El jueves “fue un día intenso, de muchas emociones, porque antes de la jura de los nuevos legisladores nosotros tuvimos sesión, que para mí fue la última -contó el exintendente mercedino-. Después sí se produjo la jura y el nombramiento de las nuevas autoridades de la Cámara”.
En esa última sesión, la presidenta saliente, Cecilia Moreau, le asignó a Selva la responsabilidad de izar la bandera. “Y fue un lindo momento porque estuvo acompañado de una buena cantidad de aplausos”, recordó.
La otra gran emoción de Selva fue ver jurar a su hija Sabrina, también como diputada. “Un hecho que es muy justo por su larga trayectoria como militante”, dijo.
Sobre la desorganización del acto, denunciada por algunos de los asistentes, Selva asintió al decir que “es la primera vez, en las cuatro renovaciones de las que he formado parte, que llegamos al recinto sin saber quiénes iban a ser las nuevas autoridades”. Sólo se conocía que Martín Menem ocuparía la presidencia, pero no quiénes asumirían el resto de los cargos. “En La Libertad Avanza no se ponían de acuerdo y el PRO estaba roto”, describió.
Según Selva, pesó mucho en esta situación “la cobertura del aparato mediático. Algunos periodistas nos atribuían a nosotros la responsabilidad de cómo estaban manejando la Cámara”. También hubo inconvenientes en la conformación de las comisiones, en las que, en opinión del legislador, se intentó perjudicar a los bloques más chicos.
Recordó Selva, no obstante, que “la elección legislativa la ganamos nosotros y somos los que tenemos más diputados, aunque del otro lado se hayan unido dos o tres para quedarse con la presidencia”.
Consultado sobre su futuro político y el de su referente, Sergio Massa, Selva contó que existe una norma que “le impide a quien ha sido Presidente de la Nación trabajar en cualquier empresa que haya tenido vínculo con el Estado”. Es por eso que se habló de que el saliente ministro de Economía se radicaría en los Estados Unidos. (Aclaración al margen: Massa no fue Presidente de los argentinos, aunque en los últimos meses haya ejercido como tal).
En este sentido, Selva agregó que “Sergio tiene 50 años, tiene una familia”, y que el análisis de “alguien” hizo creer que se iría del país, pero el propio Massa lo desmintió. En cuanto al Frente Renovador aclaró que “no somos cogobierno, somos oposición, y tenemos una visión muy distinta sobre muchas cosas, convalidada por los 11 millones de votos que sacamos”.
En lo personal, resumió, no aspira a ocupar ahora ningún cargo: “Sólo voy a seguir trabajando en política con voluntad”.