Flamante campeón de la Copa Sudamericana con el Racing de Gustavo Costas, el futbolista recibió a Lucía Florella y Juan Carlos Schifini en su casa de Mercedes para hablar de su presente y de lo que vendrá.
Con “cara de felicidad y también de dormido”, el ex River Plate y Atlanta United conversó con Meridiano minutos después de que allí mismo lo entrevistará un equipo periodístico de la señal ESPN que viajó especialmente a nuestra ciudad con ese cometido.
Aun así contó que la alegría que está viviendo “es inmensa. Pasamos un año increíble con el equipo aunque nos costó un montón llegar a la final y salir campeones después de tantos años que Racing no lograba un título internacional. La satisfacción por el camino recorrido es muy grande porque tuvimos que eliminar a rivales dificilísimos”.
“Todavía no caigo de todo lo que pasó, de lo que logramos, de donde estuvimos, de cómo fue todo este año. Y de pensar también que dentro de mucho tiempo se va recordar al técnico (Gustavo) Costas y a todos nosotros que tuvimos la oportunidad de estar ahí”, añadió.
Sosa valoró especialmente el acompañamiento de la gente, “la locura en el Obelisco el sábado y el domingo cuando fuimos nosotros. Como ocurrió con Argentina en 2022, creo que a medida que pasen los años va a cobrar otra dimensión esto que logramos todos juntos”.
¿Costas los convirtió a todos en hinchas de Racing para poder salir campeones?, le preguntó Lucía Florella, a lo que el mediocampista de 25 años de edad asintió: “Gustavito es Racing y nos transmito a cada uno su locura por el club. Nos demostró cómo vive el fútbol, porque él también debió esperar mucho tiempo para llegar a este momento y poder disfrutar de este sueño”.
El surgido de las inferiores del Club Mercedes ponderó además el grupo humano que supieron constituir los jugadores y el cuerpo técnico porque “todos estuvimos en la misma sintonía, enfocados, focalizados en el objetivo que nos planteamos. A este campeonato lo logramos por lo que somos como equipo”, dijo.
Sobre la afirmación de su padre, Juan Alberto Sosa, al aire de Meridiano de que Santiago encontró en La Academia “su lugar en el mundo”, el jugador opinó que “es un poco así. Este año ha sido increíble, nunca imaginé que iba a jugar tantos partidos, que iba a llegar al club y a la semana me podría la camiseta y saldría a la cancha. Fue una alegría inmensa. Y a pesar de los momentos duros, como la eliminación de la Copa Argentina o no haber clasificado a los cuartos de final en la primera parte del torneo, este título lo cambia todo”.
“Tuve la suerte de jugar casi todos los partidos este año, me perdí sólo dos o tres por alguna lesión o acumulación de (tarjetas) amarillas; y eso es un poco lo que vine a buscar. Un objetivo personal que tenía es poder estar muy presente, sin impedimentos físicos. Fue también gracias al técnico, que confió en mí desde el día 1 y me puso siempre en la cancha. Se lo voy a agradecer siempre. El Gusti es mi padrino del fútbol, me salvó al confiar tanto en mí. Llegar a esta final fue devolverle parte de todo lo que él me dio”.
Cuando pase la efervescencia del triunfo, Sosa le prometió a su padre que retomará sus estudios universitarios, y así lo hará. “Pero por ahora estoy contento con este presente, feliz por lo que fue este año, y más aún de haberlo coronado con un título”.
En lo inmediato, más allá de estar clasificados para la Copa Libertadores de 2025, Sosa y sus compañeros encaran con todas las ganas las cuatro fechas finales del torneo local. “Si el sábado ganamos el partido pendiente nos prendemos de nuevo. Si ganamos le ponemos presión a Vélez, a los de arriba. Todo puede pasar”.
Al recordar sus inicios en River, donde jugó durante una década, desde las inferiores a Primera, y su posterior paso por Atlanta United, Schifini le preguntó por las ventajas de convertirse en un jugador profesional, “con contrato”. Y Sosa le respondió: “Si bien todos jugamos por amor al fútbol, porque amamos este deporte, cuando uno llega a ser profesional cambia todo: la alimentación, el descanso, la manera de entrenar, la seriedad que le da uno mismo a lo que hace. Pasa a ser un trabajo donde uno quiere progresar. La responsabilidad es otra”.
Vaya paradoja, Santi Sosa debutó en la Primera de River en 2018 jugando contra Racing en el Monumental. Entró a la cancha por Juanfer Quinteros, del que fue compañero en el Millonario y luego en La Academia. “Mi cabeza ahora está en Racing”, aclaró, consciente de que los hinchas de River se lamentan por cómo el club lo dejó ir. “Si lo de River no se dio por algo fue, pasa a un segundo plano. Hoy estoy disfrutando de esto”.