Hasta el viernes 23 continuará el reparto de cajas con productos básicos a las escuelas para su distribución entre las familias de los alumnos. Esperan poder incorporar a los establecimientos rurales a las actividades recreativas previstas para el mes próximo.
La entrega de alimentos a los grupos familiares en situación de vulnerabilidad comenzó cuando se suspendió el funcionamiento de los comedores escolares producto de la pandemia, y una vez reanudadas las clases se mantuvo como parte del programa provincial denominado Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria (MESA).
Sobre una matrícula de 11.000 alumnos, se vienen entregando mensualmente 7.000 cajas con alimentos básicos, que este mes incluyen además pan dulce, budín, lata de duraznos y otros productos para las Fiestas. Las provisiones se reparten entre todas las escuelas del distrito, tengan o no comedor, aclaró el presidente del Consejo Escolar, José Luis Pisano, en comunicación con Radio Meridiano.
En cuanto a las escuelas de verano, recién ayer se aprobó su funcionamiento, “aunque desde el Consejo ya hemos venido trabajando en la organización, tanto de las cuestiones alimenticias como de los lugares donde se desarrollarán las actividades”, dijo Pisano. Cada año, entre 300 y 400 alumnos participan de este programa durante la temporada estival.
Durante el mes de enero, los alumnos volverán a disfrutar dos veces por semana de las piletas del Parque Independencia y del ex Instituto Unzué. El Consejo Escolar pidió a la Provincia poder incorporar a las actividades a las escuelas rurales y se encuentra a la espera de la aprobación de esa solicitud.
En otro orden, Pisano se refirió a las demoras en la construcción de un edificio propio para el Instituto Superior de Enseñanza Docente y Técnica Nº 7. La obra se desarrollará en un predio cedido por el Municipio en calles 26 y 9, y si bien los planos ya estaban avanzados, “al ser un proyecto en dos plantas se nos exigió la inclusión de un ascensor, por lo que hubo que rever todo el diseño porque esto afecta los tendidos de agua y electricidad dentro del edificio”, aclaró Pisano.
“Esperamos que la obra sea licitada en el primer trimestre de 2023 por parte de la Nación, que es quien la financia”, dijo el funcionario. El Instituto Superior de Enseñanza Nº 7 viene dictando tecnicaturas en medio ambiente, seguridad e higiene, y una nueva en comunicación y medios, entre más.

A cargo desde el año pasado del Estado municipal, El Honguito recibe a niñas y niños de seis meses a tres años de edad. “Una vez que resuelven el tema de la alimentación, no tenemos problema en darles la bienvenida”, precisó. La matrícula actual de la institución es de cincuenta chicos y en el acto de hoy egresaron 16 de ellos. A pesar del cierre formal, las actividades en El Honguito continuarán hasta el último día hábil de diciembre y se retomarán en febrero con una colonia de verano.
“Son cables telefónicos, ya nos comunicamos con la empresa prestadora del servicio para que se ocupe”, dijo la funcionaria. “No vemos que los cables estén cortados, pero eso lo va a evaluar la compañía; por ahora sólo se ven cables caídos”, añadió, sin poder confirmar que hubiera en ese momento vecinos con el servicio telefónico interrumpido.
Desde el vacunatorio del ex Martín Rodríguez, en su último día de funcionamiento, la encargada Yanina le comentó a la unidad móvil de exteriores de Meridiano que “estamos atendiendo entre 300 y 350 personas por día, cuando hasta hace poco venían 10 o 15 y nosotros nos íbamos a casa con la cara larga por la baja afluencia de gente”.
Respecto de la carrera de Ingeniería en Alimentos de la UNLu contó Panessi que, “como casi todas las propuestas de nuestra universidad, durante la pandemia bajó el número de inscriptos”, aunque ahora se ubica al borde de un récord histórico de ingresantes. La inscripción permanece abierta y se realiza a través de la página web de esa casa de altos estudios.
Entre las novedades en torno a la fruta, que también atraen visitantes, Castagneto mencionó propuestas como la de un gin tonic de durazno o empanadas de cerdo acompañadas con chutney de durazno. “No se necesitan cien hectáreas (de plantación) para avanzar en estos emprendimientos”, valoró de cara al desarrollo de la producción frutícola por parte de las futuras generaciones.
Mirando hacia la próxima edición de la Fiesta Nacional del Durazno, Castagneto mencionó la idea de desarrollar “puestos más artísticos” de exhibición, “y dejar la venta en manos de las instituciones”, entre otro centenar de propuestas que surgen a diario en los grupos de WhastApp que comparten los productores, dijo.
“Terrible, tiembla el techo”, fue el desesperado mensaje de otra persona desde su casa en Agote, en líneas con muchos otros vecinos que publicaron imágenes del cielo encapotado y los daños posteriores al paso del tornado por la zona.