Susana Castagneto, referente de la actividad y de la Fiesta Nacional desarrollada el fin de semana en La Trocha, sostuvo que fue “una celebración de esas que nos gustan a nosotros, muy familiar”.
En diálogo con Radio Meridiano, la productora rural, integrante del Grupo Resurgir, corrigió el dato que circuló durante toda la semana pasada de que se trató de la edición 48 de la Fiesta del Durazno y dijo que en realidad fue la número 49. El próximo año, amplió, tanto el Durazno como la Fiesta Nacional del Salame Quintero cumplirán sus Bodas de Oro.
“El año que viene vamos a mantener esta temática porque es lo que nos gusta: que haya juegos, el concurso de los embaladores, el corte del dulce, los juegos interactivos. La gente asiste y participa, no es que pasa caminando como en un desfile”, comentó.
Castagneto celebró la idea del Municipio de unir, el primer día de la Fiesta, la pasarela de egresados en el mismo predio de La Trocha. “Porque a la pasarela van las familias -sostuvo- y todo lo que tenga que ver con las familias a nosotros nos encanta. La Fiesta Nacional del Durazno siempre fue una fiesta muy familiar y la queremos siempre así”.
Después de mucho pedirlas, los productores contaron en esta edición con pantallas donde pudieron mostrar sus plantaciones y cómo las trabajan. “Porque si no la gente nos dice ‘ya no hay duraznos’, y no es verdad. No hay montes gigantes pero sí hay muchos productores nuevos con pequeñas plantaciones”, aclaró la referente. De hecho, dijo, en esta edición se sumaron cinco nuevos productores a la Fiesta. “No hay por qué tener cien mil plantas para ser un productor de duraznos. Con diez plantas uno ya empieza a ser un emprendedor”.
En esta edición, la Productora del Año fue Belén López, con 88 puntos, seguida por Andrea Giachino y Mariano Sambarino con 85. El jurado estuvo integrado por representantes de la Estación Experimental INTA-Mercedes y de la Universidad Nacional de Luján.
Castagneto reconoció que “este año ha sido bueno para la fruta en Mercedes, por eso no es loco que Pedro (López) y su hija obtengan el primer premio. Uno lo sabe y lo festeja. Es un modo de agradecerle a Pedro tanto empeño con la fruta y tanto aprendizaje que nos ha dado”.
Entre los ítems que se evalúan para entregar el Durazno de Oro figuran, explicó, “el color, el sabor, el aroma, la uniformidad de tamaño, el grado de madurez y la sanidad, todos aspectos que no son fáciles de conseguir”.
Por último, Castagneto destacó la “apuesta muy fuerte” del actual director de Producción municipal, Martín Boragno, al galpón de productores con la inclusión de nuevas tecnologías. “Hoy Mercedes tendrá veinte o treinta hectárea plantadas con durazno, no más, pero lo importante es seguir plantado, renovarse. Sabemos que es muy complejo armar un monte”, admitió, pero apostó a los pequeños emprendedores para perpetuar la tradicional producción mercedina.

“Básicamente, lo que hacemos en estos encuentros es compartir el trabajo del año, hablar de números y de las novedades del sector, con la intención siempre de profesionalizar la actividad”, contó Gastón Prunier al recibir la visita de la unidad móvil de Radio Meridiano.
Dedicado él mismo a la fabricación de quesos, Leo Fagundez evaluó que en los últimos meses “ha mejorado bastante el precio de los lácteos, aunque también han aumentado mucho los insumos. Y estos aumentos se dan en un escenario de tambos que se han achicado o han cerrado directamente, empujados también por la sequía y otras cuestiones”.
El mercado mundial de la miel, dijo Petrera, “es muy difícil de comprender, sobre todo en las últimas dos décadas, a partir del ingreso de un producto que se dice miel y no lo es. Es un producto hecho a base de jarabe de arroz, que lamentablemente pasa los controles de la Unión Europea sin ser detectado en los estudios de adulteración”.
Puesto a rememorar, Draletti recordó a los repartidores que recorrían las calles de la ciudad en carros, “llevando incluso la vaca y el ternero”. Hoy, el escenario ha cambiado mucho. “El tambo tiene el problema de que se paga poco por la materia prima, es muy difícil negociar mejores precios porque estamos desparramados, lejos uno del otro. El 90 por ciento de la leche proviene de tres provincias, y cinco provincias concentran la producción total. No es como en una fábrica que se ponen todos de acuerdo y paran. Acá eso no sucede, y hoy las remuneraciones son vergonzosas”.