Las autoridades reconocieron que “son hechos que esporádicamente suceden, más allá del control de una guardia que trabaja las 24 horas, y de las cámaras de seguridad y luminarias que fueron colocadas en diversos puntos” del camposanto.
Luis Ponce, responsable del área de Servicios Públicos comunal, confirmó en diálogo con Radio Meridiano que “durante el último fin de semana se produjeron algunos sucesos relacionados, no sólo con el robo de placas sino también del cableado de la luminaria que se instaló”. Fueron justamente las cámaras las que les permitieron al personal municipal dar aviso a la Policía ante la presencia de un sujeto en actitud sospechosa.
Se abrió una investigación luego de identificar a la persona, tal como ocurrió tiempo atrás con un menor que sustraía placas de las bóvedas, dijo. “La frecuencia (de los robos) ha mermado, en algunos períodos se daban más seguido, pero hace rato que no pasaba. En este caso, fueron las medidas de precaución que tomamos las que nos han permitido identificar a quien estaba llevando adelante el hecho delictivo”.
En ese sentido, Ponce matizó que se trata de un predio “muy grande y difícil de controlar. El Cementerio viejo tiene una superficie de cuatro manzanas, más el sector nuevo; es enorme. Si bien el personal recorre toda la zona y en los ingresos y los paredones aledaños se han puesto cámaras, hay situaciones difíciles de controlar, no obstante lo cual hemos podido identificar a la persona involucrada para actuar en consecuencia”.
Si bien “no está mal que el vecino denuncie en una radio, como habitualmente sucede, debe hacerlo también en la administración y en la comisaría, porque no deja de ser un robo”, aclaró el titular de Servicios Públicos. “Cada bóveda, cada nicho y cada tumba es como una casa”.
Los robos de placas, flores y cables están ligados al negocio ilegal de quienes reducen los materiales que se sustraen. “Claramente es un delito, y por eso instamos a los vecinos a que hagan la denuncia, más allá de que el Municipio también la haga. Es tan delincuente el que lo roba como el que lo comercializa”, remarcó.

Es así que los talleres y las actividades planteadas en los CAPS se siguen desarrollando de manera normal. La inscripción al programa se realiza al inicio del embarazo y el Estado acompaña el recorrido de las consultas obstétricas, nutricionales, control odontológico, estudios complementarios, y brinda apoyo a nivel social a las familias en situación de vulnerabilidad con entrega de vales de alimentos, pañales, cunas de madera, bolsos, etc.
En una segunda instancia se llevaron a cabo mesas de trabajo en las que se discutieron ejes como la educación, la justicia social, la producción y el trabajo, el rol del Estado, la militancia, etc. “Lo que más valoro es que este encuentro nos permitió oír voces que muchas veces no se escuchan. Quienes militamos estamos acostumbrados a participar de reuniones dónde hablan unos pocos y los demás escuchan. El que tiene más impronta toma la palabra y lo demás lo oyen. Esta vez no: se pensó la actividad para que todos pudieran participar”.
Recientemente se llevó a cabo una reunión de todos los inspectores de escuelas especiales para diagramar un congreso que se llevará a cabo en septiembre. La Dirección de Discapacitad participará de uno de los paneles que integrarán la grilla. Es casi seguro que el director provincial de Educación Especial, Sebastián Urquiza, visitará la cuidad para participar del encuentro.
“Queremos volver a hacer camino desde la autocrítica y con apertura -amplió-, trabajando todos juntos para volver a conducir los destinos del país y mantenernos en la conducción de la ciudad”. En este sentido, Bozzini consideró importante en esta etapa escuchar “cómo piensa la gente que debe ser el Estado presente. Debemos ser capaces de atender y volver a discutir y replantear derechos y obligaciones que den soluciones a la mayoría”.