctor (José Luis) Casaretto y otra gente. Todos con ganas de participar y de sumar a quienes estaban en la otra lista, gente muy valiosa, sin duda”, agregó.
Después de mucho pedirlas, los productores contaron en esta edición con pantallas donde pudieron mostrar sus plantaciones y cómo las trabajan. “Porque si no la gente nos dice ‘ya no hay duraznos’, y no es verdad. No hay montes gigantes pero sí hay muchos productores nuevos con pequeñas plantaciones”, aclaró la referente. De hecho, dijo, en esta edición se sumaron cinco nuevos productores a la Fiesta. “No hay por qué tener cien mil plantas para ser un productor de duraznos. Con diez plantas uno ya empieza a ser un emprendedor”.
En esta edición, la Productora del Año fue Belén López, con 88 puntos, seguida por Andrea Giachino y Mariano Sambarino con 85. El jurado estuvo integrado por representantes de la Estación Experimental INTA-Mercedes y de la Universidad Nacional de Luján.
“Básicamente, lo que hacemos en estos encuentros es compartir el trabajo del año, hablar de números y de las novedades del sector, con la intención siempre de profesionalizar la actividad”, contó Gastón Prunier al recibir la visita de la unidad móvil de Radio Meridiano.
Dedicado él mismo a la fabricación de quesos, Leo Fagundez evaluó que en los últimos meses “ha mejorado bastante el precio de los lácteos, aunque también han aumentado mucho los insumos. Y estos aumentos se dan en un escenario de tambos que se han achicado o han cerrado directamente, empujados también por la sequía y otras cuestiones”.
El mercado mundial de la miel, dijo Petrera, “es muy difícil de comprender, sobre todo en las últimas dos décadas, a partir del ingreso de un producto que se dice miel y no lo es. Es un producto hecho a base de jarabe de arroz, que lamentablemente pasa los controles de la Unión Europea sin ser detectado en los estudios de adulteración”.
Puesto a rememorar, Draletti recordó a los repartidores que recorrían las calles de la ciudad en carros, “llevando incluso la vaca y el ternero”. Hoy, el escenario ha cambiado mucho. “El tambo tiene el problema de que se paga poco por la materia prima, es muy difícil negociar mejores precios porque estamos desparramados, lejos uno del otro. El 90 por ciento de la leche proviene de tres provincias, y cinco provincias concentran la producción total. No es como en una fábrica que se ponen todos de acuerdo y paran. Acá eso no sucede, y hoy las remuneraciones son vergonzosas”.