El propietario de Casa Anús, que durante medio siglo organizó celebraciones de todo tipo en nuestra ciudad, comparte un sabroso anecdotario.
Desde sus inicios en el Club Estudiantes en 1973 hasta el presente, ya jubilado, el empresario acumuló recuerdos que ahora plasmó en un tomo que cuenta con prólogo de Walter Perruolo, quien lo ayudó a recopilar estas memorias.
“No sé cuántas fiestas he organizado en todos estos años, han sido varias generaciones”, contó el ‘Turco’ en una visita al estudio de Radio Meridiano. “A un hombre le organicé sus tres casamientos, y ella también había tenido tres fiestas de bodas con nosotros”, contó en tono risueño anticipando una de las tantas anécdotas que acopió en el libro.
Anús recordó además “que en una época el cura se había enojado porque después de fijar el día para una boda, la pareja venía a vernos a nosotros y si le decíamos que no teníamos disponibilidad en el salón, entonces volvían a la Iglesia a querer cambiar de fecha”. De manera que quedó como un lema una frase que les decía el sacerdote: “Te casás cuando Anús tenga lugar”.
A mediodia, tarde o noche, en su salón de la 20 o en la quinta que hoy tiene alquilada, siempre había un motivo para celebrar en la casa de Anús. “En el libro cuento un poco la infancia difícil que tuve porque mi padre murió muy joven, y la historia de lo que vino después, agradeciéndole a la gente de Mercedes todo lo que me dio. Hay algunas anécdotas picantes, lindas, con algunos nombres”, adelantó.

El trabajo de Anús trascendió en reiteradas ocasiones las fronteras de nuestra ciudad y su servicio ha sido elogiado en costosos salones de Buenos Aires como el Palacio Bencich, el histórico Hotel Castelar y el Palacio San Miguel. Incluso ha organizado eventos a más de 400 kilómetros de Mercedes.
Recuerda particularmente la noche que, con su esposa embarazada, viajó a cubrir cuatro fiestas en simultáneo. “La gente quería que yo esté presente”, explica. “El negocio lo hice siempre muy personal, lo que quizás fue un error. El libro de quejas era mi cara”.
En el ’73 tenía 17 años, cuando los directivos de Estudiantes (que quedaba a la vuelta de su casa) fueron a buscar “al Señor Anús” para que les organizara una comida. Comenzó atendiendo a grupos de veinte o treinta personas, y terminó planificando eventos multitudinarios.
Otra anécdota que recuerda especialmente es la del casamiento de su hijo, que contrajo enlace con una joven de la Capital Federal. “Quisieron hacer la fiesta en Buenos Aires pero con el servicio nuestro. Entonces fueron al salón que querían alquilar y no les permitían que contrataran un servicio que no fuera de los que ellos ofrecían en un lista. Cuando ya se iban desilusionados, la persona del salón les pregunta de dónde venía el servicio que querían traer. “De Mercedes”, le dice mi hijo. “¡No me digas que es el Turco Anús! Pero claro que podés traerlo, si es de primera”.
Aunque se publicó en una primera edición limitada, ‘En bandeja’ se consigue en la librería Libros a Nuevo, de calles 23 y 28.

El predio cuenta con una hermosa capilla, pabellones de alojamiento, galpones de trabajo y un amplio terreno donde actualmente se observan plantaciones de verduras. Una parte del campo había sido cedida al Municipio para ser entregada a familias que quisieran levantar su propia vivienda, pero por el momento no se observan obras de construcción en el lugar.
Los días hábiles, y contando con el refuerzo en horario escolar, se trasladan unas 600 personas en la Línea 1, que va y viene hasta el Cementerio, solamente durante la mañana. La cantidad de pasajeros “creció muchísimo” a partir del aumento del combustible, dijo el funcionario. “Un remis desde Gowland no vale menos de 7.000 u 8.000 pesos, y el pasaje en colectivo sale $ 330”.


Sobre la posibilidad de quemar maples de huevos para ahuyentar a los mosquitos, la especialista no le restó efectividad a esa opción (“es el humo el que los ahuyenta, como a las abejas”) pero alertó sobre la peligrosidad de esa práctica. “El ideal es hacerlo en una parrilla o espacio controlado”, dijo.

En el video publicado por el Ejecutivo para conmemorar la fecha, Ustarroz dijo ver “una intencionalidad para provocar a una sociedad que está angustiada, desesperanzada. Esto nos provoca un mayor estrés, y es donde aparece el famoso ‘divide y reinarás’. Nos están llevando a un estado permanente de batalla sin cuartel. Como sociedad perdemos capacidad de comprensión y discernimiento, y por lo tanto estamos más fragmentados, sin visualizar que la solución a nuestros problemas está atada a desarrollar nuestra capacidad de encuentro. Hay discusiones que son innecesarias y nos distraen de los temas centrales”.
“Quienes tenemos la vocación de participar en política debemos hacer una autocrítica muy grande de porqué llegamos a este punto de descreimiento, a esta lejanía de la sociedad. Desde esa autocrítica recién vamos a poder reconstruir una agenda que le aporte soluciones a la vida cotidiana de la gente. No es momento de pensar en nombres propios sino de una construcción colectiva, y lo que pasó el 24 en la Plaza de Mayo fue un enorme reflejo de eso”, remarcó.