Si bien Mercedes mantiene todas las prestaciones que ha venido brindando desde hace años a las gestantes y sus familias, en el plano nacional se interrumpieron las acciones interministeriales vinculadas al Plan 1.000 Días.
En el caso de la entrega de kits de apoyo a la lactancia, por ejemplo, la acción dependía del Ministerio de Mujeres y Género, que fue desmantelado y el programa, desfinanciado. Si bien en Mercedes todavía se cuenta con un stock de kits para su entrega (con bolsa conservadora, sacaleche manual, guía de lactancia, etc), ya no están siendo repuestos.
Los kits son entregados por las puericultoras que trabajan en el Hospital Blas Dubarry y en el CIC. Su objetivo es fomentar la lactancia exclusiva hasta el sexto mes de vida del bebé, tal como recomienda la Organización Mundial de la Salud.
Junto con la entrega de materiales se suspendieron todas las capacitaciones y acciones de acompañamiento en esta área. “Por suerte, este es un programa que nació desde nuestro Municipio, durante el gobierno de (Mauricio) Macri, sin el apoyo de la Provincia ni de Nación. Y hoy seguimos contando con el respaldo del Gobierno municipal en la toma de decisiones y en lo presupuestario, lo que nos permite seguir planificando y desarrollando este tipo de acciones”, comentó Magdalena Leverman, referente del programa a nivel local.
Es así que los talleres y las actividades planteadas en los CAPS se siguen desarrollando de manera normal. La inscripción al programa se realiza al inicio del embarazo y el Estado acompaña el recorrido de las consultas obstétricas, nutricionales, control odontológico, estudios complementarios, y brinda apoyo a nivel social a las familias en situación de vulnerabilidad con entrega de vales de alimentos, pañales, cunas de madera, bolsos, etc.
En paralelo, el 1.000 Días Solidario recibe donaciones en el CIC de todo aquello que las familias de bebés dejan de usar: ropa, sillitas para comer, cochecitos, moisés, etc.

En una segunda instancia se llevaron a cabo mesas de trabajo en las que se discutieron ejes como la educación, la justicia social, la producción y el trabajo, el rol del Estado, la militancia, etc. “Lo que más valoro es que este encuentro nos permitió oír voces que muchas veces no se escuchan. Quienes militamos estamos acostumbrados a participar de reuniones dónde hablan unos pocos y los demás escuchan. El que tiene más impronta toma la palabra y lo demás lo oyen. Esta vez no: se pensó la actividad para que todos pudieran participar”.
Recientemente se llevó a cabo una reunión de todos los inspectores de escuelas especiales para diagramar un congreso que se llevará a cabo en septiembre. La Dirección de Discapacitad participará de uno de los paneles que integrarán la grilla. Es casi seguro que el director provincial de Educación Especial, Sebastián Urquiza, visitará la cuidad para participar del encuentro.
“Queremos volver a hacer camino desde la autocrítica y con apertura -amplió-, trabajando todos juntos para volver a conducir los destinos del país y mantenernos en la conducción de la ciudad”. En este sentido, Bozzini consideró importante en esta etapa escuchar “cómo piensa la gente que debe ser el Estado presente. Debemos ser capaces de atender y volver a discutir y replantear derechos y obligaciones que den soluciones a la mayoría”.