Convocan para este viernes a una nueva concentración para hacer evidente la situación límite que atraviesa la clase pasiva.
Tal como lo hicieron la semana pasada en la Plaza San Martín y ante la sede del Pami, los jubilados y pensionados de Mercedes se manifiestarán en su día, el viernes 20 desde las 10 de la mañana y “de manera pacífica”, frente a las oficinas de Anses, en Av. 29 y 34.
“Necesitamos sentirnos acompañados por los vecinos, por quienes nos conocen. Convocamos a los jubilados, pero además a los jóvenes, porque un día también ellos van a ser jubilados”, dijo Elizabeth Merlini, vocera de la convocatoria, en comunicación con Radio Meridiano.
“Nos vamos a concentrar en la puerta de Anses, tranquilos, con carteles en los que vamos a manifestar qué nos pasa: que con lo que cobramos no llegamos a fin de mes, que no podemos pagar la luz y el gas y a la vez comer y comprar los remedios”, señaló. “Simplemente, para que el pueblo de Mercedes sepa lo que estamos viviendo”.
Merlini contó que entre los jubilados autoconvocados hay quienes “cobran 234.000, 270.000 o 280.000 pesos. Del 8,1 por ciento de aumento que nos iban a dar, por el veto del Presidente nos van a dar finalmente el 4,1, de manera que vamos a cobrar lo mismo que en enero en un año con un 134 por ciento de inflación”, denunció. “Pero el jubilado no se queja porque tiene miedo de perder más cosas, no tenemos un canal de protesta”.
Si bien Merlini resaltó que los medicamentos gratuitos para atender las enfermedades crónicas no les han sido retirados, “de todos modos el haber no alcanza. Los stents, por ejemplo, son importados y se pagan en dólares, entonces no están llegando. Y las personas se deterioran esperándolos. Vivimos una muerte por goteo”.
En su caso personal, dijo la vocera, la factura de la luz pasó de 3.700 a 28.000 pesos. “Uno pierde la dignidad teniendo que pedirle plata prestada a los hijos. E incluso hay gente que no tiene a quién recurrir. ¿Qué tiempo nos queda a los jubilados para vivir más dignamente?”

Sobre la aparición de un volante de los que comúnmente se esparcen en la zona céntrica en esta época del año, que en ocasiones contienen amenazas entre bandos rivales, el funcionario lamentó que aún “no se hayan podido terminar con esta práctica”, no obstante lo cual dijo que “se ha avanzado mucho en disminuir los niveles de agresión”.
Sobre Martín Lousteau (foto), senador nacional por la Ciudad de Buenos Aires y presidente de la UCR, el dirigente mercedino (“ya no en la militancia activa”) recordó que “en absoluta soledad votó en contra de la Ley Bases cuando la totalidad de los senadores nacionales de la Unión Cívica Radical votaron a favor”. Y le achacó asimismo haber sido “ministro de Economía del kirchnerismo con la 125. Esas son las cosas que a mí me preocupan, que hay una doble vara para juzgar este tipo de conductas”.
“Hace más de un mes que hemos empezado a ocuparnos de este tema con el Ministerio (de Salud provincial) y la gente de la Región Sanitaria. Ya establecimos algunas acciones de prevención que estamos llevando a cabo. En esta etapa lo más importante es el descacharreo y la concientización de la gente. En este momento en que el mosquito no está circulando, el foco está puesto en que podamos eliminar las larvas”, comentó el secretario de Salud de Mercedes, Néstor Pisapia.
En una primera etapa la vacunación alcanzará a aquellas personas que ya tuvieron dengue, de entre 15 y 59 años (que representan el 90 por ciento de los infectados el año pasado). Al tratrase de dos dosis, la población objetivo será de 250.000 personas, que tendrán que inocularse con tres meses de distancia entre una y otra dosis.