El recorte presupuestario y la falta de insumos por ausencia de oferentes obligan a tender redes entre distintos nosocomios del territorio provincial para paliar las necesidades que van surgiendo.
“Estamos como en la pandemia, pero peor, porque ahora no hay plata”, lamentó el cirujano Walter Crema, máximo responsable del Hospital Zonal Blas L. Dubarry, dependiente de la provincia de Buenos Aires.
En la fecha en que se celebra el Día del Trabajador de la Salud bonaerense, el profesional confirmó que por la crisis económica “la demanda de atención crece día a día, y es comprensible. En Mercedes hay muchos afiliados de IOMA y la gente ya no puede pagar un copago para hacer una consulta o realizarse un análisis”, dijo.
El Dubarry es uno de los hospitales de mayor tamaño de la Región Sanitaria 10. Recibe a muchos pacientes de otras localidades bonaerenses, e incluso de otras provincias en el caso de la atención en neurocirugía.
“El recorte presupuestario a nivel provincial ha sido bastante importante, pero no es sólo eso. En la última compra de descartables, que se licita cada seis meses, no se presentaron oferentes, y los que lo hicieron pidieron unas cifras altísimas. De manera que estamos teniendo problemas con la provisión de sueros, jeringas, reactivos de laboratorio y hasta medicamentos básicos como Ibuprofeno o antitérmicos. Tanto, que la Provincia trabaja para crear su propio banco de medicamentos, para no depender tanto de los proveedores. Por ahora, si Junín necesita suero nosotros se lo enviamos, y si la semana próxima nosotros necesitamos reactivos, ellos nos mandan”.
El panorama en el corto plazo no es bueno: “Hasta mediados de abril esto se va a poner peor“, pronosticó Crema. En el Dubarry trabajan 650 empleados, muchos de ellos cooperativistas, que con el anunciado cierre del Centro de Referencia (CDR) local probablemente dejen de estar. Desde la Provincia ya descartaron cualquier posibilidad de ingresar nuevos contratados.
El Hospital ha reforzado los controles en el área de admisión de guardia para mejorar el recupero de gastos generados por la atención que se les brinda a los afiliados a obras sociales, que deben pagar por ello.
En cuanto a las dos enfermedades virales que han sembrado la alarma en el último tiempo, el covid y el dengue, explicó el director del Dubarry que se siguen dando casos en Mercedes, aunque no de gravedad. Los sospechosos de covid ya no se hisopan dada la levedad de los cuadros, excepto a los adultos mayores o personas con antecedentes médicos. En cuando al dengue, hubo dos casos autóctonos confirmados, sin internación. La situación es más seria a nivel provincial, con 70.000 casos registrados, 16 muertos y una tendencia que va en aumento.

Los eventos más importantes por el 8M se desarrollarán el mismo viernes. El acto institucional tendrá lugar a las 10 hs en Plaza San Martín y estará acompañado de una feria de adultas mayores con más de 25 puestos, entre ellos, de las costureras de la Casa de la Mujer, también las carpinteras, y la asociación Mechas Solidarias. Habrá un taller literario a cargo de Lucía Lascano y una instalación del Cosaidi (Consultorio de Salud y Diversidad). Funcionará asimismo una radio abierta y habrá intervenciones musicales.
El objetivo, dijo la funcionaria, es “invitar a pensar el nuevo rol de la mujer hacia adentro de cada uno de los ámbitos donde se desarrolla”.
En este sentido, contó que el Municipio desarrolló un estudio con la UTN a lo largo de un año para incorporar al ciento por ciento de la ciudad a la red de agua corriente y cloacas. “Ahora, por la nueva política de que las obras públicas las lleven a cabo los privados no se va a poder avanzar, pero va a quedar como una propuesta para la futura gestión”. Su planteo apunta, dijo, a actuar con una perspectiva histórica y pensando en el largo plazo.
En cuanto al proyecto de crear una universidad que funcionaría en la ex Dupont, dijo que surgió de la Fundación Orsai, de Hernán Casciari, quien ya este viernes a las 9 hs se reunirá con concejales para tratar de avanzar. La Legislatura local debería aprobar la cesión de una parte del predio en comodato para hacer posible su funcionamiento. La administración estaría a cargo de la fundación y el proyecto se enfocaría en el proceso de la información y en potenciar la creatividad de los potenciales alumnos.
En tiempo de vacas flacas, Panessi prometió priorizar el pago de salarios y de becas, además de tratar de garantizar el funcionamiento general “el máximo tiempo posible”. Para ello se reunió con el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Alvarez, así como otros rectores se entrevistaron con la ministra de Capital Humano, Sandra Petovello: “Ellos entienden la situación pero todavía no consiguen el dinero”.